La exposición, abierta hasta el 19 de noviembre en la Sala de San Benito, reúne materiales originales de 16 películas que desvelan el proceso artístico y técnico detrás del cine español presente en la 70ª edición del festival vallisoletano.
La Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) acoge la exposición ‘Huellas y fugas. El cine español en Seminci’, una propuesta que explora el proceso de creación de 16 películas españolas presentes en la 70ª edición del certamen. La muestra, inaugurada este 22 de octubre con la presencia de la concejala de Turismo, Eventos y Marca Ciudad, Blanca Jiménez Cuadrillero, y el director del festival, José Luis Cienfuegos, podrá visitarse hasta el 19 de noviembre en la Sala de Exposiciones de la Oficina de Turismo de San Benito.
Comisariada por el escenógrafo y artista visual Ramón Isidoro junto al propio Cienfuegos, la exposición reúne materiales originales que desvelan la investigación, documentación y labor creativa que acompañan al desarrollo de una película. Documentos, objetos, vestuario y elementos de rodaje acercan al público al pensamiento artístico de los directores españoles que presentan sus obras en esta edición de la Seminci, repartidas entre la Sección Oficial, Tiempo de Historia y Alquimias.
Entre las piezas expuestas destacan la figura de cartón de un artista coreano que simboliza la ausencia de Marta en Tres adioses, de Isabel Coixet, el dibujo que inspiró a Pere Vilà Barceló en Cuando un río se convierte en mar o los planos y fotografías de las habitaciones de Subsuelo, de Fernando Franco. También se exhiben el faro roto de un coche y un traje de bombero de Lionel, de Carlos Saiz, además de los objetos personales del personaje de Angelitas en Golpes, de Rafael Cobos, y los abrigos usados en Frontera, de Judith Colell, que evocan el sufrimiento de los refugiados en la Segunda Guerra Mundial.
El recorrido incluye asimismo la copa de vino, la medalla y la pierna romana que conectan pasado y presente en Anoche conquisté Tebas, de Gabriel Azorín; el vestido de Cata en Forastera, de Lucía Aleñar Iglesias; y la maqueta protagonista de Olivia y el terremoto invisible, la primera película española de animación stop motion dirigida por una mujer, Irene Iborra.
Otros objetos destacados son la maqueta, el libro Blitz y el guion original de Siempre es invierno, de David Trueba, la primera adaptación cinematográfica de una de sus obras literarias; los elementos de Yrupẽ, de Candela Sotos; los libros, pancartas y bandera de Este cuerpo mío, dirigida por Carolina Yuste y Afioco Gnecco; y la peluca, el libro y la video performance seleccionados por María Ruido para La fábrica y el sexo, una reflexión sobre la manipulación política y mediática.
La muestra incluye también el audiowalk utilizado por Ana Serret Ituarte en Apuntes para una ficción consentida y los objetos de rodaje de Leo & Lou, de Carlos Solano, entre ellos una mochila, un gorro, una caña de pescar, una claqueta, un chaleco y una libreta. Cierra el recorrido el storyboard impreso y encuadernado de Bella, de Manuel H. Martín y Amparo Martínez Barco, una obra de animación que aborda el maltrato emocional y que tendrá su estreno mundial en la Seminci.
Con esta exposición, la Semana Internacional de Cine de Valladolid amplía su mirada más allá de la pantalla para revelar el proceso íntimo y artesanal del cine español, mostrando las huellas materiales y emocionales que dejan sus creadores en cada película.

















