El documental Black Water ha sido galardonado con el Premio de Cine Socioambiental en el Festival de Guadalajara (México), donde el jurado destacó su fuerza emocional. Su director, Natxo Leuza, recogió la estatuilla Mayahuel, mientras la película continúa su recorrido internacional con su próxima proyección el 29 de abril en el Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián.
BLACK WATER, el largometraje documental dirigido por Natxo Leuza y producido por Jokin Pascual y Lucía Benito (En Buen Sitio), ha sido galardonado con el Premio de Cine Socioambiental en la 41ª edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), uno de los principales escaparates del cine iberoamericano.
Leuza recogió en Guadalajara la estatuilla Mayahuel, símbolo oficial de excelencia del festival, otorgada por un jurado que destacó su profunda carga emocional y su capacidad para abordar una problemática con resonancia global.
La película retrata con sensibilidad los efectos de la crisis climática, mostrando la lucha de comunidades enteras frente a una amenaza que provoca desplazamientos forzados, ruptura de familias y fracturas sociales. A través de una mirada íntima, el documental conecta con el espectador y plantea una reflexión universal sobre la humanidad y el impacto del cambio climático.
Para Natxo Leuza, el premio supone “una enorme alegría y un impulso clave” para que la película llegue a más público, subrayando que el reconocimiento también sirve para dar visibilidad a las personas y realidades que retrata. En la misma línea, los productores destacan que este galardón refuerza su apuesta por un cine comprometido, emocional y socialmente relevante.
Tras su estreno en España el 17 de abril, Black Water continúa su recorrido internacional y se proyectará el 29 de abril en el Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián. La película acumula ya más de 20 selecciones en festivales internacionales y premios como el Golden Millenium Award o el reconocimiento al documental más perturbador en el Tournai Ramdam Festival.
El filme, que tuvo su première mundial en CPH:DOX 2025, pone el foco en Bangladesh, uno de los países más afectados por el cambio climático, donde el aumento del nivel del mar podría provocar el desplazamiento de hasta 30 millones de personas en las próximas décadas, reflejando una de las mayores crisis humanitarias del futuro.















