Primero la vida, luego el cine”, citó el ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, en la comparecencia del pasado 7 de abril. Una rueda de prensa en la que recalcó la no inclusión de iniciativas específicas destinadas a la particular situación del sector cultural en el paquete de medidas del Gobierno para paliar la crisis derivada del coronavirus. Su intervención provocó un tsunami de críticas en el sector y el Gobierno ha tenido que salir al paso convocando de nuevo a los representantes de la Cultura.

José Manuel Rodríguez Uribes, ministro de Cultura y Deporte.

Había mucha expectación por escuchar las palabras de Rodríguez Uribes y la decepción en el conjunto de las industrias culturales fue pública y notoria.

Es un sector muy golpeado por las consecuencias económicas derivadas de esta pandemia. Viven del público, con mucha temporalidad, pero son conscientes de que lo primero es salvar las vidas y contener la pandemia”, indicaba en su alocución.

Al sector de la Cultura le molestó profundamente la utilización de una cita de Orson Welles, uno de los grandes cineastas del siglo XX. “Porque, como dijo Orson Welles, primero va la vida y luego el cine aunque la vida sin el cine y la cultura tiene poco sentido”, expuso.

En opinión del ministro, cuando se consiga parar el virus, harán “todo para reactivar la Cultura y el Deporte”.

Las recriminaciones también se refieren a la falta de consideración de la especificidad del sector, bajo el pretexto de que las medidas transversales son “lo razonable”. “No hemos movilizado fondos específicos porque hemos movilizado fondos generales”, incidió Rodríguez Uribes.

Una vez terminada la rueda de prensa, arreciaron las críticas. Tanto es así que, después del Consejo de Ministros extraordinario del 10 de abril, el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, y ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, han decidido celebrar una reunión conjunta con los sectores de la cultura.

Asimismo, previamente, ambos ministros mantendrán una reunión con la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, con el objetivo de preparar la reunión con el sector cultural y estudiar las propuestas que han enviado hasta el momento.

“El Gobierno es plenamente consciente de que la cultura es la libertad, y la libertad, la democracia. Por tanto, para nosotros es un sector imprescindible para este avance social”, subrayó la portavoz del Gobierno.

Según Montero, se examinará la “singularidad” del sector cultural “para que puedan beneficiarse de las medidas generales, adaptadas a su perfil, que ya se han puesto en marcha, o las que se puedan diseñar y aplicar en el futuro”.

María Jesús Montero, ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno.

Montero explicó que la reunión con el sector servirá “para debatir y escuchar todas las propuestas de dificultades reales que existen en este momento y en este ámbito, y dar respuesta en la medida de nuestras posibilidades a esta situación”.

Este anunció llegó un día después de que medio centenar de organizaciones de la Cultura manifestaran en un comunicado dirigido al ministro de Cultura y Deportes, su rechazo a la falta de medidas específicas para el mundo de la cultura.

Las declaraciones de Rodríguez Uribes, señalaban, “sólo consiguen, lamentablemente, crispar los ánimos de las más de 700.000 personas que viven (de momento) de las industrias culturales”. También lamentaban que se hubiera situado al sector en un marco injusto, como si fuera un sector “insolidario” por proponer medidas para abordar los problemas que atañen específicamente a sus profesionales.

Dentro de esa ola de indignación destacó la iniciativa del ‘apagón cultural’ de 48 horas impulsado por la Unión de Actores y Actrices. Con el fin de dar un voto de confianza al Gobierno, la iniciativa, finalmente, se desconvocó una vez que la portavoz del Gobierno anunció la reunión antes mencionada.