La organización de las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC), que este año celebran su 75ª aniversario, ha dado a conocer los premios especiales que otorgará este año en la ceremonia que tendrá lugar en el Palacio de la Prensa el próximo lunes día 20. Entre los reconocimientos, destaca la Medalla de Honor a toda una carrera, que va a parar a José Sacristán.

Los premios cinematográficos más veteranos en España, las Medallas CEC que otorga desde 1946 el Círculo de Escritores Cinematográficos, anunciaron recientemente las películas nominadas en sus distintas categorías. Como avanzamos, Dolor y gloriaMientras dure la guerra y La trinchera infinita –la ganadora de los Forqué 2020- son las más nominadas.

A la gala, que estará presentada por los actores Eva Ugarte y Franky Martí, le seguirá una proyección de Un amigo extraordinario de Marielle Heller, distribuida en España por Sony Entertainment Iberia.

Uno de los momentos más emotivos de la gala -cuyo guion ha sido escrito por el Secretario de CEC, Juan Luis Sánchez- será la entrega de la Medalla de Honor a toda su carrera a José Sacristán, un cineasta que cuenta con una amplia trayectoria, desde su primera interpretación en el cine en  La familia y… uno más de Pedro Masó. A partir de ese momento, inició su meteórica carrera interviniendo en numerosos títulos que han marcado una época, tanto en su faceta de actor como director.

Eva Ugarte y Franky Martí, presentadores de la gala

Los CEC también premian la labor de promoción del cine, que  este año tendrá dos destinatarias: Elena Vázquez y Nieves Peñuelas, quienes durante años fueron directora y coordinadora de prensa de cine respectivamente, en 20th Century Fox España.

Otra de los galardones especiales de CEC es la Medalla a la labor periodística, que en su 75º aniversario recibirá el crítico de cine Carlos Pumares. Recordemos que en 2013 esta distinción fue para Antonio Carballo, editor de las revistas Cineinforme y Teleinforme.

‘Abuelos’ (02:59 Films)

La Medalla a la solidaridad que otorga el Círculo de Escritores Cinematográficos tiene como destinatario en esta edición a la película Abuelos de Santiago Requejo (eOne Films), una tragicomedia producida por el propio Requejo y Carlos Sanz, que narra las desventuras de tres jubilados todavía muy activos, que deciden emprender y crear una guardería. Su reparto incluye actores de la talla de Carlos Iglesias, Roberto Álvarez, Ramón Barea, Ana Fernández, Lara Corrochano, Clara Alonso, Raúl Fernández, Eva Santolaria y Mercedes Sampietro.

Trayectoria de José Sacristán

Comenzó como meritorio en el teatro con pequeñas intervenciones. Reconoce que le debe mucho a Fernando Fernán Gómez. Hasta su fallecimiento, mantuvieron una gran amistad. “Intento ser buen alumno suyo, pero sólo estoy en segundo de Fernando”. Como la profesión no le daba para cumplir con sus obligaciones familiares (“Me recuerdo haciendo siete papeles a la vez en Julio César por 30 duros”), se convierte en uno de los primeros vendedores del Círculo de Lectores. Pedro Masó le ofrece una sesión en La familia y… uno más, su primer trabajo en el cine. Le siguen La ciudad no es para mí, Nuevo en esta plaza, ¿Qué hacemos con los hijos?, Sor Citroën… Mariano Ozores le llama para Operación Mata-Hari, y José Luis Sáenz de Heredia, para El alma se serena. Y enlaza Don erre que erre, Matrimonios separados, Cateto a babor, La tonta del bote… Habitual del ‘landismo’, junto a otros intérpretes como el propio Alfredo Landa o Antonio Ferrandis, interviene a veces en cinco títulos al año. Junto a No desearás a la mujer del vecino, Vente a ligar al Oeste o Manolo, la nuit, cabe recordar su Angelino de Vente a Alemania, Pepe.  Supone un punto de inflexión en su filmografía su encuentro a comienzos de los 70 con el productor José Luis Dibildos, de Ágata Films, que le elige como protagonista de sus filmes Vida conyugal sana y Los nuevos españoles, de Roberto Bodegas, Mi mujer es muy decente, dentro de lo que cabe, de Antonio Drove, y La mujer es cosa de hombres, de Jesús Yagüe, con las que se inauguró la denominada Tercera Vía del cine español, que buscaba un término medio entre el cine comercial y el de autor. Los tres títulos tienen en común guiones en los que intervenía el propio Dibildos y José Luis Garci, que después como realizador le propuso Asignatura pendiente y Solos en la madrugada. Comienzan a confiar en él realizadores de prestigio. Fernán Gómez le convierte en hijo suyo, en una familia de actores itinerantes, en la excelente El viaje a ninguna parte; Pedro Olea en abogado que lleva doble vida en Un hombre llamado Flor de Otoño; Luis García Berlanga en el teniente republicano de la Guerra Civil Broseta en La vaquilla; Eloy de la Iglesia en un parlamentario homosexual de izquierdas en El diputado; Gonzalo Suárez en el escritor José Ditirambo en Epílogo, y Mario Camus en el hambriento intelectual Martín Marco, eje central de La colmena, adaptación de la novela de Camilo José Cela.

José Sacristán

Debutó como director con Soldados de plomo, donde también interpreta al protagonista. Su segundo trabajo tras la cámara fue Cara de Acelga, y también dirigió la adaptación de la obra teatral Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?, que recuperaba a Concha Velasco, su coprotagonista. Inicia los 90 en el cine con el que quizás sea su mejor trabajo: Un lugar en el mundo, de Adolfo Aristarain. Repetiría con el realizador argentino en Roma. Junto a títulos como Madregilda, de Francisco Regueiro; Todos a la cárcel, de nuevo con Berlanga, y El pájaro de la felicidad, de Pilar Miró, intervino en series televisivas como Gatos en el tejado, ¿Quién da la vez?, Éste es mi barrio, Velvet, Tiempos de guerra o Alta mar.

Ha seguido en el cine como profesor retirado de pasado tormentoso en Magical Girl, de Carlos Vermut; como hippy empeñado en vivir como en su juventud en Formentera Lady, de Pau Durà; como un tipo que en el pasado fue brillante, pero que padece Alzheimer, en Las furias, de Miguel del Arco; como un mafioso violento pero en apariencia encantador en Toro, de Kike Maíllo, y como articulista temido en Madrid, 1987. Y más recientemente ha sido el viejo obsesionado de Quatretondeta, de Pol Rodríguez; el hombre de paja de Vulcania, de José Skaf, el hombre digno de Murieron por encima de sus posibilidades, de Isaki Lacuesta; el marido sufridor de El inconveniente, de Bernabé Rico, y el recalcitrante lúcido perdedor de El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo, con el que ganó el Goya y el Gaudí, entre otros premios.

Nunca ha dejado el teatro, con una carrera brillante en la que destaca Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? También cabe recordar su participación en las zarzuelas El huésped del sevillano, La chulapona, El caserío, El cantar del arriero, La parranda, Doña Francisquita... O sus musicales con Paloma San Basilio, El hombre de la Mancha y My Fair Lady. Y más teatro: Cristales rotos, Amadeus, Muerte de un viajante, Almacenados, Danza macabra, Un Picasso, Dos menos, Yo soy Don Quijote de la Mancha, El loco de los balcones, Caminando con Antonio Machado, El pan y la sal, Muñeca de porcelana... Actualmente y desde hace más de una año, representa Señora de rojo sobre fondo gris, una adaptación de la novela del mismo título de Miguel Delibes, dirigida y producida por José Sámano.