Chinese (Simplified)EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish

Nico Matji: “No podremos crear grandes empresas si no retenemos los derechos de propiedad intelectual en proyectos que generan marcas relevantes”

26 octubre, 2022

Hablar con Nico Matji es hacerlo con una de las figuras más relevantes de la historia de la industria de la animación en España. Analizamos junto al fundador de Lightbox Animation y presidente de DIBOOS (Federación Española de Asociaciones de Productoras de Animación) su trayectoria y el panorama actual de la animación, poniendo el foco en la industria Española. 

Nico Matji

Cine&Tele: Enhorabuena por el éxito que está consiguiendo la tercera entrega de Tadeo Jones, ¿Qué ha significado este título en tu carrera?

Nico Matji: Mi carrera no se puede entender sin Tadeo Jones. Llevo 20 años acompañado por este personaje, desde que empezamos en 2002 cuando conocí a Enrique Gato. En 2003 dijimos esa frase tan inocente de “¿Por qué no hacemos un cortometraje de animación?”, pero no sabíamos en realidad qué iba a pasar con esto. Enrique sabía de animación, hacía unos cortos estupendos que colgaba en su propia web porque entonces no existía ni Youtube… y ambos sabíamos que hacer un corto de animación en 35 mm era muy caro. Tuvimos un primer proyecto que no fuimos capaces de levantar…y al volver a empezar él me llega con Tadeo y lo identifiqué de inmediato: SúperLópez, uno de los títulos de referencia de los cómics en España con los que todos hemos crecido, era a Superman lo que Tadeo era a Indiana Jones. Lo vi muy claro y dijimos “vamos a por ello”. Hicimos el corto para ver qué pasaba y funcionó como un tiro. Hizo falta un año de trabajo a tiempo completo para sacarlo adelante, con muy poca ayuda. Como funcionaba tan bien, se nos soltó la imaginación y empezamos a darle vuelta a la idea de hacer una película: teníamos un personaje con gancho, un director como la copa de un pino y habíamos aprendido, más o menos, qué pasos dar, qué puertas tocar…para que algún día pudiera ser una realidad. Hicimos un segundo cortometraje en el que Tadeo hablaba para que sirviera como prueba de concepto, Tadeo Jones y el sótano maldito, que lo acabamos en noviembre de 2007, cinco años después. Aquel corto, y los quince folios que teníamos que contaban una gran aventura de Tadeo…nos abrieron la puerta al primer largometraje… que fue un pelotazo tan grande como lo soñábamos o mucho más. 

C&T.: ¿Qué preguntas le sobrevienen a uno cuando da este salto del corto al largo? 

N. M.: Teníamos claro que si hacíamos un largometraje era muy importante que no se notaran las carencias. Que no podíamos ponernos a ello infrafinanciados, y que no íbamos a hacer algo que fuera un quiero y no puedo. Teniendo todo esto claro, empezamos a trabajar en unas condiciones que considerábamos buenas para que quedara todo homogéneo. Así fue y la película se estrenó en el momento adecuado, que es tan importante a veces como lo que cuenta y cómo lo cuenta. 

C&T.: ¿Crees que esa fórmula de producir un corto para luego intentar dar el salto al largo sigue siendo la mejor para los que todavía están empezando?

N. M.: No es que sea la mejor, es que es LA fórmula. Yo hacía cortos…y sigo haciéndolos. El primero lo produje en 1999 y el último el año pasado, siempre tengo algún corto por ahí porque me gusta mucho hacerlos. Cuando estaba empezando me encontraba con amigos muy guerrilleros que hacían largometrajes por muy poco dinero y con muchísimo ingenio. Y yo les decía ¿por qué haces un largo que -por muy bien que estén los diálogos- no deja de ser una especie de Clerks y va a tener una distribución muy complicada en salas?”, “¿Por qué no haces cortos, que tienen un circuito perfectamente reconocido?” Pues muchas veces me decían que en el circuito de largos al menos te invitaban a festivales, te pagaban algún viaje… pero yo creo que es mucho mejor hacer cortos, que se vean en todo su circuito, te consoliden en la antesala de los largometrajes mientras vas formando tu propio equipo para trabajar… y si te equivocas con algún proyecto no será el fin del mundo en absoluto. 

Especialmente, en el caso de proyectos de animación, creo que no hay otra manera mejor. Está muy de moda hacer pequeñas escenas animadas, o fragmentos de películas…pero estoy cansado de ver largos que cuando ves un trocito o fotograma lucen muy bien, pero cuando ves la película entera hay algo que chirría. Un productor, de cara a invertir en un proyecto, quiere invertir no solo en talento artístico o técnico, también narrativo. Y no hay forma mejor de calibrarlo que ver una pieza terminada con principio, nudo y desenlace, aunque sea en formato de cortometraje.


Tadeo Jones 3. La Tabla Esmeralda se estrenó en cines el pasado mes de agosto convirtiéndose en el mejor lanzamiento español del año

C&T.: Los festivales de animación están repletos de jóvenes que quieren dedicarse a este universo de la animación y los videojuegos. ¿Cuál sería tu consejo principal para ellos?

N. M.: Desgraciadamente, en España es muy complicado a llegar a hacer algo importante a nivel audiovisual. En la animación y, en general, en el cine la gente que te abre las puertas y toma las decisiones vitales sobre compras es muy poca y los que intentan vender son muchos, esa es la realidad. Pero es totalmente cierto que en Animayo, mercados como el Weird Market, los Premios Kirino, Chilemonos… es impresionante la cantidad de gente joven que quiere dedicarse a algo que tenga que ver con la animación y los videojuegos. Son muchísimos los que traen un proyecto debajo del brazo… Por mi parte solo hay un truco que es “el que la sigue la consigue”. Eso sí, también les recomendaría que no manden proyectos como locos a las pocas productoras que hay sin que se los hayan pedido, porque eso puede echar para atrás y ocasionar que ciertas personas te esquiven en el futuro. Es importante tener buena puntería. 

Por eso es tan importante establecer primero un trato personal. Yo eso lo veo mucho, gente que empieza a ir a estos eventos y al principio están un poco despistados, no conocen a nadie, después los ves tres meses después en otro evento, más sueltos, un año más tarde acaban de conseguir un empleo a través de un contacto que han conseguido y cuatro o cinco años después están sacando sus propios proyectos. Pero ojo, todo empieza siempre en el mismo punto: haciendo cosas en tu propia casa, con tus amigos, con gente con la que compartes inquietudes artísticas… y haciendo que circulen. 

C&T.: ¿Ayuda a ello que eventos como el Cartoon Springboard lleguen a España? ¿Cuáles son sus características?

N. M.: Es un evento como otros dedicados al Cartoon como Cartoon 360, Cartoon Movie, Cartoon Forum… que tiene por objetivo la localización de jóvenes talentos y su inserción en la industria. Todo evento Cartoon es importante tenerlo dentro de nuestras fronteras, porque te pone en el mapa de la animación a nivel mundial. Ojalá hubiera muchos más, porque todo lo que sea identificar España con animación generará oportunidades para todos los artistas de la industria y nuestros productores. 

C&T.: Comentabas en San Sebastián que existía un déficit importante en cuanto a ayudas al desarrollo de proyectos de animación…

N. M.: La animación es como la acción real en el sentido de que hay proyectos más caros, otros más baratos, pero todos necesitan dinero. Pero en un proyecto de acción real, si tú tienes cierto nombre, un guion interesante, consigues una carta de interés de un actor o actriz importante y un productor con experiencia… es relativamente sencillo conseguir dos millones para rodarlo. En animación con dos millones de euros no puedes hacer un largometraje. Se ha hecho alguno, pero con sangre, sudor y lágrimas… yo cuando me traen un proyecto así digo “¿De verdad voy a meter cuatro o cinco años de mi vida en un proyecto en el que voy a ganar menos dinero que si estuviera trabajando, por ejemplo, en un Burger King?”. Eso es muy fácil que ocurra con las películas pequeñas. 

En España el dinero que hay para hacer películas es muy escaso, por las condiciones de nuestro mercado, si queremos proyectos grandes con presupuesto importante, tenemos que llegar a acuerdos con productores que operen en mercados grandes y tengan acceso a más dinero. Pero tendrás que renunciar a la mayoría del proyecto y a la nacionalidad para sacarlo adelante, claro. Tadeo Jones es un proyecto que existe básicamente porque Paramount Pictures nos compra los derechos mundiales de la película. Es una fórmula mixta entre el dinero que se consiguió en España y el que nos paga Paramount por lanzar la película a nivel mundial, sin ellos habría sido imposible hacerlo. Si no tienes un apoyo así, estás condenado a hacer una coproducción mínimo con tres países. 

Encontrar financiación, cuando no te conoce nadie, es una quimera. Lo único que tienes como carta de presentación son los trabajos que llevas a tu espalda, tus materiales… Mucha gente te dice que tienes que hacer un teaser para vender la película, pero eso no siempre es cierto, un teaser es carísimo, un esfuerzo titánico… igual es mejor gastar los pocos recursos que tienes en un buen diseño de personajes, un billboard chulo que sirva como presentación de lo que quieres hacer… todos esos materiales también cuestan dinero, así como la asistencia a mercados, que es fundamental. Por eso necesitamos ayudas para el desarrollo de proyectos que cubra estas fases, en especial para los que están empezando, pero en España la verdad es que estamos todos empezando constantemente. 

C&T.: ¿Cómo empezamos a poner los cimientos de un ecosistema propicio para evitar la fuga de talentos?

N. M.: El talento español es reconocido en cualquier parte del mundo, tenemos profesionales trabajando para Australia, Francia, Estados Unidos… muchas veces desde España, que es una de las cosas buenas que permite la animación, el trabajo remoto. Creo que tendríamos que evitar que nuestro país se convierta, una vez más, en un mercado de servicios… que ya lo somos a nivel de hoteles, restaurantesy turismo en general. El famoso plan España Hub Audiovisual está muy bien, pero provoca que, en cierto modo, corramos el riesgo de ir hacia ahí y convertirnos en un país de servicios a nivel de producción. Ese modelo deja dinero y permite crear muchas pequeñas empresas, pero las grandes no se pueden crear sin retener la propiedad intelectual de los proyectos que dan lugar a grandes marcas. Ahí estamos muy cojos en España, generar una marca cuesta muchísimo dinero y necesitas el apoyo de muchos agentes financieros. Creo que sería fundamental que las TV privadas y grupos mediáticos se coordinaran para que pudiéramos sacar cada año al menos una película de animación española, solo con eso, cambiaría totalmente el panorama de todo nuestro sector de la animación. 

C&T.: ¿Cómo se genera una gran marca en el sector de la animación?

N. M.: Las marcas, en este sector, se crean fundamentalmente con series de televisión, con la repetición, esto es importantísimo. Tadeo es una excepción, porque hemos generado una marca a través de una serie de largometrajes cuyo éxito, nos permite prolongar su valor. Las series de televisión no triunfan muchas veces a la primera, Peppa Pig, por ejemplo, lo rompió en la sexta temporada. Pero cuando triunfan permiten que las jugueteras vendan los productos que están en las baldas de supermercados y grandes almacenes. 

Hay que hacer ese esfuerzo grande por invertir en generar marcas potentes que luego den lugar a ingresos para el país, porque eso te abre todo tipo de posibilidades. Luego tú, como empresario, ya decides si para seguir desarrollando ese producto contratas a personal del país, que es siempre lo ideal, o si haces como Apple y fichas también a gente de otros mercados porque te funciona mejor así… pero todo lo que produce esa marca en el futuro ya se queda en España. 

C&T.: La pandemia obligó a que la industria de la animación trabajara casi al 100% en remoto, ¿se mantiene este modelo o la gente está regresando a los estudios para favorecer entornos más creativos?

N. M.: Es un debate con propuestas para todos los gustos. Por un lado, el trabajo en remoto se ha convertido en una opción indispensable para reclutar talento, porque muchos profesionales te lo exigen para venir a trabajar contigo. El lado positivo es que si lo puedes pagar, puedes fichar a cualquier gran talento de todo el mundo, aportando gran riqueza a tu proyecto. Pero la comunicación, el proceso creativo, no es igual en el trabajo remoto que en el presencial. Creo que lo ideal es un modelo mixto, haciendo la preproducción presencial y luego ejecutar a través del teletrabajo, pero es muy difícil mantener al equipo unido y generar ese espíritu colectivo a través de una reunión y una fiesta cada trimestre. Ese es un trabajo arduo y complicado. 

A raíz de esta situación que te comento, se está generando para los productores un nuevo reto. Como todos los profesionales de la animación y los efectos están trabajando en remoto, productores de todo el mundo tienen acceso a los artistas con más experiencia. Se produce así un “problema” grave de competitividad salarial, porque si quieres hacer una película española pequeña y contar con alguno de estos monstruos americanos… no es que tengas que pagarle mil euros más que otro proyecto para ficharle, sino que en muchos casos tienes que duplicar otras ofertas para tener a alguien realmente con experiencia que te ofrezca las garantías que necesitas… por eso es tan importante llevar a cabo proyectos muy bien prefinanciados. 

C&T.: ¿Cuántas empresas forman parte de DIBOOS y cuáles son sus principales reivindicaciones actualmente?

N. M.: El 90% de las productoras españolas de animación que lanzan películas que viajan y se ven a nivel internacional están dentro de DIBOOS. Nuestra principal pelea en la actualidad es conseguir cuotas obligatorias de inversión, por parte de las televisiones públicas y privadas, para proyectos de animación en exclusiva. Así se conseguirá empujar la IP nacional, que como comentaba antes tiene una importancia capital. 

C&T.: ¿La animación española está viajando bien en la actualidad? 

N. M.: Viajar no es el problema. Toda la producción española de animación viaja, pero el problema es en qué condiciones viaja y a qué precio la vendes. La tercera parte de Tadeo Jones llegará a más de 43 países por todo el mundo, y también vienen por detrás otras películas que me consta que también van a tener una distribución muy importante. Pero es que a principios de siglo, cuando Dygra empieza a hacer sus primeras producciones CGI, tú ibas a un Wallmart de Estados Unidos y te encontrabas un DVD de El Bosque Animado sin ningún problema… no es tan chulo quizá como estar en cines de todo el mundo, pero es un negocio para el productor, a veces incluso mejor que esos grandes estrenos que exigen gigantescas inversiones en publicidad. Al final, más que si las películas viajan, es al precio que te compran esa distribución y si el mercado tiene en ese momento burbuja o no la tiene. Ahora mismo no la hay, por lo que es un buen momento. 

______________________

Puedes leer esta entrevista y otros contenidos destacados en la última edición de Teleinforme:

Quizás también te interesen: