La asociación alerta ante la Comisión Europea del riesgo de desregulación en un mercado sin alternativas reales a los conductos de Telefónica. Defiende que la infraestructura está ampliamente amortizada y que el actual cálculo de costes resulta injustificado por su parte Aotec advierte de que eliminar la MARCo permitiría un escenario monopolístico con impacto directo en los operadores alternativos.
La Asociación Nacional de Operadores de Telecomunicaciones (Aotec) ha defendido ante la Comisión Europea la necesidad de mantener la regulación del mercado de las telecomunicaciones y, en particular, la MARCo, por tratarse de una infraestructura crítica, sin alternativa viable y esencial para garantizar la competencia efectiva en el sector. La asociación considera además imprescindible revisar el actual cálculo de costes, que califica de desproporcionado.
El director ejecutivo de Aotec, Gonzalo Elguezábal, ha mantenido una reunión con representantes de la DG Connect, entre ellos Lucrezia Busa, Stanislava Dimitrova, Marcin Warczak y Przemyslaw Kordasiewicz, en la que expuso los argumentos del sector para evitar una desregulación que, a su juicio, tendría consecuencias muy negativas para los operadores alternativos.
Durante el encuentro, Elguezábal recordó que el acceso regulado a la red de conductos de Telefónica se estableció debido al origen estatal de la compañía y a la elevada capilaridad de su infraestructura. Como resultado, actualmente entre el 70% y el 80% de las redes de los operadores alternativos discurren por estos conductos. Según subrayó, la creación de infraestructuras alternativas “simplemente no es económicamente factible”.
Desde Aotec se destacó que la red de conductos de Telefónica comenzó a construirse a principios del siglo XX y que, especialmente los tramos de mayor capacidad, superan los 40 años de antigüedad, por lo que se encuentran ampliamente amortizados. A ello se suma que la operadora ha sido durante décadas una de las principales beneficiarias de fondos europeos y que ha recibido cesiones de infraestructuras por parte de numerosos municipios, e incluso infraestructuras financiadas por operadores locales.
En este contexto, la asociación considera que el cálculo de costes de la MARCo propuesto por la CNMC, basado en los datos aportados por la propia Telefónica, no refleja la realidad económica de la infraestructura. A juicio del sector, los precios deberían ajustarse a su elevado grado de amortización y experimentar una reducción, en lugar de la subida del 11% actualmente planteada.
Otro de los argumentos trasladados a la Comisión Europea es que el desmantelamiento progresivo de la red de cobre de Telefónica y su sustitución por fibra óptica ha liberado espacio adicional en los conductos, lo que refuerza la tesis de que no existen motivos técnicos ni económicos que justifiquen un incremento de precios.
Elguezábal incidió también en el impacto directo que el actual cálculo de costes tiene sobre la rentabilidad de las operadoras de telecomunicaciones, en un mercado que definió como “hipercompetitivo” y caracterizado por precios deflacionarios. En este escenario, un aumento de los costes regulados supone, según Aotec, un riesgo real para la viabilidad de muchos operadores alternativos.
Por todo ello, la asociación defiende que la legislación europea debe seguir considerando la MARCo como un mercado relevante sujeto a regulación, con el objetivo de preservar la competencia. Desde Aotec advierten de que una desregulación permitiría a Telefónica fijar libremente las condiciones de acceso, deteriorar el marco competitivo y perjudicar gravemente a sus competidores, poniendo en riesgo el equilibrio del sector y, en última instancia, los intereses de los consumidores.

















