Por Juan García

Lo de Infinity Vision no parece casualidad… Que The Walt Disney Studios lance ahora una certificación propia de PLF, justo cuando IMAX Corporation se alinea con Warner para impulsar Dune 3, suena menos a innovación y más a reposicionamiento. Si no puedes asegurar el mejor escaparate (IMAX) para tus grandes estrenos, la jugada lógica es crear tu propio “sello premium” y controlar el relato: qué es calidad, qué es inmersión y, sobre todo, quién lo certifica.
En el fondo, esto ya no va solo de tecnología, sino de poder dentro de la exhibición. Dune 3 apunta a monopolizar el formato más codiciado en su estreno, y Disney responde construyendo su alternativa para no depender de terceros. ¿El riesgo? Que el espectador acabe viendo etiquetas distintas para experiencias muy parecidas… o no. Si Infinity Vision se queda en marketing, será ruido; si de verdad aprieta estándares, puede abrir una guerra interesante. Y ahí sí, el cine vuelve a ponerse técnico.
En este contexto, lo de Dune 3 trasciende lo cinematográfico y entra de lleno en una guerra por el estándar de exhibición. Si IMAX puede acaparar las mejores pantallas en el momento clave del estreno, Disney necesita una red paralela que garantice presencia, narrativa y, sobre todo, diferenciación comercial. Infinity Vision es menos un avance tecnológico y más un movimiento estratégico: una forma de decir “si no puedes jugar en mi campo, me fabrico el mío”. Y ahí está la clave: esto ya no va solo de proyectores o sonido, sino de quién define qué significa realmente “ver cine en condiciones premium”.
«Hoy en el escenario de CinemaCon, The Walt Disney Studios anunció el lanzamiento de Infinity Vision, una nueva certificación para salas de gran formato premium (PLF). Desarrollada en colaboración con socios de exhibición cinematográfica de todo el mundo, Infinity Vision indicará al público qué auditorios ofrecen las experiencias cinematográficas más grandes, brillantes e inmersivas.
Infinity Vision establece un nuevo estándar para la presentación en salas, certificando aquellos auditorios que cumplen con rigurosos criterios técnicos, incluyendo un enfoque en:
Las pantallas más grandes para una escala máxima
Proyección láser para un brillo y una claridad superiores
Formatos de audio premium para un sonido completamente inmersivo»














