Tras experimentar dos trimestres seguidos de pérdida de suscriptores por primera vez en su historia, Netflix da un golpe sobre la mesa para intentar cambiar su rumbo descendente en el mercado.

Lo que era un secreto a voces se ha confirmado en las últimas semanas. Netflix necesitaba dar un cambio a su estrategia a nivel mundial para paliar su crisis de suscriptores y ha optado por la opción que parecía más previsible. El gigante del streaming ha lanzado un modelo de suscripción mixto, en colaboración con Microsoft, que se une a sus planes sin anuncios Básico, Estándar y Premium.

Desde la dirección de Netflix explican que, de este modo, Microsoft se convierte en su “socio global para todo lo relacionado con tecnología de publicidad y ventas. Microsoft ha demostrado ser capaz de cubrir nuestras necesidades publicitarias publicitarias en esta nueva oferta de suscripción con anuncios. Y lo que es más importante: Microsoft nos brinda la flexibilidad para ir innovando con el tiempo, tanto por el lado tecnológico como el de las ventas, además de integrar potentes características de privacidad para nuestros suscriptores”.

“Aunque todavía estamos dando los primeros pasos y queda mucho trabajo por delante, nuestras metas a largo plazo están claras: más opciones para los clientes y una experiencia de marca premium más atractiva para los anunciantes que la televisión tradicional”, añaden desde la compañía.

Una decisión que podría responder, según se rumorea en la industria, a un intento de Netflix por acercarse a Microsoft con segundas intenciones. Microsoft se encuentra en una fase claramente expansiva, como demuestra su reciente adquisición del gigante de los videojuegos Activision Blizzard, y reconocidas voces están apuntando a que Netflix podría estar interesada en ser comprada por parte del gigante tecnológico, en caso de continuar en dinámica descendente.

Netflix continúa perdiendo usuarios

El servicio cerró el segundo trimestre del año con una caída importante en su cifra de suscriptores: un millón de usuarios se dieron de baja. Si ya en el primer cuatrimestre la compañía perdió clientes por primera vez en su historia, los datos de este Q2 no hacen más que confirmar que Netflix necesitaba un cambio de rumbo debido al agotamiento de su modelo inicial.

Sin embargo, desde la corporación prefieren apuntar a que la cifra no es tan mala como pudiera parecer, ya que sus estimaciones proyectaban una pérdida de 2 millones de usuarios y perciben “síntomas de mejoría” y esperan recuperar esa cifra en el tercer trimestre, gracias al éxito de relevantes estrenos como la última temporada de Stranger Things.

También se considera positivo que, a pesar de la caída de usuarios, Netflix ha sido capaz de ingresar más dinero que en el mismo período del pasado año, gracias al aumento de las tarifas y la mayor capacidad de monetización que tiene ahora de cada usuario. Falta por ver si la estrategia de lanzar modelos cofinanciados por publicidad también ayuda a paliar la pérdida de suscriptores.