Antes de abandonar la Unión Europea, Inglaterra sale victoriosa en la defensa de sus intereses en la industria del cine europeo. Los estudios Pinewood consiguen finalmente liquidar al que podría haber sido su competidor más importante en el sur de Europa: Ciudad de la Luz.

Y decimos su competidor más importante debido a las magníficas instalaciones de Ciudad de la Luz, como el tanque de agua, las grandes dimensiones de los platós, la cercanía a un aeropuerto internacional de gran tráfico (El Altet en Alicante), el clima que permite rodar exteriores durante más de 300 días al año, excelente calidad de nuestros técnicos, abundancia de alojamientos turísticos, etc.

Todo ello con la inacción más absoluta del Gobierno de España, que dejó caer todo el peso de este proyecto de envergadura nacional sobre un gobierno regional lleno de fraudes y mentiras.

Todo empezó en el año 2008 cuando la Comisión Europea abrió una investigación en profundidad a instancias de una denuncia interpuesta por los Estudios Pinewood por competencia ilegal.

 



En mayo de 2012 el Ejecutivo comunitario declaró ilegal la financiación pública concedida a la Ciudad de la Luz, al considerar que un inversor privado no habría asumido esta inversión en las mismas condiciones, de manera que se alteró la competencia en el sector.

En julio de 2014, el Tribunal General de la Unión Europea desestimó los recursos presentados respectivamente por España, la Ciudad de la Luz y la empresa pública Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV), y dio la razón a la Comisión Europea. Sentenció que además de cesar su actividad para no lesionar los intereses de otro socio de la UE, los estudios debían ser vendidos en subasta pública, y que las ayudas de 265 millones de euros concedidas por el Gobierno valenciano eran ilegales y por tanto debían ser devueltas a la Generalitat.

En mayo de 2015, el Consejo de Europa aprobó el pliego de condiciones de la subasta de los estudios, que podía comprarse en su totalidad o en lotes. Sin embargo, tanto la subasta de 2015 como la de 2016 fueron declaradas desiertas al no alcanzar el importe mínimo exigido por la Administración autonómica.

La salida de Inglaterra de la Unión Europea (Brexit) planteó en 2016 una reflexión sobre si  debía considerarse válida una sentencia emitida por un tribunal europeo a instancias de un país que ya no va a formar parte de la Unión Europea.

Sin embargo, no se ha aprovechado esta oportunidad. El presidente de la Generalidad Valenciana, Ximo Puig, tanteó la posibilidad de utilizar el complejo de Ciudad de la Luz como sede de la nueva radiotelevisión pública valenciana e incluso Netflix se interesó por comprar activos e instalarse en los estudios (finalmente lo hará en la Ciudad de la Tele de Tres Cantos en Madrid).

En junio de 2017 la Dirección General de la Competencia de la Comisión Europea aceptó la cesión global de todos los activos y pasivos de Ciudad de la Luz al Gobierno valenciano. La UE fijó como requisitos que en el complejo sólo se puedan desarrollar actividades no económicas durante un periodo de 15 años. Después sí podrá haber actividades económicas, para ello, la Generalitat deberá vender las instalaciones o alquilarlas.

El Gobierno valenciano consideró salvado el complejo ya que se le permitía poner en marcha el nuevo Distrito Digital de Alicante, un proyecto de atracción empresarial para el desarrollo de la economía digital en el ámbito de la Comunidad Valenciana. Además, Bruselas redujo el plazo efectivo de penalización sobre las actividades al acortar las restricciones a 2027 (se consideró como fecha de inicio el 2012).

La única restricción que se mantuvo fue prohibir destinar el complejo a actividades cinematográficas, salvo que sean educativas.

En Distrito Digital la televisión autonómica de À Punt ya trabaja en la zona y varias empresas han anunciado su implantación, como Accenture, Fenikis Gaming, DD Tech o Harmonic. La última y sonada incorporación es la de Mediapro, que acaba de anunciar que utilizará el  entorno de Ciudad de la Luz para abrir un nuevo centro de producción, que se sumará a los otros 54 que tiene repartidos por todo el mundo. Producirá contenidos destinados a cine, televisión o nuevos medios y consolidará su apuesta por los e-sports.

El nuevo centro será ya algo totalmente distinto y Ciudad de la Luz, un proyecto puntero a nivel mundial para atraer rodajes internacionales, se ha convertido en un eco del pasado.

Es un adiós, la crónica de una muerte anunciada. Como suele ocurrir en España, otra gran oportunidad perdida debido a la incompetencia y el desinterés de las distintas instituciones públicas.