La cineasta francesa fue homenajeada en el Teatro Calderón de Valladolid, donde agradeció el reconocimiento con un discurso íntimo y reflexivo sobre su carrera y la fragilidad del oficio cinematográfico.
La cineasta francesa Mia Hansen-Løve fue reconocida con la Espiga de Honor en la 70ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI). El acto de entrega tuvo lugar en el Teatro Calderón, con la presencia del director del festival, José Luis Cienfuegos, y Serge Toubiana, exdirector de la Cinemateca Francesa y de la revista Cahiers du Cinéma, quien formó parte del Jurado Internacional de esta edición.
Cienfuegos destacó la influencia de Hansen-Løve en el cine contemporáneo y su huella en las nuevas generaciones de autores españoles. «Hay ecos de su cine, voluntarios o no, en muchos de los cineastas españoles que están marcando los caminos de nuestro cine: Carla Simón, Jaume Claret, Elena Martín Gimeno o incluso Rodrigo Sorogoyen con la película Eden: Lost in Music», afirmó el director de Seminci.
Toubiana, que conoce a Hansen-Løve desde hace tres décadas, recordó sus comienzos como crítica y su evolución como realizadora. «Como yo, Mia hizo crítica en Cahiers du Cinéma. Rápidamente comprendí que ella iba a dar el salto al cine y en menos de 20 años ha hecho 8 largometrajes. Lo que hace Mia, de película en película, es intentar construir una obra. Es un proyecto muy ambicioso para una chica joven, pero creo que es el camino correcto». También destacó el reconocimiento que la directora ha recibido dentro y fuera de Francia, premiada en festivales como Berlín, Toronto, Nueva York o Cannes.
Hansen-Løve subió al escenario para recoger el galardón y agradeció al festival y al público español la cálida acogida. «Este premio tan bonito que recibo esta noche no lo tomo como alguien que lo merece, sino como un estímulo que me va a dar la fuerza para continuar con esta búsqueda indefinida que empecé con mi primera película y que espero que me siga durante toda mi vida», declaró la cineasta.
La directora compartió una reflexión sobre las dificultades que atraviesa el oficio. «Cada película que empiezo es como un combate. Está la carrera para la financiación, que es la parte más visible, pero detrás se esconde una lucha contra las exigencias del mercado, la presión, los miedos y las dudas. Llevo tres años luchando para financiar mi próximo proyecto. Es una película ambiciosa, de época; una epopeya con una heroína mujer. Y hay momentos en que he tenido la impresión de chocarme contra un muro infranqueable; he maldecido mi trabajo, mi guion, el cine y a mí misma. Si os cuento esto es simplemente para decir que aquello que llamamos la obra de un cineasta, que parece un edificio sólido y tranquilo, puede convertirse en algo frágil y tormentoso».
Reconocida por su mirada intimista sobre la familia, el amor y la belleza de lo cotidiano, Mia Hansen-Løve se ha consolidado como una de las autoras más influyentes del cine europeo contemporáneo. Inició su carrera tras su paso por Cahiers du Cinéma y como actriz en Finales de agosto, principios de septiembre (1998) y Destinos sentimentales (2000), ambas dirigidas por Olivier Assayas. Entre sus películas destacan Todo está perdonado (2007), ganadora del Premio Louis Delluc al mejor debut; Le père de mes enfants (2009), premiada en Cannes; Un amour de jeunesse (2011); Eden. Lost in Music (2014); El porvenir (2016), Oso de Plata a la Mejor Dirección en Berlín; Maya (2018); La isla de Bergman (2021) y Una bonita mañana (2022).
«La cultura, el arte y la vida intelectual juegan un papel esencial en el desarrollo personal de sus protagonistas, que a menudo se entregan a alguna vocación artística como forma de salir adelante después de una pérdida», apuntó José Luis Cienfuegos antes de la entrega. «Aunque no estés pasando por el mismo momento vital de sus personajes, estos hablan de experiencias universales que nos atraviesan. Y lo hacen sin el tremendismo o el melodrama, todo con una naturalidad que desarma».
En esa misma línea, Serge Toubiana añadió: «Sus películas son muy íntimas y personales y hablan a todo el mundo. Ella ha encontrado ese tono, esa precisión, esa intimidad, que hace que todos nos veamos identificados en su cine». Y concluyó: «Lo que amo de sus películas es la luz, las emociones, las inquietudes. Es un cine sobre la búsqueda de la felicidad, algo sin lo que no podríamos vivir».
Tras recibir la Espiga de Honor, Hansen-Løve acompañó la proyección especial de Tout est pardonné, su ópera prima, en la Sala Fundos. Estrenada en la Quincena de Realizadores y nominada a los Premios César, la película consolidó su voz como una de las más sensibles y personales del cine europeo.
Tout est pardonné profundiza en las relaciones paternofiliales a través de la historia de Pamela, una joven que, marcada por el abandono de su padre durante la infancia, regresa a París en busca de respuestas. Hansen-Løve observa con ternura a sus personajes y plantea un relato sobre la pérdida y la posibilidad del perdón desde una perspectiva íntima y humana.



















