Finalizamos nuestra serie dedicada a la lucha de los exhibidores para llevar el cine a las zonas rurales y/o poco pobladas con el punto de vista de Luis C. Millán, propietario de Odeon Multicines. Un hombre que conoce a la perfección el funcionamiento de los cines en los pequeños pueblos de España y cuyo circuito ahora se codea también con los grandes.  

Luis C. Millán, propietario del circuito Odeon Multicine

Odeón Multicines posee actualmente 113 salas en 11 complejos (y 11 salas de dos complejos más en programación). Pero el circuito de Luis C. Millán tuvo su origen en pequeños municipios, trabajando con Ayuntamientos y Casas de Cultura. En esta entrevista nos cuenta su trayectoria.



Luis C. Millán: Empecé como cineclubista a los doce años. Y a los quince ya fundé mi propio cineclub. Proyectaba las películas que le alquilaba en 16 mm a San Pablo Films. La vocación me vino de un profesor de los Maristas de Huelva.

Yo estaba muy vinculado ya al cine porque mi padre llevaba la publicidad de los comercios locales en los cines de Huelva. Empezó en el año 1959 con eso. Con 23 años, en 1984, puse mi primer cine en La Antilla, Lepe (Huelva). Fue el primer multicine de verano que hubo en España, con tres salas: de 600 localidades cada una de las pequeñas y 1.200 la grande. Trabajábamos unos 75 días en total en verano.

C&T.: Tras estos primeros pasos, ¿cuál fue el primer salto importante?

L.C.M.: El siguiente salto fue hacer más cines de verano, primero en playas y luego en el interior. Como las máquinas de cine eran muy caras, me hice representante en Andalucía de Wassmann. Los proyectores más baratos que se vendían eran a las Casas de Cultura pero después de venderles el proyector, las distribuidoras les cobraban mucho por los derechos de las películas y tenían que cerrar a los dos meses. Entonces yo llegaba a convenios con ellas para explotarlas como cine.

C&T.: ¿Llegando a acuerdos con los Ayuntamientos?

L.C.M.: Sí. Así empezamos a llegar a acuerdos con los Ayuntamientos y, posteriormente, con las Diputaciones, con las que organizamos ‘El cine va por los pueblos’, llegando a trabajar con seis de las ocho que hay en Andalucía. También hice este trabajo para la Comunidad de Madrid durante un año.

C&T.: ¿En cuántos lugares llegaste a trabajar?

L.C.M.: A nivel de Ayuntamientos, entre cines de verano e invierno, llegamos a estar presentes en más de 50 pueblos en la década de los 90. En esa época todavía no era titular de ninguno de los cines, excepto del Cine La Antilla, el de la playa, que a día de hoy sigue funcionando en verano.

Luis C. Millán: “Después de venderles el proyector a las Casas de Cultura, las distribuidoras les cobraban mucho por los derechos de las películas y tenían que cerrar a los dos meses. Entonces yo llegaba a convenios con ellas para explotarlas como cine”

 Este cine fue el primero que tuvo sonido Dolby Digital cuando llegó Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma (distribuida por FOX) en 1999. En años posteriores llegó también a estar completamente digitalizado en 4K. Con proyectores CP4230 de Christie. Llegaron directamente del Festival de Cannes a nuestro cine de verano.

C&T.: ¿Cómo funciona el cine itinerante? ¿Cuántos días estabas en cada pueblo?

L.C.M.: Depende de la Diputación. En algunos estábamos hasta 10 días seguidos, como en Jaén, y después nos marchábamos. En Almería y Sevilla estábamos días salteados, Cádiz hacía varias proyecciones salteadas por cada pueblo…

En total, llegamos a hacer 1.500 proyecciones cada verano. Tuvimos hasta 22 proyectores portátiles de Multikino de Wassmann, de 35 milímetros. Fuimos los primeros en utilizar los rectificadores electrónicos de la marca Strong de EE.UU. Luego trabajamos con los compactos de Proyecson para las Casas de Cultura, que se montaban muy simples sin intervención de un técnico de cine.

C&T.: ¿Cuántos habitantes tenían estas poblaciones?

L.C.M.: En La Antilla podía haber unos 50.000 habitantes en verano. En los pueblos, depende. Proyectábamos en infinidad, podían ser de 5.000 o incluso más pequeños, aunque en condiciones normales por debajo de 5.000 es inviable, incluso con el Ayuntamiento concediendo ayudas. A día de hoy, mantenemos buena parte de aquello en pueblos grandes como La Carolina, Alcalá La Real, Priego de Córdoba, Baena y Ubrique

C&T.: ¿El Ayuntamiento se queda con algo de la recaudación?

L.C.M.: El Ayuntamiento no se queda con nada de la recaudación. En ocasiones cobran una pequeña parte de los gastos, pero en general no cobran nada. Simplemente ponen el local. Económicamente hablando, en los pueblos trabajas para las dos películas grandes del año. Ahí es cuando ganas dinero, pero es el único momento. El resto del año sólo cubres gastos.

C&T.: ¿Cuál es la aportación material de las Casas de Cultura?

L.C.M.: Las salas de cultura municipales, en general, no tienen ni siquiera equipamiento de cine. Nosotros le ponemos todo. Algunas tienen sonido, pero muy pocas tienen un proyector propio digital. Nosotros llevamos prácticamente toda la infraestructura, junto con la programación. Ahora algunos están comenzando a comprar un proyector digital propio en 2K.

Durante el invierno en los pueblos proyectamos sólo los fines de semana. En junio cambiamos los proyectores y los llevamos directamente de los pueblos a los cines de verano. Ahora mismo manejamos 11 pueblos en invierno en Andalucía y mantenemos algunos en verano.

C&T.: ¿Cómo pasaste de trabajar en los pueblos a ser titular de multicines?

L.C.M.: Cuando salí de los pueblos, fue para montar los multicines de Valdepeñas (Ciudad Real) para Luis Ayuso, unas salas que siguen abiertas a día de hoy. Nos contrataba a nosotros para la instalación de sus multicines, porque teníamos una amplia experiencia previa y éramos más baratos que cualquiera, además de tener equipo propio.

Entonces éramos muy pocos, apenas 4 o 5 en la empresa, aunque en cada zona contábamos con socios como Carlos Ruiz o Pepe Casado que llevaban la logística de su zona y yo tutelaba desde arriba. Nuestra era la maquinaria y las películas pero ellos se encargaban de dar atención al personal, publicitar la película, el tema de la taquilla…

El primer multicine que tuve fue el de Narón, en 2012, en Ferrol. La comarca de Ferrolterra está aislada por la autopista de peaje, hay unas 180.000 personas entre todos los pueblos a 20-30 minutos. Era un cine que inauguró allí Lauren. Todavía lo tengo mediante alquiler con el centro comercial. El nombre actual de mi circuito, Odeon Multicines, nace de aquel centro comercial, que se llama Odeon Dolce Vita.

En el año 2013, hice lo mismo con otro complejo de Lauren en Gerona y en diciembre otro en León, del circuito de Cinebox. León tiene una población que no llega a 100.000 habitantes, pero alrededor hay bastantes pueblecillos. Está en las afueras, cerca del río Bernesga.


“Las salas de cultura municipales no tienen ni siquiera equipamiento de cine. Nosotros ponemos todo. Algunas tienen sonido, pero muy pocas tienen un proyector propio digital. Llevamos prácticamente toda la infraestructura, junto con la programación”


Después llegué al “avispero” de Gerona. Todo el mundo pensaba que no iba a salir bien de ahí. Tampoco llega a 100.000 habitantes pero sí tiene muchas poblaciones alrededor. Pero el complejo está situado en el único centro comercial que hay en Gerona, junto a la autopista.

En marzo de 2014 reabrí el cine de Cuenca que perteneció al circuito Renoir. En Cuenca, que no llega a 50.000 habitantes, el cine está dentro de la ciudad. Lo hizo Enrique González Macho hace ya más de 20 años. Es un cine que a mí me gusta mucho. Tiene cinco salas y un pequeño aparcamiento delante. Los conquenses son buenos cinéfilos, aquí tienen incluso un cineclub con 500 socios y hay lista de espera para entrar.


“Lo complicado de estos años fue empezar en la liga provincial, luego pasar a la regional y no es hasta 2012 que entré en la liga nacional”


Luego en abril, el cine de Tres Cantos (Madrid), que se había inaugurado por un circuito ya desaparecido fundado por Luis Gómez Pertíñez y en mayo obtuve ParqueAstur (Avilés) de Cinebox.

Odeon Multicines

Posteriormente, pasamos al primero realmente grande, en Los Barrios (Cádiz), que primero fue de UGC y lo acabó cerrando Cinesa. Son 18 salas, 12.000 metros cuadrados de cine y 4.500 localidades. Ha tenido una trayectoria buena, con un tope de 585.000 espectadores en un año. Toda la zona del Campo de Gibraltar supone casi medio millón de personas.

Después, adquirimos el Cinebox de Cuenca y nos quedamos con Burgos, que era de Cinebox también pero que había nacido como Odeón.


“Económicamente hablando, en los pueblos trabajas para las dos películas grandes del año. Ahí es cuando ganas dinero, pero es el único momento. El resto del año sólo cubres gastos”


En marzo de 2017 adquirí Sambil en Leganés (Madrid) y lo último ha sido Odeon Alicante, un megaplex de 15 salas, que fue primero Abaco y terminó siendo Megarama hasta que pasó a ser parte de nuestro circuito. Ambos tienen una gran competencia en la zona pero es un reto más.

C&T.: No tienes en propiedad ninguno, salvo el primero de la playa, que es lo lógico, que sean locales alquilados en centros comerciales. El Sambil también es en alquiler. Aquí sí que tienes mucha competencia alrededor pero es una zona muy poblada…

L.C.M.: El cuadrante suroeste de Madrid es el mercado de cine más importante de España, con Móstoles, Leganés, Getafe, etc. Hablamos de una zona de más de un millón de habitantes. Nuestro crecimiento aquí es exponencial. En el segundo año se ha conseguido el doble de recaudación que el primero. Y este año, a pesar de la bajada generalizada, este cine sigue creciendo.

El último cine que ha entrado en mi circuito está en San Vicente del Raspeig en Alicante, que era de Megarama y que son 15 salas y 7.000 metros cuadrados.

Luis C. Millán, flanqueado por David Hernández (Cinema Business Development Manager en Samsung) y Sergio Foncillas (Director de Visual Display Business en Samsung)

C&T.: El mensaje que queremos transmitir con esta serie de reportajes es que se siguen abriendo más cines que los que se cierran.

L.C.M.: Ahora mismo sí.

C.: Estamos hablando de que te mueves ahora en tres niveles: capitales de provincia, poblaciones pequeñas y otros complejos. La política de precios, ¿varía mucho?

L.C.M.: No, prácticamente tenemos los mismos precios salvo en Madrid y Gerona que están un poquito más altos y en el de Los Barrios un poco más bajo. No tenemos un gran diferencial. El precio medio, sumando todas las entradas y las ofertas, es de un poquito por encima de los 6 euros.

C&T.: Últimamente siempre estás trabajando con Christie (imagen), con Dolby (sonido) y con Josper (butacas). Hasta te has metido a diseñador de butacas y de mejoras de sonido…

L.C.M.: Bueno, las butacas las diseñamos conjuntamente con Josper. El modelo que tenemos en Sambil se hizo exclusivamente para este cine. Estamos desarrollando el modelo y va a tener otras variaciones.

C&T.: Sambil se ha convertido en el laboratorio de la exhibición en España. Metiste los altavoces Ribbon de Christie Vive Audio. ¿Cuántos altavoces lleva cada sala?

L.C.M.: Los de pared van en tiras compuestas por 4 altavoces de graves y 6 de agudos y en los de techo son 8 de graves y 12 de agudos. En cada sala hay unos 600 puntos de sonido.

C&T.: Ahora la sala Onyx, con pantalla de 10,4 x 5,2 metros y 140 butacas, es perfecta para experimentar. Habéis ejercido casi como laboratorio de sonido, ¿verdad?

L.C.M.: Aquí se ha desarrollado el made in Spain. Estas pantallas LED tienen un problema al no poder instalarse el altavoz detrás de la pantalla. Hemos conseguido virtualizar el altavoz central con un altavoz arriba y otro abajo, y no lo notas. Te crees que el sonido sale del centro de la pantalla. Lo hemos hecho con un procesador de sonido que es el que maneja sólo y exclusivamente ese altavoz.

Un momento durante la presentación en Odeón Sambil (Leganés) de la primera pantalla LED instalada en España

Lo hemos estado haciendo con Christie, Ingevideo, Equipo de Cine y un consultor externo. Dolby, en este caso, no ha intervenido. Esa sala, como todas las demás, es Dolby Atmos. Con respecto al proyecto inicial, hemos hecho tres modificaciones al meter la pantalla Onyx, y ahora tendrá que pasar a homologación con Dolby.

C&T.: ¿Sigues queriendo abrir más cines?

L.C.M.: Estamos en el proceso de negociar un par de complejos más, como mínimo.

C&T.: Un titular para esta entrevista podría ser ‘De cero al infinito’. Desde tu cine de la playa en el año 1984, llevas 35 años peleando.

L.C.M.: Lo complicado de estos años fue empezar en la liga provincial, luego pasar a la regional y no es hasta 2012 que entré en la liga nacional. Y en estos seis años y medio, Odeón Multicines se ha convertido en el séptimo circuito de España. Y cuando cumpla 7 años, espero que seamos el sexto.