La Cultura española está en grave riesgo: es necesario diseñar un plan de acción a medio y largo plazo consensuado por todos sectores implicados. Esta es una de las principales conclusiones que se pusieron ayer sobre la mesa en la presentación del ‘Informe sobre el Estado de la Cultura 2017’ (ICE) elaborado por la Fundación Alternativas,  que otorga un 4,4 puntos al sector del que son responsables Gobierno, administraciones, comunidades autónomas, ayuntamientos, gestores, asociaciones públicas y privadas, empresas. Creadores y consumidores son los únicos que se salvan. Cine&Tele Online participó en este interesante debate en el que los partidos de la oposición criticaron la gestión del Gobierno y abogaron por la creación de un Ministerio exclusivo de Cultura.

El informe puntúa con un 4,4 a la Cultura española

La Cultura española es como un enfermo en la UCI al que aún no han desahuciado pero que necesita atención las 24 horas y que, si se toman las medidas adecuadas, podría sobrevivir. Los médicos, cuando les preguntas, sólo hablan de pronóstico reservado y no se arriesgan a ser optimistas ni de lejos. No obstante, mantienen abierta la puerta a la esperanza de la recuperación, aunque, en todo caso, de manera lenta y gradual.

Este símil sanitario podría servir para ilustrar la situación que vive en España el mundo Cultural, a tenor de los datos publicados en el ‘Informe sobre el Estado de la Cultura 2017’ (ICE), elaborado por la Fundación Alternativas  y presentado ayer  en la Biblioteca Nacional, que concede una nota de 4,4 puntos al sector o, lo que es lo mismo, un suspenso en toda regla del que son responsables la mayoría de los agentes implicados. Sólo se salvan los creadores y los consumidores, mientras que el resto –Gobierno, administraciones, comunidades autónomas, ayuntamientos, gestores, asociaciones públicas y privadas, empresas- son culpables directos del cateado.

El estudio destaca las carencias en políticas públicas y estrategias privadas, proyección exterior, cooperación para la diversidad, sostenibilidad, remuneración justa de los creadores, proyección de las PYMES, respeto a la autonomía de la creación, impulso a la producción independiente, fortalecimiento del tejido industrial, cooperación para crear nuevos públicos y promoción en los medios de comunicación estatales. Tampoco se olvida del IVA Cultural, que para el cine sigue siendo del 21%, la desigualdad de género, la ausencia de una ley de mecenazgo, la propiedad intelectual, la piratería y la necesidad de recuperar un ministerio que se ocupe exclusivamente de la cultura.

 

 

Nicolás Sartorius apostó por la creación de un Ministerio de las Culturas

 

Pacto de Estado

Nicolás Sartorius, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas, se quejó de que España es un “país privilegiado” en lo que se refiere a Cultura, con una lengua hablada por 500 millones de personas en el mundo, y tiene la “materia prima necesaria” para ser una potencia cultural de primer orden, “pero sin embargo no lo somos”. Destacó también que “tenemos el petróleo, pero no sabemos qué hacer con él”. En su opinión, el modelo cultural no puede ser “obra de un partido político”, sino de un pacto de Estado y una “voluntad social compartida” que supere las barreras de exclusión cultural y sea de “acceso gratuito y universal para todos los ciudadanos”. Sartorius declaró que “no tenemos aún un programa marco para la Cultura” y apostó por la creación de un Ministerio de las Culturas, ya que España tiene la fortuna de poseer varias de gran fuerza.

Óscar Sáenz de Santamaría, director general de Industrias Culturales y del Libro, comentó que las ayudas al sector siguen activas por parte del Estado, “que ha puesto en marcha el Plan 20/20 para prestar especial atención a los espacios creativos y a los videojuegos, en una época de enormes cambios donde debemos buscar iniciativas que nos ayuden a superar la brecha digital, que se presenta como un formidable desafío con grandes oportunidades”.  Sobre el IVA que oprime al cine, el político quiso transmitir un “mensaje de esperanza” después de que el Gobierno bajara recientemente este impuesto al 10% a los espectáculos en directo, como conciertos, teatro, danza o toros. También Santamaría señaló que “los medios de que disponemos contra la piratería no son suficientes”.

Óscar Sáenz de Santamaría: “los medios de que disponemos contra la piratería no son suficientes”

Por su parte, Enrique Bustamante, catedrático de Comunicación Audiovisual y coordinador del ICE, recordó que desde 2009 se han destruido 80.000 empleos en el sector Cultural, con una pérdida de 5.000 millones de euros y una caída de cuatro décimas en el Producto Interior Bruto. Según este experto, “el Estado es responsable en gran medida de la situación, porque los presupuestos destinados a cultura han sido cercenados, aunque las comunidades autónomas y los ayuntamientos también tiene su parte de culpa”; y afirmó que cuando era más necesaria una actuación pública -en los años más duros de la crisis económica-, “se produjo una omisión del apoyo estatal que ha desembocado en una profunda fractura cultural, donde además la mujer ocupa una posición absolutamente marginal”. Bustamante también destacó que “España dedica a la Cultura menos del 10% de lo que dedica Francia a ese mismo concepto”.

Enrique Bustamante: “España dedica a la Cultura menos del 10% de lo que dedica Francia a ese mismo concepto”

La mesa redonda estuvo integrada por Silvia Marsó, actriz y representante de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA); Manuel Gutiérrez Aragón, director de cine y académico de la Real Academia de la Lengua y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Enrique Bustamante, moderando Berna González Habour, subdirectora del periódico El País.

El director de cine y escritor Manuel Gutiérrez Aragón, destacó que “falta voluntad política y financiación, así como presión social para cambiar las cosas”, mientras que Silvia Marsó, actriz y miembro de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), resaltó que “el público español demanda cultura constantemente, pero sin las ayudas del Estado es imposible que el sector despegue”.

A continuación se estableció un debate, moderado por Yolanda Benítez, subjefa de Cultura de Telecinco, en el que participaron María José García Pelayo, diputada del Grupo Parlamentario Popular; José Andrés Torres Mora, diputado del Grupo Parlamentario Socialista; Eduardo Maura Zorita, diputado del Grupo Parlmentario Unidos Podemos y Félix Álvarez Palleiro, diputado del Grupo Parlamentario Ciudadanos.

Derechos de la mujer

María José García Pelayo, diputada del Partido Popular, defendió la labor del Ejecutivo de Rajoy: “Existe cierta desinformación sobre las actuaciones del Gobierno, que está centrado en buscar soluciones como el programa Europa Creativa, que va a suponer una inyección de 150 millones de euros en ayudas a la cultura española, o el Estatuto del Artista, que estará en marcha en menos de un año y tendrá especial sensibilidad con los derechos de la mujer”.

En este punto, tenemos que punualizar que los 150 millones a los que alude la Señora García Pelayo, se refieren al monto de un aval que está disponible para los creadores de toda Europa, no solo para los españoles. Y en cuanto a los fondos que dedica Europa Creativa en forma de subvenciones, éstos son de 1.500 millones de euros para toda Europa y para el periodo 206-2020-

Félix Álvarez, de Ciudadanos; Eduardo Maura, de Podemos, Yolanda Benítez, subjefa de Cultura de Telecinco; José Andrés Torres, del PSOE y María José García Pelayo, del Partido Popular

Por parte de Partido Socialista acudió al evento José Andrés Torres, quien señaló que el apartado de la propiedad intelectual debe quedar “claramente definido” dentro del modelo cultural, mientras que Eduardo Maura, de Podemos, recalcó que “la ausencia de un Ministerio de Cultura es síntoma de la falta de un modelo cultural”; y Félix Álvarez, de Ciudadanos, aclaró que la industria perdió “1.770 millones de euros” el pasado año por la piratería, y reclamó “una ley de mecenazgo eficiente”.

Patricia Corredor, una de las autoras del trabajo, manifestó: “La creación cultural y la inquietud y ganas del público por consumir productos de calidad son los únicos apartados que sacan aprobado en el estudio, y las políticas públicas, remuneración de los creadores, producción, edición e industrialización no pasan el corte”.

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