Iniciamos una serie de entrevistas a productores de las películas más importantes en la inminente edición de los Premios Goya. La primera de las entrevistas es a Lina Badenes (Turanga Films), una de las responsables de La boda de Rosa de Icíar Bollaín, que acaba de alzarse con la Medalla CEC a la Mejor Película.

Lina Badenes

Lina Badenes

La boda de Rosa es una producción de 2,6 millones de euros de Tandem Films, Turanga Films, Setembro Cine y La boda de Rosa La película AIE, en coproducción con la francesa Halley Productions.

El último film de Icíar Bollaín, que por primera vez escribía un guion con Alicia Luna desde Te doy mis ojos, cuenta con 8 nominaciones en la ceremonia de los Goya 2021.

Cine&Tele: El proyecto se inició con Icíar Bollaín y Cristina Zumárraga de Tandem. Turanga entró porque ellos querían rodar en Valencia. ¿no?

Lina Badenes: Exacto. Esto es una idea que empezaron a escribir y a desarrollar Icíar Bollaín y Alicia Luna, que son las dos mismas guionistas que Te doy mis ojos.

C&T: Sí, hacía mucho que no colaboraban juntas, porque últimamente su coguionista era Paul Laverty.

L.B.: Correcto. Icíar le propuso la producción a Tandem, la empresa de Cristina Zumárraga y ellas yo creo que hicieron un par de versiones de guion. Como el plan era rodar en Valencia, Cristina me propuso a mí para coproducir y ahí nos embarcamos en seguir desarrollando y avanzando con la escritura del guion.

C&T: ¿Y qué os gustó del proyecto cuando os lo presentaron?

L.B.: Fueron muchas cosas. El tema, por supuesto, y la perspectiva de género. También Icíar, que es una mujer que adoro como directora y como persona, porque la conozco también de anteriores proyectos que hemos trabajado juntas y es una persona con mucho criterio y mano izquierda, es muy fácil trabajar con ella y tiene mucho cariño para todo el mundo.

Otro valor fue trabajar con Cristina, que también hemos trabajando juntas en otros proyectos, somos amigas y tenemos confianza. Era un poco natural que trabajáramos juntas.

A la primera puerta a la que llamamos a nivel de financiación fue en Valencia al Institut Valencià de Cultura GVA, que nos dieron la subvención y a partir de ahí fue todo como en cadena.

C&T: En cuanto a productoras, luego entró Setembro Cine. ¿Era para acceder a las ayudas de Catalunya?

L.B.: Exacto. Primero entró IVAC, luego la tele valenciana, Movistar+ y TVE. Antes de rodar, no recuerdo si antes o después de TVE, como el proyecto tenía elementos naturales catalanes. Había parte de la historia que se rodaba en valenciano, que es como el catalán, había actores catalanes como Candela Peña o Sergi López, y hay mucho de su idiosincrasia, porque los valencianos y los catalanes nos parecemos.

Entonces pensamos que tenía sentido una coproducción con Catalunya, con el ICEC. Así fue como se le propuso a Setembro, a Fernanda del Nido, que también es una persona que tiene que ver con la manera de trabajar y producir nuestra, así como una similitud a la hora de ver la historia.

Entonces, pidió ICEC y entró también. Lo último que entró fue el ICAA, que entró casi a película terminada. Se asumió mucho riesgo porque si no hubiera entrado, habría sido una inversión a pulmón grande. Pero como habíamos hecho el ejercicio de puntos y sabíamos que íbamos bastante bien. Si no recuerdo mal, fue de los proyectos mejor puntuados. Nos habíamos armado con todos los puntos posibles porque sabíamos que íbamos a rodar antes de que resolvieran y no nos la podíamos jugar.

C&T: También hay coproducción financiera con Francia, Halley Productions. ¿Se os acercaron ellos o queríais vosotras tener más opciones para acceder al mercado internacional?

L.B.: Fuimos nosotras por lo que tú dices, por la voluntad de hacer el proyecto más internacional y también para hacerlo más fuerte en España a nivel financiero y estructural.

Le propusimos coproducir a Alexandra Lebret, la productora de Halley, y no es porque fuéramos mujeres pero sí que había algo en común en la manera de entender las historias y la producción. Ha sido todo muy agradable y muy fácil con todas ellas.

Y bueno, en Tandem, el socio de Cristina, Pablo Bossi, que también es productor de la película, es hombre. Quiero decir que no es algo excluyente. También había algún hombre en la producción (Risas)

C&T: Ya que mencionas el tema de las mujeres productoras. ¿No sé si tú notas que en los últimos años hay un incremento de películas impulsadas por productoras mujeres en nuestro país?

L.B.: Yo percibo que cada vez hay más productoras mujeres y también directoras. Creo que el efecto llamada que se pretendía provocar con el sistema de puntos en las ayudas está funcionando porque están saliendo más proyectos dirigidos y producidos por mujeres y eso se va viendo ya en las nominaciones a los Goya, que este año es bastante alto el porcentaje de productoras mujeres.

C&T: También había muchas mujeres al frente de departamentos, ¿no?

L.B.: La música la ha compuesto Vanessa Garde, el vestuario lo ha hecho Giovanna Ribes, la dirección de arte es de Laia Colet, el sonido por Eva Valiño, la foto ha sido compartida por Sergi Gallardo y Beatriz Sastre, el maquillaje y peluquería Amparo Sánchez…

De manera natural surgió así, no lo buscamos. Que es una cosa que me gusta de las películas de Turanga, que no buscamos conscientemente historias de mujeres dirigidas por mujeres. Pero sí que al tener yo una cierta perspectiva de género, las historias que me tocan o que me emocionan son las que tienen esa mirada similar a la mía.

En Turanga me gusta producir las películas que me gustaría ver en el cine. Yo creo que nos sucede esto a las mujeres que estamos en puestos de decisión.

C&T: Volviendo a la financiación de la película, el presupuesto creo que es de 2,6 millones, ¿se acudió a mercados?

L.B.: Se fue a mercados pero no en los foros de coproducción oficiales. Se hicieron reuniones en un Cannes, Berlín o San Sebastián con posibles agentes de ventas, distribuidores, coproductores… Lo hicimos, como en todas las películas, pero el proyecto no estuvo oficialmente en los foros de coproducción.

C&T: Al ser vosotros la productora valenciana del proyecto, ¿os encargasteis más de las localizaciones? ¿Fue difícil elegirlas?

L.B.: No fue tanto una cuestión de una productora u otra. Se contrató a un localizador, Eduardo Lis, que peinó toda la Comunidad Valencia bajo las directrices de Icíar, las indicaciones del guion y teniendo en cuenta también los requisitos financiero-territoriales que nos pedía Valencia. Hizo una serie de propuestas que tenían que encajar a todos los departamentos.

C&T: Da la impresión de que hay un aumento de películas grabadas en la Comunidad Valenciana. ¿Crees que hay un auge del audiovisual allí?

L.B.: Lo que dices me suena a muy buena noticia y me alegra que haya esa percepción. Yo sí que creo que en la Comunidad Valenciana se está rodando cada vez más y variadas, con talento local y con talento no local pero que involucra a talento local también.

Las ayudas del Institut Valencià de Cultura en los últimos años se han hecho más fuertes y se han ido diseñando distintas categorías que dan espacio a proyectos más locales, a proyectos más arties y también a proyectos comerciales.

Hemos tenido desde películas como Vivir dos veces de María Ripoll o La boda de Rosa, que son más grandes y tienen más alcance, pero también ha habido producciones de directores noveles como La inocencia, que produjo también Turanga, y propuestas autorales y arriesgadas o documentales. Estamos de buen año en Valencia.

C&T: En cuanto al rodaje, ya habíais colaborado con las otras productoras, por lo que supongo que fue más sencillo dividir el trabajo y llevar a buen puerto el proyecto…

L.B.: Trabajamos codo con codo y nos lanzamos todos a estar en el set. Las productoras intentábamos estar un rato al día para estar pendiente de lo que pudiera hacer falta y el resto era trabajo de oficina con el ordenador. Estábamos para apoyar, apagar fuegos y para hacer una serie de tareas que las podríamos hacer desde nuestras oficinas pero a mí me gusta hacerlas desde el set porque así te impregnas del ambiente y te enteras más de todo para poder estar más reactivo y tomar decisiones.

Aquí estuvimos más Tandem y Turanga en rodaje y la verdad es que fue divertido, no nos aburrimos, en parte porque teníamos muchísimas localizaciones.

C&T: Sí, grabasteis en un montón de municipios distintos. Valencia, Pinedo, Silla, Picasent, Catarroja, Alcácer, Benicassim y Oropesa…

L.B.: Y en cada sitio en diferentes lugares. En Valencia ciudad, por ejemplo, rodamos en el Puente de las Flores, en la Calle de la Paz, en las plazas del barrio del Carmen, en las afueras, en el mar, en cafeterías pequeñas, en callejuelas, la maratón… Fue muy bonito.

Aunque vivo en Madrid desde hace años, sigo muy pegada a Valencia y para mí fue precioso ver a la ciudad con corredores haciendo una maratón o con Candela y los actores. La gente se iba parando y se acercaba a verlo. Estamos muy acostumbrados a verlo en Madrid o en Barcelona pero en Valencia no se ve tanto. Y a mí me alegra porque la da color a la calle y una actividad extra.

C&T: ¿Esa secuencia, la de la carrera, fue quizás la más complicada de rodar?

L.B.: Fue una de las más complicadas porque había que coordinar transporte, cortes de calles, mucho equipo humano… Pero hubo otras también. La boda no fue fácil. Hubo unas tormentas con lluvias torrenciales las semanas previas que casi se comieron la cala, por lo que tuvimos que adaptarnos.

Durante el rodaje en el taller nos diluvió. De hecho, había pueblos de alrededor que tenían el agua a metro y medio. Nosotros tuvimos que hacer una especia de muro de contención con unos protectores en el techo y con unas moquetas para que el sonido no rebotara. Hubo momentos en los que vimos peligrar el set. Hubo varias secuencias bastante animadas (Risas)

C&T: Una vez terminada la película, ¿el Festival de Málaga fue el lugar que teníais claro para presentarla película?

L.B.: El Festival de Málaga nos pareció el lugar que, de manera natural, podía encajar la película porque tiene mucho de la idiosincrasia nuestra y de un relato costumbrista muy valenciano y muy español. Su respuesta fue ofrecernos estar en competición y, más adelante, ser la película que inauguraba.

C&T: Allí conseguisteis el Premio Especial del Jurado, ¿os fue de utilidad para darle visibilidad?

L.B.: Exacto y el de Mejor Actriz de Reparto para Nathalie Poza. Sí que nos dio visibilidad. Estrenábamos en un momento complicado. En principio íbamos a estrenar en julio pero por la pandemia decidimos estrenar en agosto. El día del estreno coincidió con la inauguración del festival.

Nos vino muy bien por el reconocimiento y por el ruido mediático. La película, desde entonces, sigue en los cines, no la han quitado. Fuimos aumentando el número de copias hasta la semana 6 o 7. No nos lo esperábamos para nada, con esta situación tan delicada. Ahora con las nominaciones, la distribuidora está volviendo a ampliar. Han trabajado con muchísimo esfuerzo, codo con codo con nosotros, muchísima gente remando.

C&T: La distribuidora es Filmax. ¿Cuándo entraron ellos en el proyecto?

L.B.: Ellos entraron desde antes del rodaje.

C&T: Como tú dices, la película se han mantenido muy bien, dadas las circunstancias. Pero supongo que os dará un poco de lástima que, por la pandemia con muchos cines cerrados o con restricciones, no haya podido llegar a más espectadores.

L.B.: La situación ahora mismo es muy delicada. La verdad es que yo pienso mucho en los exhibidores porque lo tienen muy complicado. Son espacios muy grandes, muy costosos, y si ellos no sobreviven, nos vamos todos detrás.

Es verdad que para la situación que hemos tenido, la película ha ido bastante bien pero en un año normal, la película habría ido mucho mejor en espectadores y taquilla y le habríamos sacado bastante más rédito a la película. Pero no nos podemos quejar.

C&T: No sé si en algún momento os planteasteis retrasarla más, llevarla a plataformas como han hecho algunos, etc.

L.B.: Hubo un momento en que lo barajamos todo. Pero es verdad que en agosto la situación estaba mucho mejor que ahora y los cines estaban volviendo a abrir. Había cierta sensación de que las cosas iban a mejor y el ambiente cálido también ayudaba.

'La boda de Rosa' (Filmax)

C&T: Además, se había dado el éxito de Padre no hay más que uno 2

L.B.: Sí, era un precedente muy bueno. Dijimos ‘Hay que intentarlo, tenemos que intentar abrir paso a que la gente se vuelva a acostumbrar a ir al cine’. Yo creo que La boda de Rosa hizo que un perfil de público que todavía no había empezado a ir a las salas, se animara.

Pensamos que si la nuestra iba bien, luego vendrían, y vinieron, otras películas dirigidas a un target similar y que también les ha ido bastante bien. Ahí está Las niñas, con un target parecido al nuestro, y que le ha ido muy bien también. Yo creo que nos hemos ido ayudando unos a otros. Si salimos todos juntos, pues mejor, y en agosto hubo un momento de bonanza.

C&T: La boda de Rosa ha ido consiguiendo muchas nominaciones a premios. ¿Crees que es una de las razones por las que esté convenciendo es que maneja muy bien el equilibrio entre el drama y la comedia?

L.B.: Yo creo que el gran mérito de la película reside en Icíar, que tiene mucho pulso narrativo y una gran capacidad para emocionar pero sin ser dura a partir de ese guion precioso que escribió con Alicia Luna. Aparentemente, te está contando una historia sencilla, fácil de ver, divertida, pero por debajo te está metiendo una crítica o comentario social o un cierto valor cultural que funciona bien en todas sus películas. El cine que a mí me gusta es con el que te lo pasas bien pero al mismo tiempo te está contando algo, te hace reflexionar. Nos encanta que haya mujeres, y hombres también, que nos digan ‘Es que yo soy Rosa, yo me he visto en una situación similar y tenía que haber parado’. Esto es el éxito, al menos para mí, pensar que has removido conciencias desde el divertimento.

'La boda de Rosa' (Filmax)

C&T: No se hacen muchas películas en España que alcancen ese equilibrio. Se suele tirar más o al drama o a la comedia.

L.B.: No es habitual y no es fácil de conseguir, por eso cuando hay una película que lo logra, les suele ir muy bien. Icíar tiene mucho talento y una visión muy especial. Su manera de hacer las películas tiene mucho que ver con ella.

A mí me gusta pensar en el cine como una herramienta de revolución social o cultural, pero sin que sea incendiaria. Porque si es así, no llega al gran público.

C&T: Mucha gente es reacia si se plantea así. Pero si lo haces de manera más orgánica…

L.B.: Exacto, cuando vas con el panfleto por delante, normalmente se asusta la gente. En cambio, si vas con una narrativa y con un tono más amable y más cercano y sencillo, la gente lo disfruta y le estás planteando un cuestionamiento que probablemente se enganchen más fácilmente.

C&T: Viendo las nominaciones de los Goya, es evidente que el trabajo actoral ha calado en la gente. Cuatro personas del reparto optan al premio y eso que Ramón Barea, que está fantástico, no lo está.

L.B.: Es una pena porque Ramón me parece que hace un trabajo espectacular. Tiene unos gestos y unas miradas que, sin decir nada, transmite muchísimo. Es la gran pena porque parece que están todos pero falta el padre. Creo que están todos estupendos. Mérito de ellos, de Icíar y de todo el equipo que los supo retratar. A ver qué sucede. Hicieron piña en el rodaje, la verdad es que daba gusto verles porque hicieron la familia que son en la película. Fue fascinante. Y para eso es también muy importante la labor del casting, ver cómo van a encajar los personajes en la química.

'La boda de Rosa' (Filmax)

C&T: En Francia distribuye Memento Films, ¿cuándo se lanza allí?

L.B.: Hubo varios intentos de sacarla. Se ha suspendido por el coronavirus hasta nueva orden.

C&T: La agencia de ventas es The Match Factory. Entiendo que la situación sanitaria estará afectando al proceso normal de ventas internacionales. ¿Cómo están yendo?

L.B.: En la Berlinale 2020, en febrero, antes de que la pandemia llegase a ser un freno a todos los niveles, le fue bien. The Match Factory tuvo pases de industria, con los que bastantes distribuidores de distintos países se interesaron e hicieron ofertas. Pero claro, al cabo de un mes, conforme iban cerrando países o actividades económicas, la mayoría de esos estrenos no han podido llevarse a cabo. Hasta que la situación no mejore de manera estable, hay poco que se pueda sacar de ahí.

Se están haciendo más ventas a plataformas pero a nivel theatrical está siendo limitado por la situación de la pandemia, pero la respuesta en otros países fue muy buena y había interés.

Otras entrevistas a productores en el Especial Goya 2021: Elena Maeso (Amania Films) por AneKoldo Zuazua (Kowalski Films) por Akelarre y Valérie Delpierre (Inicia Films) por Las niñas.

 


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