El Programa Ibermedia,  auténtica “joya de la corona” de la política audiovisual española, cumple 20 años. Para conocer al detalle el largo proceso que dio lugar a su creación, hemos pedido a José María Otero, “alma mater” del proyecto, que escriba el siguiente texto. Como todos nuestros lectores saben, Otero ha sido el director general del ICAA que más años y más mejoras introdujo en su mandato, de hecho el Programa se creó durante esa etapa. También fue el creador y director de la Semana de Cine en Color de Barcelona, productor y director comercial de TVE.

José María Otero

ANTECEDENTES
Por José María Otero Timón

El cine en los países de Iberoamérica desde sus inicios tuvo vitalidad, había atravesado crisis, pero era un mercado amplio para las películas habladas en español y portugués. A principios de los años 30, en España la industria del cine se estaba enfrentando a la revolución del cine sonoro y a la avalancha de películas extranjeras gracias al doblaje o con buenos subtítulos. Los productores españoles querían tener ayudas del Estado. Consiguieron interesar a los políticos y el Gobierno de Primo de Rivera mostró una preocupación especial por el cine. Pedro Sangro, Marqués de Guad el Helú, fue el encargado de poner en marcha el proyecto de Fernando Viola de celebrar un Primer Congreso Hispanoamericano de Cinematografía. Se dio inicio a los preparativos en 1929, concediéndole oficialidad y personalidad jurídica en 1930. La inauguración del Congreso tuvo lugar ya en la República, del 2 al 12 de octubre de 1931. El Congreso se centró principalmente en el cine español, teniendo como objetivo principal aumentar la colaboración con el cine de los países hispanoamericanos, como recogen las Conclusiones, que afirmaban la necesidad de prohibir el doblaje y fomentar la colaboración entre las cinematografías hispanoamericanas, que debían formar un único territorio cinematográfico. 

El Congreso fue clausurado por el Presidente de la República, Alcalá Zamora, con un discurso en el que mostraba confianza sobre el futuro del cine español. Entre los logros del Congreso está la creación de la Secretaría Permanente de la Cinematografía Hispanoamericana. Los buenos propósitos se fueron dilatando. Por eso en 1935 Florentino Hernández Girbal denunciaba en un artículo: “se ha parado el reloj” y el director Eduardo G. Maroto decía una frase, que después han repetido en sus reivindicaciones los profesionales del cine: “justicia al cinema nacional”.

‘Río escondido’

No se olvidó el espíritu del Congreso celebrado en 1931, por lo que se celebró en junio de 1948 el I Certamen de Cine Hispanoamericano, que adoptó cómo lema el reivindicativo del Sindicato de cinematografía mexicana: Igualdad, derecho y justicia, y el emblema suyo, un Pegaso de color blanco sobre fondo azul. Las Conclusiones más importantes de los debates fueron: el libre intercambio cinematográfico entre todos los países de lengua española; la libre contratación de profesionales de esta área; normas flexibles y precisas de censura; supresión del doblaje; y dotar de fondos para las Cinematecas. Asimismo, se intercambiaría información sobre los estrenos de películas. Y se fundó la Unión de la Cinematografía Hispanoamericana para llevar a cabo las medidas aprobadas en las Conclusiones. El Certamen tuvo tres Primeros Premios, que correspondieron a Locura de amor (España), de Juan de Orduña; Dios se lo pague (Argentina) de Luis César Amadori y Río escondido (México) de Emilio Fernández.

También  y concedió tres Segundos Premios concedidos a Don Quijote (España) de Rafal Gil, A sangre fría (Argentina), dirigida por Daniel Tynayre y La otra (México) de Roberto Gavaldón. Los Premios a la Dirección correspondieron a los directores de las películas que habían obtenido los Primeros Premios. Se creó el Premio Cervantes para las películas que enalteciesen los valores de la hispanidad más tradicionales.

‘Nacha Regules’

En 1950, del 15 al 26 de mayo, tuvo lugar el II Certamen de Cine en Madrid, en el edificio del antiguo Senado. Fueron aprobados los Estatutos de la Unión Cinematográfica y distintas propuestas para favorecer las coproducciones, reiterándose la petición de supresión del doblaje. Por unanimidad se acordó publicar un Anuario de la Cinematografía Iberoamericana, cuya primera edición llegó en 1951. Se firmó el Convenio Hispanoamericano de Intercambio, para un número indeterminado de películas, siempre que hubiese reciprocidad. Y un sistema de seguimiento para control de los cobros. Las películas a Concurso se proyectaron en el cine Rialto de Madrid. El Premio Miguel de Cervantes se concedió a Pequeñeces (España) de Juan de Orduña. Hubo dos Primeros Premios para El dolor de los hijos, (México), de Miguel Zacarías, y Nacha Regules, (Argentina), de Luis César Amadori. El Premio a la mejor Dirección fue para Juan de Orduña y Mención para Daniel Tynaire por la película argentina Danza de fuego. El Tercer Certamen se celebró en Buenos Aires, en 1965.

Palacio de las Naciones

Al año siguiente, 1966, se celebró en Barcelona, en el Palacio de las Naciones en el marco de la Semana de Cine en Color. Las Conclusiones fueron importantes y se refieren a medidas para aumentar las coproducciones y a la creación de un mercado común hispanoamericano; la disminución del doblaje y la utilización de un léxico común, sin modismos, para los subtítulos, y la creación de un tribunal para resolver conflictos en las coproducciones.

Entre los participantes por parte argentina asistieron Héctor Oliveras, Nicolás Carreras, Ramón Viñoly, Daniel Tynaire y Ramón Borrás. Los participantes mexicanos fueron Fernando de Fuentes, Felipe Mier Jr., Gonzalo Elvira, Juan Bandera Molina y Joaquín Molina. Por parte española hubo una amplia representación, asistiendo Gregorio Marañón, Director General del Instituto de Cultura Hispánica y José María García Escudero Director General de Cinematografía y Teatro.

‘Manuela’

Desde que vi las películas de Emilio Fernández me fascinó el cine iberoamericano. Por ello organicé el I Encuentro de Cine Iberoamericano, al mismo tiempo que el Certamen. Era la primera vez que se iban a proyectar películas de la Cuba de Fidel Castro: Vaqueros del caucho de Oscar L. Valdés, y Manuela de Humberto Solás. La presencia de estas películas cubanas provocó un incidente con el Sindicato Nacional del Espectáculo español, que solicitó su retirada o la suspensión del Certamen. Las sesiones se reanudaron tras el almuerzo, en base a mi argumentación de que en esta ocasión eran dos Manifestaciones Paralelas e independientes. La delegación cubana estaba integrada por Raúl Taladrid y Manuel Samperio. No lo organicé el año siguiente, pero reclamado por la prensa celebramos dos nuevos Encuentros en 1968 y 1969, que descubrieron un cine innovador. En los años siguientes el Encuentro quedó integrado en la Semana Internacional de Cine en Color, que ya en su tercera edición, 1961, había conocido el éxito con la interesante película peruana, Kukuli, obra colectiva de Luis Figueroa, Eulogio Nishiyama, César Villanueva y Emilio Galli.

Comité Ibermedia – CACI

La Conferencia de Ministros de Cultura de Iberoamérica celebrada en Madrid el 25 y 26 de junio de 1997, estuvo presidida por Esperanza Aguirre, Ministra de Educación y Cultura de España, quien con el fin de aumentar las coproducciones en el cine iberoamericano propuso la creación de un Fundo común de ayudas, como una medida imprescindible para su fortalecimiento. Entonces yo era Director General del ICAA y oí comentar a dos diplomáticos argentinos: “Ya se intentó con el nombre de Ibermedia y fracasó. Es un proyecto imposible”Me gustó el nombre y como responsable de la política cinematográfica española viajé a México y Argentina donde me reuní con Diego López Rivera y luego Eduardo Amerena, Directores Genérales del Instituto mexicano de cine, IMCINE, y en Argentina con los Directores Generales del INCAA, José Miguel Onaindia y posteriormente con Jorge Coscia, que apoyaron con entusiasmo la idea. Se lo comunicamos a la Conferencia de Autoridades Cinematográficas de Iberoamérica (CACI), que también se mostró partidaria de la puesta en marcha de Ibermedia, dando gran colaboración su director, Abdel Guerere. Igualmente se contó con el apoyo de la Asociación de Productores Iberoamericanos.

Reunión del Comité en Cartagena de Indias

La propuesta se la comunicamos al Ministerio de Asuntos Exteriores español, que lo introdujo en la agenda de la Cumbre de Jefes de Estado de Iberoamérica,celebrada en Isla Margarita (Venezuela), 8 y 9 de noviembre de 1997, que aprobó el Programa Ibermedia.

Redactamos el Reglamento en Mar del Plata, entre los días 21 y 28 de noviembre de 1997, en Guadalajara, entre el 1 y el 12 de marzo de 1998 y en Madrid, los días 15 y 16 de junio de 1998, con participación de todos y con aportaciones de valor, como las del Director General de Cine de Portugal, José Pedro Ribeiro y las de los representantes del ICAIC (Cuba), Benigno Iglesias y de Chile, Ignacio Aiaga. Creado el Fondo con las aportaciones anuales de los distintos países iberoamericanos, nombrada como directora ejecutiva a Elena Vilardell que ha realizado – y continúa realizando – un notable trabajo, en La Habana se resolvió la primera Convocatoria de Ayudas, concediéndose en las distintas categorías ayudas a 118 proyectos.  Las ayudas son a desarrollo, coproducciones y formación, ampliadas a distribución y promoción. El nombre del Programa responde a contemplar no solo el cine sino también todos los medios de comunicación. En las reuniones de Ibermedia participaban como miembros los Directores Generales y Subdirectores Generales, en el caso español, además de mi participación, asistía la Subdirectora General de Fomento, Beatriz de Armas o en Argentina destacó la participación de Jorge Álvarez.

La clave de su éxito se debió a la flexibilidad y generosidad con que actuaron en sus primeras ediciones todas las autoridades cinematográficas de los Estados Iberoamericanos, a la separación de la parte política de CACI y la profesional de Ibermedia y a la ausencia de burocratización, mal inevitable con el transcurso del tiempo. Hoy la producción iberoamericana supera a la norteamericana, pero su cuota de mercado es la décima parte que la de las películas de Hollywood. El actual reto es el marketing y la distribución internacional. Convendría recordar en este campo las conversaciones que se abrieron en 1999 y 2000 con MPAA y productores chicanos sobre su participación en películas habladas en español o portugués y sobre promoción, haciendo de Los Ángeles un escaparate del cine iberoamericano. Ahora Hollywood está siendo la plataforma de lanzamiento de directores iberoamericanos y debe serlo también de películas iberoamericanas.


DESARROLLO
Por Elena Vilardell

Iberoamérica tiene una manera particular de contar sus historias. De contarse, de explicarse a sí misma.

El cine —esa verdad que discurre veinticuatro veces por segundo, como quería Godard— encontró en América Latina, España, Portugal e Italia formas de expresión que se acercan más al bolero, al tango, al cante jondo o al fado, y también al melodrama y a la telenovela, a los cronistas de Indias y a las novelas de García Márquez, Vargas Llosa o Bolaño, que a los blockbusters estadounidenses o a las comedias que parecen dramas y los dramas que parecen involuntarias comedias del cine sueco o japonés.

Elena Vilardell, Secretaria Técnica y Ejecutiva del Programa Ibermedia

Iberoamérica tiene una manera particular de contar sus historias y en 1997, en la VII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en la Isla Margarita, en Venezuela, se aprobó la creación del Programa Ibermedia. Un Programa que forma parte de las políticas audiovisuales de la Conferencia de Autoridades Audiovisuales y Cinematográficas de Iberoamérica (CAACI).

Ibermedia es un programa de estímulo cuya misión es trabajar para el fortalecimiento del espacio audiovisual iberoamericano por medio de ayudas financieras y a través de convocatorias que están abiertas a todos los productores independientes de cine de los países integrantes de América Latina, España, Portugal y el recientemente incorporado Italia.

Ibermedia ayuda al desarrollo y la coproducción de películas de ficción, documentales y de animación realizadas en nuestra comunidad, integrada por veintiún países: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, España, Guatemala, Italia, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Ibermedia promueve la excelencia del cine en la comunidad iberoamericana; contribuye a la realización de proyectos audiovisuales dirigidos al mercado; fomenta la integración en redes de las empresas productoras para facilitar las coproducciones, y ayuda a la formación continua de los profesionales de la producción y la gestión empresarial audiovisual a través de talleres, becas o seminarios, estímulo a la colaboración solidaria y a la utilización de nuevas tecnologías.

Desde que el logo de Ibermedia apareció por primera vez en 1998, hemos lanzado 26 convocatorias que nos han permitido apoyar con fondos a la coproducción a 787 proyectos cinematográficos, de los cuales 656 son títulos ya estrenados. También hemos contribuido a exhibir 298 películas y emitir 416 títulos en las televisiones públicas de América Latina. Y otorgado 3.428 becas de formación en todos los países de la comunidad iberoamericana.

En total, llevamos 93 millones de dólares bien invertidos en cine iberoamericano, lo que se traduce en 2.396 proyectos beneficiados gracias al Programa, más de 1.600 películas estrenadas, y ayuda indirecta para 2.000 empresas y más de 10.000 profesionales de la producción y la gestión empresarial de la industria audiovisual.

No podemos dejar de subrayar uno de nuestros mayores logros, como es la visibilidad de las cineastas y mujeres profesionales del audiovisual, así como el progresivo aumento de directoras, productoras, guionistas, empresarias cinematográficas y formadoras del talento emergente en las escuelas y talleres que fortalecen y multiplican la actividad del sector en Iberoamérica. Esto se empieza a hacer más notorio a partir del año 2009, una década después de que Ibermedia lanzara su primera convocatoria. Así, en este 2018, podemos comprobar con satisfacción que el número de películas dirigidas por mujeres ha ido creciendo hasta alcanzar la cifra de 181 tanto en ficción como en documental y animación, lo que supone, en estos 20 años, un 23% de los 787 proyectos apoyados por el Programa.

El aumento de la presencia femenina tanto en la parte creativa como en la empresarial tiene que ver con la implementación de los sistemas digitales y con la democratización, gracias al aumento de posibilidades, en el acceso a la realización y a los nuevos formatos de pantalla que han ido apareciendo en el medio. Pero no sólo tiene que ver con esto. También es muy importante que consideremos otro factor.

La economista Myra Strober desarrolló hace unos años el concepto de “segregación ocupacional” para formular su hipótesis sobre las barreras de género que están detrás y al mismo tiempo reproducen la desproporción entre hombres y mujeres en cualquier sector. ¿Cuál es la clave para superar esta “segregación ocupacional”? En Ibermedia lo tenemos muy claro: mientras más mujeres participen del proceso creativo, profesional y empresarial de la industria, más mujeres se irán sumando. Las primeras son la demostración de que el audiovisual necesita de su mirada, de sus ideas y de su saber hacer. Las que las siguen ya no necesitan de esa demostración, porque ya están ahí, como peces nadando en el agua.

Otro logro del que nos sentimos especialmente orgullosos es el haber contribuido al proceso de institucionalización del cine y el audiovisual en Iberoamérica. Hoy, todos los países cuyas cinematografías han dado un enorme paso adelante en número de producciones y en la calidad de las mismas le deben este avance a que supieron actualizar sus legislaciones a los desafíos que plantea la industria en el ámbito internacional. Y también crecieron los que supieron crear nuevas leyes que ordenaron y potenciaron el sector en los países donde éstas no existían. Todo ello ha permitido que la producción de cine y proyectos audiovisuales haya crecido y mejorado de forma sostenida en toda el área. No hay país que forme parte de Ibermedia que no sienta que esto ha sido así a lo largo de estos 20 años que llevamos trabajando juntos. Y eso es maravilloso.

También queremos ser justos en esta celebración y destacar la enorme ayuda que hemos recibido del Gobierno español, sobre todo en los primeros años de Ibermedia, cuando a través de la AECID fue el principal motor y dio sostenimiento al Programa. En los últimos tiempos, el testigo ha sido recogido por América Latina y aquí están los resultados. En estos 20 años se han consolidado y han adquirido visibilidad internacional cinematografías consideradas menores, como por ejemplo las de Costa Rica, Panamá, Colombia o Uruguay. En estos 20 años los cineastas iberoamericanos hemos aprendido no sólo a hacer cosas juntos, sino que juntos nos salen mejor.

A través de sus películas, Ibermedia ha estado presente en los principales festivales de cine del mundo y ha recogido un sinnúmero de galardones. Destacamos los premios obtenidos en el Festival de Berlín desde 2001 con La ciénaga; El custodio en 2006; La teta asustada y Gigante en 2009; Tabú en 2012, y así hasta llegar a este año cuando una película mayoritariamente paraguaya ha obtenido dos Osos de Plata: Las herederas.

En Cannes, Octubre en 2010 y La jaula de oro en 2015 ganaron el Premio del Jurado en Un Certain Regard; Las acacias en 2011 y La tierra y la sombra en 2013 fueron acreedoras de la Cámara de Oro; mientras que No en 2015 obtuvo el Art Cinema Award en la Quincena de Realizadores.

En 2013 por primera vez una directora iberoamericana obtuvo la Concha de Oro de San Sebastián con su película Pelo malo.

‘Una mujer fantástica’

Y después de quedarnos en las puertas de ganar el Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa con las nominaciones de La teta asustada, No y El abrazo de la serpiente, este año lo hemos logrado con Una mujer fantástica.

Ibermedia cumple 20 años y bien que merece cumplir 20 más.

Lo que nos entusiasma es imaginar ese futuro y, por supuesto, seguir juntos en esto. Para empezar, asumir la dimensión audiovisual que ha cobrado lo cinematográfico. He ahí un desafío enorme y, en el fondo, precioso. Es lo que ya por el año 2006 imaginaba nuestro querido Fernando Birri en una lúcida y visionaria entrevista que hemos publicado en la web de Ibermedia. Ante esa nueva maquinaria de imágenes que se nos viene —esas “nuevas fantasmagorías”, como las llamaba él—, ¿quiénes serán los nuevos protagonistas? No lo sabemos. Pero algo sí que tenemos claro: todos los cineastas de los países iberoamericanos que queremos que Ibermedia cumpla 20 años más vamos a seguir estando ahí, imaginando proyectos, desarrollándolos, coproduciendo, probando nuevos formatos, experimentando con la animación y el infinito potencial creativo que ofrece la cultura digital. Dando juntos la lata para ensanchar los caminos que hemos abierto en el panorama internacional.

Este aniversario redondo representa no sólo la celebración del camino que hemos recorrido juntos, sino que es un punto de inflexión para evaluar lo realizado, reforzar lo que hemos hecho bien y prepararnos para los desafíos que nos plantea el futuro. Un futuro que empieza en esta reunión en la que vamos a consensuar el modo en que debemos apoyar la creación de contenidos para audiencias infantiles y juveniles —una de nuestras asignaturas pendientes— así como ajustar las bases de las convocatorias de Ibermedia para facilitar la coproducción de proyectos de documental y animación.

De La ciénaga a Una mujer fantástica, los premios que acabamos de mencionar corresponden todos a películas de ficción. ¿Qué nos toca añadir sobre el cine documental? Primero, que el documental iberoamericano ha sido un acompañante privilegiado del Programa en estos 20 años que llevamos de existencia. Y aunque podríamos mencionar muchos títulos y muchas cifras, creemos que estas dos décadas se resumen en una palabra que suena a reto constante y también a futuro: cambios.

Cambios en la puesta en escena, en el uso de las nuevas tecnologías del video digital, en las búsquedas estéticas de los creadores. Indagando en las fronteras de los lenguajes, sondeando las fronteras sensoriales, perfilando la amalgama de las temáticas y motivaciones. En estos 20 años también se han consolidado y han adquirido visibilidad internacional documentales de cinematografías consideradas menores o “inexistentes”, soberbia expresión para nombrar lo que no se conoce. Ibermedia cumple 20 años y nos entusiasma imaginar ese futuro en el que el documental iberoamericano traspase las grietas de lo posible.

Lo mismo podríamos decir respecto de la animación. Como lo han demostrado los Premios Quirino cuya primera edición se celebró recientemente en Santa Cruz de Tenerife con el apoyo de Ibermedia, en nuestros países existe muchísimo talento y creatividad para producir películas y series de animación de alta calidad. Lo que hace falta —y, como decíamos, forma parte de una de nuestras asignaturas pendientes— es reconocerlo, darle visibilidad y seguir creando lazos y redes de coproducción entre los creadores y profesionales del sector a uno y otro lado del océano. Estamos convencidos de que pronto, más temprano que tarde, las películas de animación creadas en nuestros países serán también un porcentaje importante de los logros que celebraremos orgullosos en un auditorio como éste.

Como parte de las celebraciones de los 20 años que cumple el Programa Ibermedia de apoyo al cine iberoamericano a través de sus convocatorias, el Consejo Consultivo ha aprobado la propuesta de realizar una muestra de veinte de las películas más representativas apoyadas por el Programa, que respondan a criterios de calidad, popularidad y representatividad territorial. Y para lograr este objetivo, ha seleccionado a tres curadores de mucho prestigio y gran trayectoria profesional: Alicia Morales, Andrea Stavenhagen y Violeta Bava.

El jueves 5 de julio comienza la Fiesta del Cine Iberoamericano por los 20 años de Ibermedia con un concierto gratuito que reunirá a los españoles de Pedro Pastor & Los Locos Descalzos, el argentino Rodrigo Carazo, los vallekanos (con “k”) de La Vallekana Sound System y el cubano Orlis Pineda. El concierto comenzará a las 21:30h en la Plaza de Matadero Madrid del centro de creación-espacio cultural del mismo nombre y será el pistoletazo de salida al ciclo de veinte títulos imprescindibles del cine iberoamericano 20 películas x 20 años que Ibermedia ha seleccionado para celebrar sus veinte años de creación como programa de ayudas al cine y el audiovisual en la región.

El ciclo de veinte títulos imprescindibles del cine iberoamericano que Ibermedia ha seleccionado para celebrar sus veinte años de creación tendrá el siguiente calendario (todas las proyecciones serán gratuitas)

La ciénaga, de Lucrecia Martel (Argentina, 2001) – V-06, S-14 y D-22
E proibido proibir, de Jorge Durán (Brasil, 2007) S-07, D-15 y M-24
Agua fría de mar, de Paz Fábrega (Costa Rica, 2009) D-08, M-17 y J-26
Gigante, de Adrián Biniez (Uruguay, 2009) V-13, S-21 y D-29
La teta asustada, de Claudia Llosa (España, 2009) X-11, X-18 y V-27
La sirga, de William Vega (Colombia, 2012) D-08, M-17 y X-25
Polvo, de Julio Hernández-Cordón (Guatemala, 2012) X-11, J-19 y V-27
Tabú, de Miguel Gomes (Portugal, 2012) J-12, V-20 y S-28
La jaula de oro, de Diego Quemada-Diez (México, 2013) J-12, J-19 y S-28
Pelo malo, de Mariana Rondón (Venezuela, 2013) S-14, S-21 y M-31
Yvy Maraey (Tierra sin mal), de Juan Carlos Valdivia (Bolivia, 2013) S-07, D-15 y D-22
Invasión, de Abner Benaim (Panamá, 2014) J-12, V-20 y S-28
Relatos salvajes, de Damián Szifrón (Argentina, 2014) V-06, S-14, D-22 y M-31
Alba, de Ana Cristina Barragán (Ecuador, 2015) M-10, X-18 y J-26
Truman, de Cesc Gay (España, 2015) X-11, J-19 y V-27
Ejercicios de memoria, de Paz Encina (Paraguay, 2016) D-08, M-17 y X-25
Santa y Andrés, de Carlos Lechuga (Cuba, 2016) M-10, X-18 y J-26
Cocote, de Nelson Carlo de los Santos (República Dominicana, 2017) V-13, S-21 y D-29
El silencio del viento, de Álvaro Aponte-Centeno (Puerto Rico, 2017) V-13, V-20 y D-29
Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio (Chile, 2017) S-07, D-15, X-25 y M-31

 


PERSPECTIVAS DE FUTURO
Por Antonio Carballo

Durante muchos años, España fue el país que más fondos aportó para la financiación del Programa, pero desde hace siete años la aportación de nuestro país se redujo paulatinamente hasta que en 2017 recuperamos la posición de liderazgo.

 

Así, España ha perdido el protagonismo de las iniciativas que promueve el Programa, con la consiguiente reducción del número de proyectos que se han realizado entre productoras españolas y otras del otro lado del océano. El reciente incremento de aportación, comenzará a dar sus frutos en las próximas convocatorias.

También resulta muy sorprendente que no exista en España ninguna emisora de televisión que colabore con Ibermedia TV en la difusión de la producción iberoamericana en nuestro país (tenemos en cambio muchos canales dedicados al tarot, a la televenta y a la salsa rosa), con lo que el nivel Cultural en España es el que es, cosa que debemos a mala gestión del gobierno anterior, siete años en los que la Cultura fue totalmente abandonada.

Esperemos que el nuevo gobierno español pueda posicionar a nuestro país en el lugar que le corresponde y que podamos tratar de igual a igual con los países iberoamericanos.