Tercera de nuestras entrevistas realizadas en el marco de Conecta Fiction&Entertainment. En esta ocasión, publicamos nuestra charla con Pablo Barrera, productor ejecutivo en el área de ficción de Secuoya Studios.

Cine&Tele: Has estado en Conecta como creador y ahora como productor, ¿Cómo se ve el evento desde ambos lados?

Pablo Barrera: He venido desde el primer año, todas las ediciones, casi es un compromiso personal regresar cada año aquí. He concursado en los pitch de coproducción tres veces, ganando una como productor con Demokracia, un proyecto creado por Pedro García Ríos y Rodrigo Martín. Es una cita muy importante que permite la conexión directa de los creadores con las productoras y las cadenas, con una importante ventana latinoamericana. Antes venía como creativo a hablar con las productoras…y ahora vengo a escuchar lo que me tienen que ofrecer los creadores. Es algo muy bonito y más después de estos años de parón, una alegría que hayamos venido tanta gente.

C&T.: ¿Qué venís buscando por parte de los creativos?

P. B.: Sobre todo, escuchar y conocer gente nueva. Actualmente en Secuoya estamos haciendo un trabajo de desarrollo interno de nuestro área de producción, intentando atraer talento para forjar proyectos desde el principio. Estamos buscando posibles partners, sobre todo de fuera de España, que nos puedan ayudas a sacar adelante nuevos proyectos. En este sentido Conecta es útil, porque la gente que viene a presentar a los pitch ya ha pasado un filtro a través de un jurado internacional de mucho peso, así que es interesante conocerlos y ver si hay alguna oportunidad por ahí.

C&T.: ¿Qué le parece la decisión de Conecta de dar cabida al entretenimiento en esta edición?

P. B.: Lógica. En Amazon, el primer ejecutivo que entró en España, pertenecía al sector del entretenimiento. Es indudable que a las plataformas les interesa esa área y están buscando la forma de hacerla atractiva para el público dentro de su servicio. La ficción tenía un salto más sencillo porque solo tenías que ajustar la presentación, la duración…pero el entretenimiento siempre ha estado ligado a la inmediatez. ¿Cómo casa eso con el modelo de las plataformas, en el que el espectador decide en cada momento lo que quiere ver? Esa búsqueda es la que tiene lugar ahora mismo en el seno de las plataformas, que ya están consiguiendo sacar formatos de éxito.

C&T.: ¿Qué proyectos tiene entre manos ahora mismo Secuoya Studios?

P. B.: Estamos ya rodando la serie de Montecristo, protagonizada por William Levy y pronto arrancaremos con El Zorro, que interpretará Miguel Bernardeau. Ambos son proyectos muy ambiciosos y una tarjeta de presentación de lo que queremos que sean nuestras coproducciones internacionales. Estos proyectos no siguen con el modelo clásico de plataformas en el que te dan un presupuesto y se quedan con el 100% de la producción, sino que son coproducciones con múltiples ventanas, un modelo que es larguísimo y pesado, pero que permite al productor mantener propiedad intelectual. Es una de las líneas de trabajo más importantes actualmente en Secuoya pero no la única, también estamos trabajando en originals y con la mirada siempre puesta en las generalistas.

C&T.: ¿Estamos ante un contexto favorable para que los productores tomen riesgos y busquen ese tipo de coproducciones con plataformas en las que puedan retener IP?

P.B.: El modelo con el que arrancaron las plataformas, en el que te aportaban todo el presupuesto y se quedaban toda la IP no es sostenible y ya lleva tiempo haciéndose notable en América Latina y Estados Unidos. Como ya no tienen esa capacidad, tendrán que apostar en adelante por fórmulas híbridas, que permitirán a las productoras mantener un porcentaje. Es un futuro que está ahí y a todos nos puede venir bien.

Pero para que eso suceda, necesitamos políticos que nos entiendan. Ahora vamos a sufrir, por ejemplo, las consecuencias de la nueva Ley audiovisual al respecto, lo que puede suponer que España termine siendo un plató barato donde financiadores extranjeros vengan a trabajar. Está bien que productoras internacionales vengan a rodar, porque dan trabajo a mucha gente, pero en este país no solo tenemos brillantes técnicos, creadores y productores para poner a su servicio, somos mucho más. Estamos en el momento más potente de nuestra industria audiovisual a nivel productivo y, proteger nuestro patrimonio en ese contexto, necesita una sensibilidad por parte de todos.

C&T.: ¿Es posible en España un modelo similar al francés donde se proteja legalmente la retención, por parte de la productora independiente, de un volumen elevado de IP?

P. B.: Ojalá, pero hay muchos condicionantes. La política francesa siempre ha sido muy proteccionista con su audiovisual, cosa que en España no ha sucedido, a veces ha pasado incluso al revés. ¿Por qué no se protege la industria audiovisual como la alimentaria, la energética o la automovilística? Hay un recelo bastante antiguo a la hora de hablar de nuestro patrimonio cultural que debemos abordar. Imagínate que el Guernica, admirado en España como parte de nuestra cultura, no fuera nuestro sino de un señor de Denver… pues así sucede con La Casa de Papel, ya no es nuestra. ¿Queremos que nuestro patrimonio cultural nos pertenezca? Pues actuemos en consecuencia…

C&T.: ¿Cómo ve el futuro próximo de nuestra ficción según los condicionantes actuales?

P. B.: Creo que nos ha pasado mucho en España que no apreciamos demasiado lo nuestro. La creatividad española lleva desde inicios de siglo siendo muy potente, con unos medios muy escasos, lo que ha servido para forjar unos técnicos y creativos de enorme calidad que son capaces de hacer muchísimo con poco. Ahora, por suerte, tenemos más medios y un deseo importante por competir al mismo nivel de los estándares internacionales y demostrar que no somos peores que nadie, sino que aportamos contenidos de primer nivel. Lo que falta es ese empujón, en cuanto a mentalidad, de apoyar esa industria y darle soporte. Si es así, nos espera una época buenísima porque el talento está ahí.