Así lo pone de manifiesto un estudio de la consultora Simon-Kucher & Partners, que señala que un 90 por ciento de los encuestados muestra su interés por volver a las salas de cine este verano. Eso sí, con medidas de distanciamiento social y de limpieza y desinfección para sentirse seguro.

Los espectadores quieren volver al cine estudioSimon-Kucher & Partners, consultora global de estrategia y marketing, ha realizado el mayor estudio a nivel nacional sobre la tendencia de consumo en el sector del cine, con una muestra de 213.000 personas, en el que se revela que el 90 por ciento de los espectadores está dispuesto volver a las salas de cine durante el verano.

El informe de la consultora apunta que el 19 por ciento de está preparado para volver la misma semana que su cine favorito abra sus puertas y un 71 por ciento muestra una cierta prudencia, indicando que esperaran entre 2 y 8 semanas.

Este estudio muestra que el alto en el camino no ha afectado a las ganas del espectador por volver a acudir a las salas de cine, sino más bien lo contrario. Existe una importante demanda latente, que combinada con los estrenos programados para el mes de julio y agosto, aseguraría una recuperación mayoritaria del sector después del verano, siempre que no exista un rebrote epidemiológico.

Las ganas por volver a vivir la magia del cine se extienden a través de todos los perfiles, siendo los jóvenes aquellos muestran un mayor interés. Así mismo, el cliente fiel al cine es el que muestra mayor interés en volver a disfrutar de la gran pantalla cuanto antes: casi un 60% afirma que visitarán las salas en la primera semana de apertura.

Existen diferencias en la predisposición de volver a las salas de cine por provincia y comunidad autónoma debidas al distinto impacto que ha sufrido cada zona. Regiones como las Islas Baleares, Canarias, Murcia, País Vasco y Navarra muestran hasta un 30 por ciento más de interés en visitar las salas de cine en las dos primeras semanas.

La gran pantalla, insustituible

El coronavirus ha causado un frenazo en seco en la actividad económica de la gran mayoría de industrias de ocio y entretenimiento alrededor del mundo. Con el decreto del estado de alarma en España a mitad de marzo, las salas de cine se vieron forzadas a echar el cierre por primera vez en la historia.

Tras un 2019 histórico para la industria del cine en España, logrando los niveles de asistencia más elevados de la última década con 105,5 millones de espectadores y unos ingresos cercanos a los 625 millones de euros,  las salas de cine se han consolidado como la mejor opción de ocio cultural fuera de casa, y no existen signos de que esta tendencia vaya a cambiar tras la crisis.

La vuelta al cine está altamente condicionada a la seguridad en las instalaciones. La frase más repetida por los encuestados al preguntar sobre las expectativas de la vuelta a los establecimientos es: “Volver a disfrutar del cine como antes”, con un 89 por ciento de ellos afirmando que necesitan sentirse seguros para volver con normalidad.

Las medidas más demandadas por los espectadores están relacionadas con el distanciamiento social (separación entre butacas ocupadas y eliminación de colas) y con la higiene y protocolos de desinfección de las instalaciones.

Factores clave para la recuperación del sector
Carles Munich, Manager en Simon-Kucher & Partners afirma que  “creemos en una recuperación progresiva de la industria del cine durante el verano y una vuelta a niveles de asistencia cercanos a los de antes de la crisis en el último trimestre gracias a tres factores clave (siempre que no exista un repunte de casos y un aumento del miedo)”. Estos factores son:

  • El interés del espectador, junto con el hecho de ser una oferta de ocio de bajo coste unitario, en un periodo donde la gente no tendrá acceso a otras alternativas de ocio como conciertos, estadios de fútbol, etc. posiciona al cine como la opción cultural de ámbito social más atractiva.
  • La experiencia en el cine está altamente controlada, existe muy poca interacción entre espectadores, la separación entre butacas y las medidas de higiene proporcionan un confort y privacidad adicionales que el cliente va a valorar positivamente. No se puede comparar ir a un centro comercial o a un restaurante con una experiencia donde tienes tu asiento asignado y donde no necesitas moverte ni interactuar con el resto de asistentes durante las dos horas que dura la película.
  • Un 46% de los asistentes al cine se mueven por los estrenos que les interesan. El aplazamiento de estrenos durante el confinamiento ha generado un carrusel de títulos muy interesantes para lo que queda de 2020, lo cual ayudará, sin duda, a impulsar los niveles de asistencia siempre que se cumplan las medidas necesarias de seguridad y confort.

En palabras de Miguel Afán, socio de la compañía y líder de la práctica de Turismo y ocio, “los  datos demuestran que el cine es mucho más que una opción de ocio. Incluso en momentos muy duros de pandemia, los españoles están deseando volver a las salas porque la experiencia del cine les trae buenos recuerdos y les devuelve a la normalidad”.