La CISAC (Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores) celebró ayer en Tokio una Asamblea Genera en la que se votó a favor de la exclusión temporal de la entidad española SGAE. A raíz de las denuncias interpuestas y del análisis exhaustivo de las reformas puestas en marcha por la nueva presidenta de la SGAE, Pilar Jurado, se procede a la sanción de un año de exclusión.

La CISAC es la red principal del mundo de sociedades de autores (o Entidades de Gestión Colectiva), con 239 sociedades miembros en 122 países. Representa a más de cuatro millones de creadores de todas las regiones del mundo y de todos los tipos de repertorios artísticos, incluyendo obras musicales, audiovisuales, teatrales, literarias y artes visuales. Fundada en 1926 y con sede en Francia, posee oficinas regionales en África, Latinoamérica, región de Asia-Pacífico y Europa.

El músico Jean-Michel Jarre es el presidente de la entidad, mientras que los vicepresidentes son la cantante beninés Angélique Kidjo, el director de cine argentino Marcelo Piñeyro, el artista español Miquel Barceló y el director de cine chino Jia Zhang-ke.



La entidad lleva meses trabajando sobre los problemas con la SGAE, un asunto de gran preocupación, por las acusaciones de trato discriminatorio a los titulares de derechos y por la aplicación de procedimientos de reparto de manera no equitativa.

En el mes de abril de 2018, se hizo llegar a la SGAE un informe completo de la CISAC con una serie de recomendaciones para los cambios necesarios en relación con las normas de gobernanza, los estatutos y los procedimientos de reparto de la entidad. En diciembre de 2018, a la vista de la falta de progreso por parte de SGAE en relación con los requerimientos exigidos, el Consejo de Dirección de la CISAC anunció la apertura de un procedimiento sancionador.

Pilar Jurado junto con el presidente de la Academia de las Artes Escénicas, Jesús Cimarro.

Ahora, CISAC ha analizado las recientes reformas puestas en marcha por la SGAE y, aunque se han propuesto algunos cambios favorables, toma esta decisión porque aún no han sido aprobados por la Asamblea General de la SGAE.

La CISAC exige la realización adicional de importantes desarrollos técnicos y cambios reglamentarios necesarios para garantizar el cumplimiento de la SGAE de las reglas de la Confederación.

Aunque valora los avances positivos, considera que es necesario garantizar que las reformas se completen, siendo respaldadas por la Asamblea General de la SGAE y llevadas a cabo por los órganos de gobierno. La sanción se podrá ajustar o levantar en cualquier momento, siempre que el Consejo de Dirección de la CISAC considere que se ha logrado el suficiente progreso.

 

Las consecuencias de la exclusión

Como es lógico, la  reacción a esta drástica decisión no se ha hecho esperar. Algunos autores han firmado un manifiesto en el que piden la dimisión de Pilar Jurado, la convocatoria de elecciones y la refundación de SGAE con la segregación de los colegios de Audiovisual y Gran Derecho para gestionar de manera independiente sus propias obras.

Consideran necesaria la dimisión, entre otras cosas, “por la incapacidad de Pilar Jurado para evitar la expulsión y poner en riesgo la aprobación de los nuevos estatutos en la próxima asamblea de socios”.

Asimismo, piden la convocatoria de elecciones inmediatamente después de la próxima Asamblea, para “que conforme una nueva Junta Directiva que incluya a todos los sectores que decidieron no concurrir a las últimas, propiciando el control de la entidad por parte de las editoriales de televisión”.

Desde la actual dirección de la SGAE también se han realizado declaraciones sobre el asunto. En un comunicado, a pesar de la exclusión, se expresa que CISAC “ha dado un voto de confianza a la gestión realizada en los últimos dos meses por la Junta Directiva de la SGAE” y que “ha valorado positivamente los cambios introducidos para la mejora de la gobernanza”.

Entre las medidas propuestas en la SGAE para su ratificación por la Asamblea General se encuentran la modificación de sus Estatutos para su adaptación a la nueva Ley de Propiedad Intelectual, la creación de una Comisión de Supervisión independiente que asumirá el control de los órganos de gobierno y el desarrollo del reglamento del voto electrónico para las asambleas y los distintos procesos electorales, con el fin de ofrecer las máximas posibilidades de participación a sus socios. A

“La CISAC da la oportunidad de decidir sobre nuestro futuro. Gracias al trabajo estos dos últimos meses de la Junta Directiva, hemos conseguido no sólo que la CISAC reconozca los esfuerzos, sino también su apoyo al proceso de cambio de nuestra Sociedad. Hago un llamamiento para que los socios ratifiquemos en la próxima Asamblea General los cambios introducidos para cumplir las demandas de la CISAC, y dejemos atrás esta situación. Es el momento de que todos estemos unidos y hagamos un ejercicio de responsabilidad y generosidad compartida por el futuro de nuestra SGAE”, ha señalado Pilar Jurado.