La novena edición de los Premios Quirino, celebrada el 17 de abril en el Auditorio de Santa Cruz de Tenerife, volvió a evidenciar la fortaleza del sector en Iberoamérica. España reafirma su liderazgo industrial, mientras países como Portugal, Brasil o Colombia consolidan polos creativos cada vez más influyentes. El palmarés refleja una industria diversa, en expansión y con creciente proyección internacional.
El gran protagonista de la noche fue Decorado, de Alberto Vázquez, que se alzó con el premio a Mejor Largometraje. El cineasta gallego continúa así una trayectoria marcada por el reconocimiento internacional, tras títulos como Psiconautas, los niños olvidados, Birdboy o Unicorn Wars. Con este nuevo proyecto, Vázquez amplía el universo del cortometraje original hacia un largometraje que mantiene su característico enfoque existencial y su potente identidad visual.
En la categoría de series, Hay algo detrás de ti – Temporada 1, dirigida por Julián Gómez Reyes, se llevó el galardón en un contexto de crecimiento sostenido de la animación en Colombia. El impulso de políticas públicas como el CINA o el FDC ha favorecido la aparición de producciones con recorrido internacional, consolidando un ecosistema en el que la animación seriada gana cada vez más protagonismo.
El premio a Mejor Cortometraje fue para Cão Sozinho, de Marta Reis Andrade, confirmando el excelente momento de la animación portuguesa, que en los últimos años ha destacado en festivales internacionales con obras de fuerte identidad autoral, como Ice Merchants o Percebes.
En el ámbito formativo, Balada de peces y pájaros, de Anny Uribe y Juan José Arévalo, fue reconocido como Mejor Cortometraje de Escuela, reflejando la creciente conexión entre centros educativos y producción profesional en países como España y Colombia, donde las escuelas y universidades están ganando visibilidad en el circuito internacional.
El videoclip Paulinha, de Ana Marta Mendes, se impuso en su categoría, evidenciando el papel del formato musical como espacio creativo clave dentro de la animación portuguesa. Por su parte, 18 Months, de Paulo Garcia y Natalia Gouvea, ganó como Mejor Animación de Encargo, destacando la fortaleza de Brasil en el ámbito publicitario y su tejido industrial consolidado.
En el terreno del videojuego, Stars in the Trash, de José Ginés Picón López, fue premiado como Mejor Animación de Videojuego, en línea con el crecimiento de la industria española, que ha ganado reconocimiento internacional con títulos donde la dirección artística y la animación son elementos centrales.
El galardón a Mejor Desarrollo Visual fue para Safo, de Rosana Urbes, cuya trayectoria en estudios como Disney ilustra el retorno de talento internacional a las industrias locales. En cuanto al diseño de animación, My Gut Friend, de José Manuel Lo Bianco y Mariano Andrés Bergara, destacó por su enfoque en la expresividad del movimiento, en línea con la tradición argentina que prioriza la fisicidad y el ritmo frente al hiperrealismo.
Finalmente, el premio a Mejor Diseño de Sonido y Música Original recayó en El fantasma de la Quinta, de James A. Castillo, subrayando la creciente importancia del sonido como elemento narrativo en la animación contemporánea. Más allá de lo visual, la construcción sonora se consolida como una capa creativa fundamental para definir atmósferas y emociones.
Con este palmarés, los Premios Quirino 2026 confirman la madurez de una industria que combina talento autoral, desarrollo industrial y una mirada cada vez más global.


















