La 73 edición del Festival Internacional de Cine ha destacado por un marcado carácter social de las películas premiadas, así como por la búsqueda necesaria nuevos formatos o vías de promoción de las películas o el anuncio de nuevas medidas por parte del Gobierno, entre otros platos fuertes. Por Noelia Jiménez.

Siempre hemos dicho que el cine refleja, en cada momento, la actualidad de una sociedad. Y los festivales de cine, sobre todo el de San Sebastián, son siempre un buen termómetro para medir si las aguas están tranquilas o está la mar revuelta.
Una referencia, la del mar, que en San Sebastián cobra más significado si cabe todavía, porque es a los pies del Palacio de Congresos Kursaal, del Hotel María Cristina y del Teatro Victoria Eugenia, donde se cruzan las aguas calmadas del río Urumea, frente a las, por esta época, agitadas aguas del mar Cantábrico.
Agitado como el panorama social actual que, sin duda, ha marcado toda la 73 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián por la barbarie que se está cometiendo en Gaza.
Esto ha supuesto que muchos discursos hayan incluido un rechazo absoluto a la misma, así como chapas reivindicativas por parte de los participantes o una manifestación en la que participaron numerosos invitados al Festival y que se desarrolló durante la presente edición.
Una edición que, en lo que a lo acontecido en el Industry Club se refiere, ha venido marcado por los nuevos formatos, nuevas maneras de comunicar, por la Inteligencia Artificial y las nuevas ayudas por parte del Gobierno.
Una Concha de Oro para contar la vida
La gran triunfadora de esta 73 edición ha sido Los domingos, de la directora vasca Alauda Ruiz de Azúa, que ha recibido la Concha de Oro a la Mejor Película y el Premio Irizar al Cine Vasco. Esta mirada sensible a las relaciones familiares y a los cuidados ha conquistado también al público profesional, que le otorgó el Premio FIPRESCI, y a los medios, que la reconocieron con el Premio Feroz Zinemaldia. El jurado oficial, presidido por J.A. Bayona, ha valorado la capacidad de la cinta para emocionar sin caer en el sentimentalismo, y para hablar de lo cotidiano sin perder profundidad.
El palmarés ha reflejado una edición especialmente atenta a lo social y lo humano. Historias del buen valle, de José Luis Guerin, ha recibido el Premio Especial del Jurado y el galardón de la Cooperación Española, además del Lurra de Greenpeace. Maspalomas, de Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, ha sido reconocida con una Concha de Plata a la Mejor Interpretación Protagonista (ex aequo para Jose Ramon Soroiz) y con el Premio Sebastiane. La otra interpretación protagonista premiada ha sido la de Zhao Xiaohong, por Her Heart Beats in Its Cage.
El cine europeo también ha tenido un papel destacado: Joachim Lafosse se ha alzado con la Concha de Plata a la Mejor Dirección y el Premio al Mejor Guion por Six Days in Spring, mientras que la actriz argentina Camila Plaate ha sido premiada por su papel en Belén, ópera prima de Dolores Fonzi. El reconocimiento a la Mejor Fotografía ha sido para Pau Esteve, por Los tigres.
Una edición con un palmarés amplio y plural, que no solo ha premiado la calidad cinematográfica, sino también el compromiso con historias necesarias.
Nuevos formatos y estrategias para conectar con el público
La transformación del sector audiovisual ha sido otro de los grandes temas protagonistas en el Industry Club de esta edición, con especial atención a los formatos innovadores, las nuevas ventanas de exhibición y las estrategias de marketing que buscan conquistar audiencias cada vez más fragmentadas.
La jornada Entertainment Marketing: nuevas fórmulas para alcanzar al público, celebrada en colaboración con GEMA, abordó de forma directa este cambio de paradigma. En ella se analizó cómo la internacionalización de historias locales, la creación de microcontenidos adaptados a los algoritmos de las plataformas y los modelos FAST están redefiniendo la manera de promocionar y distribuir el cine.
Uno de los casos más destacados fue el de la serie vasca Desagertuta, que ha supuesto un hito al haberse grabado de forma íntegra tanto en euskera como en castellano. Esto, pese al sobrecoste que supone a nivel laboral y de producción, se ha convertido en una de las claves de su éxito, permitiéndole llegar a un público más amplio, también a través de la Netflix.
En palabras de los ponentes, su éxito no se debe únicamente a su historia, sino a una estrategia de marketing muy cuidada que ha abarcado desde el diseño del póster hasta acciones con influencers, teaser adaptado a TikTok, campañas en medios o marketing local. Como señaló Sergio Otero, moderador de la mesa, se trata de un ejemplo de cómo una historia local puede llegar al mundo si se planifica con estrategia.
La segunda mesa puso el foco en los microcontenidos con Píldoras viajeras: cómo conquistar al algoritmo. Iñaki Navarro y Victoria Lahera compartieron los “10 mandamientos” que todo proyecto audiovisual debería tener en cuenta en la era digital: pensar en el algoritmo, ser útiles, emocionar, despertar curiosidad, provocar deseo, tener sentido de comunidad, ser relevantes, adaptar el contenido a los diferentes públicos, reforzar identidad de marca y tener estilo propio. Insistieron además en que esto no es una tendencia pasajera, sino “la nueva expectativa mínima”.
La última mesa del bloque, El modelo FAST: nuevas oportunidades para el cine independiente, permitió conocer este modelo emergente de la mano de representantes de AMC Networks, Runtime y The Channel Store. Estas plataformas gratuitas, sostenidas por publicidad, están dando una nueva vida a catálogos de películas, sobre todo independientes, y facilitando el descubrimiento de nuevos talentos. Tal como se destacó durante la sesión, permiten segmentar de forma precisa, abrir nuevas ventanas de distribución y responder a una demanda de contenido más personalizado.
El Gobierno invierte 4,9 millones de euros en Moby Dick Film Capital para atraer rodajes y coproducciones
Durante la jornada organizada por el Spain Audiovisual Hub en el marco del Festival de San Sebastián, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, anunció la inversión de 4,9 millones de euros de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) en el fondo Moby Dick Film Capital. Se trata de una aportación de capital público a un fondo ya existente, promovido por los grupos Assueco y Clubbable, con el objetivo de atraer rodajes internacionales, impulsar coproducciones y fortalecer el posicionamiento del audiovisual español a nivel global.
El ministro subrayó que esta operación representa “un paso firme” en el compromiso del Gobierno con el impulso de la industria audiovisual como motor económico, cultural e innovador, y la enmarcó dentro de la estrategia del Spain Audiovisual Hub para consolidar a España como referente europeo en producción audiovisual.
Según explicó López, esta medida responde al modelo de colaboración público-privada que el Ejecutivo quiere promover para que el sector gane escala, estabilidad y competitividad internacional. Se trata, en palabras del propio Ministerio, de “una fórmula eficaz y complementaria a las tradicionales ayudas directas”, bien acogida entre los asistentes a la jornada tras la posterior mesa en la que se expusieron detalles concretos del funcionamiento del fondo.
Una transformación profunda que exige visión, herramientas y políticas públicas
El ecosistema audiovisual europeo atraviesa una transformación sin precedentes, marcada por cambios tecnológicos, nuevos hábitos de consumo y la creciente concentración del mercado en manos de grandes plataformas. Así lo evidenció la jornada celebrada este domingo 21 de septiembre en el marco del Festival de Cine de San Sebastián, organizada por el Spain Audiovisual Hub, que reunió a representantes institucionales, profesionales y agentes del sector para debatir sobre el presente y el futuro de la industria.
Entre los participantes destacó Lucía Recalde, directora adjunta de la Dirección General de Redes de Comunicación, Contenido y Tecnología (CNECT) de la Comisión Europea, quien presentó los principales resultados del informe European Media Industry Outlook. En él se analiza el comportamiento del mercado en cuatro ámbitos clave —audiovisual, videojuegos, realidad virtual/aumentada y medios de comunicación—, con especial atención a países como España.
Recalde advirtió de que el audiovisual europeo se juega en este momento su capacidad para competir y liderar culturalmente. Para ello, defendió la necesidad de reforzar la diversidad de contenidos, garantizar una cadena de valor más justa para los creadores y diseñar políticas públicas que doten al sector de las herramientas necesarias para crecer.
Una visión que entronca con los mensajes expresados por otros ponentes durante la jornada, quienes coincidieron en la urgencia de adaptar el marco legal, formativo y financiero a un nuevo paradigma. Desde la falta de profesionales cualificados en animación hasta la necesidad de revisar los derechos de autor o el auge de modelos como FAST y AVOD, los retos son múltiples. Y las soluciones pasan —como se remarcó en varias mesas— por construir un ecosistema sostenible, competitivo y conectado con Europa, capaz no solo de crear, sino también de retener talento y propiedad intelectual.
Inteligencia artificial y audiovisual: entre la realidad y el desconocimiento
La inteligencia artificial ha centrado otra de las mesas clave del Foro de Coproducción Europa-América Latina, celebrado en el Museo San Telmo durante el Festival. Bajo el título “Invirtiendo en el futuro – Inteligencia artificial y la nueva era del audiovisual”, el debate reunió a expertos que ya aplican la IA en guión, producción, análisis de datos o modelos de inversión.
Ignacio Fernández-Vega (TBS) defendió su uso para agilizar procesos sin perder control creativo. Giancarlo Nasi apostó por impulsar proyectos sostenibles apoyados en IA. Y Jaime Otero (Parrot Analytics) mostró cómo estas herramientas permiten predecir impactos antes del estreno. Sin embargo, también se alertó de la falta de marcos éticos y legales claros. Alec Hernández, creador digital, defendió los nuevos formatos y narrativas surgidos en plataformas como YouTube, especialmente relevantes para conectar con las nuevas generaciones. La mesa puso sobre la mesa tanto el potencial como las carencias actuales para una integración ética y eficaz de la inteligencia artificial en el audiovisual europeo.
Galicia inicia una nueva etapa con su estudio inmersivo
La industria gallega se refuerza con la puesta en marcha de Coruña Estudio Inmersivo (CEI), un plató virtual de última generación que se ha presentado oficialmente en el Festival de San Sebastián.
El proyecto, impulsado por Pedralonga Estudios, la Deputación da Coruña y el Clúster Audiovisual Galego, convierte a Galicia en un polo estratégico para producciones nacionales e internacionales. Con tecnología puntera para rodajes virtuales, CEI aspira a transformar el panorama audiovisual en la región. Alfonso Blanco, presidente del Clúster, lo ha definido como “la guinda que le faltaba al sector gallego”, mientras que José Manuel Deus, director general de los estudios, ha remarcado su capacidad para atraer talento y proyectos. La jornada contó con la presencia del actor Luis Tosar y finalizó con un encuentro de networking entre profesionales del sector.
Un sector en transformación
La 73 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián ha demostrado que el audiovisual europeo vive un momento de transformación profunda. La necesidad de estructuras que profesionalicen la producción y retengan talento convive con el desafío de incorporar herramientas tecnológicas sin perder el control creativo ni los derechos de autor.
En este contexto, el Festival de San Sebastián es un espacio privilegiado para conectar miradas, compartir soluciones y proyectar un modelo de industria que sea competitivo, diverso y preparado para los retos del mañana.
¡Hasta la 74 edición, Donostiako Zinemaldia!











