La Federación Pantalla, que agrupa a 185 festivales y muestras de cine de 14 comunidades autónomas, advierte de la fragilidad del sector por la falta de homogeneidad y la desinversión pública. La entidad reclama un refuerzo de las ayudas estatales, autonómicas y municipales, así como criterios comunes que corrijan el desequilibrio territorial y se adapten a las realidades locales.
Federación Pantalla, entidad que aglutina a 185 festivales a través de 8 coordinadoras territoriales, reclama al Gobierno, al ICAA y a los Gobiernos autonómicos la revisión del sistema de ayudas para garantizar la equidad y la estabilidad del sector. La organización defiende que los festivales de cine son un motor de dinamización cultural, generan empleo especializado y aseguran el acceso al cine en territorios donde no llegan las salas comerciales, configurando una infraestructura clave que vertebra el territorio y que actualmente se encuentra al límite.
La entidad subraya que los festivales no son solo espacios de exhibición, sino agentes esenciales de acceso a la cultura, especialmente en el ámbito rural. Por ello, exigen una financiación pública adaptada a la diversidad del sector, así como la agilización de procesos administrativos, como la resolución y el pago de ayudas, que a menudo llegan tarde y ponen en riesgo la supervivencia de las estructuras profesionales.
En este contexto, Federación Pantalla alerta del peligro de la desinversión pública y reclama un compromiso institucional que reconozca el valor de los festivales como herramientas de cohesión social y territorial. Entre sus principales demandas destacan la creación de un Plan Estatal adaptado a la diversidad de festivales, en coordinación entre el ICAA, los gobiernos regionales y los ayuntamientos, con criterios unificados y reglamentos flexibles que tengan en cuenta tanto grandes certámenes como iniciativas rurales o emergentes.
Asimismo, el sector exige estabilidad y agilidad administrativa, con calendarios armonizados que permitan planificar y evitar la asfixia financiera que ya está provocando la desaparición de eventos. También reclaman una financiación estructural y transparente, que elimine la dependencia de convenios nominativos y establezca líneas específicas de ayudas en aquellas comunidades donde no existen. A ello se suma la necesidad de una visión de futuro basada en la profesionalización, con apoyo a la formación, la creación de industria y modelos de financiación plurianuales que consoliden el empleo.
La falta de una estrategia estatal común ha generado una desigualdad territorial evidente. Según las distintas coordinadoras, la situación varía significativamente entre comunidades. AraFilmFest (Red de Festivales y Muestras de Cine de Aragón) destaca la existencia de líneas de apoyo impulsadas por el Gobierno de Aragón y la Diputación Provincial de Zaragoza, junto al respaldo municipal. En Catalunya Film Festivals, el modelo es sólido, aunque persisten retos como la estabilidad presupuestaria y el mantenimiento de líneas de sostenibilidad de cara a 2026.
Por su parte, FESCINEX (Coordinadora de Festivales de Cine de Extremadura) señala que, aunque la Junta de Extremadura cuenta con ayudas específicas, muchos festivales —mayoritariamente rurales— enfrentan dificultades para profesionalizarse y dependen del voluntariado. En las Illes Balears Film Festivals (Coordinadora de Festivals i Mostres de Cinema de les Illes Balears), la falta de armonización y los retrasos en las resoluciones están provocando la desaparición de certámenes.
La situación es especialmente desigual en territorios agrupados en La Mesta (Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, La Rioja y Navarra), donde se denuncia que en Andalucía no existe una línea propia de ayudas para festivales, a diferencia de Navarra, que sí cuenta con programas específicos como Generazinema. En la capital, MATRIZ (Red de Festivales de Cine de Madrid) advierte de un vacío estructural tras la eliminación de ayudas a asociaciones culturales (ESAL), lo que pone en riesgo la sostenibilidad del sector.
En Galicia, Proxecta (Coordinadora Galega de Festivais de Cinema) denuncia que los festivales reciben solo el 3% de las ayudas al audiovisual gallego, además de la falta de transparencia en convenios nominativos y la amenaza de desaparición de apoyos a laboratorios y residencias, lo que incrementa la fragilidad del ecosistema.
Más allá del ámbito cultural, Federación Pantalla recuerda que los festivales generan riqueza económica, fomentan el turismo cultural y crean oportunidades para profesionales del sector audiovisual. Además, abogan por una armonización con modelos europeos que favorezca colaboraciones transfronterizas y refuerce la proyección internacional.
En palabras de Cristina Gómez, presidenta de Federación Pantalla, “no podemos permitir que el código postal de un festival determine su supervivencia”. Gómez advierte del riesgo de que, sin una financiación adecuada, coordinada y con criterios unificados, se esté “apagando la voz cultural de los territorios” y perdiendo oportunidades laborales y de desarrollo para el conjunto del sector audiovisual.

















