Con motivo de la III edición de la muestra Todo Cine, Todo Dominicana, celebrada en Madrid a finales del pasado mes de septiembre, Cine&Tele Online tuvo el placer de entrevistar a la responsable de la Dirección General de Cine de la República Dominicana. Estas fueron sus respuestas.

Cine&Tele Online: Algo ha cambiado radicalmente el panorama cinematográfico de la República Dominicana en los últimos años, ¿Qué ha sido?

Yvette Marichal: Efectivamente. Se trata de la nueva Ley del Cine que fue aprobada el 10 de agosto de 2010 y entró en vigor a partir del 2012, cuando ya se aprobaron los reglamentos que la definen.

C&T.: Antes de la Ley se producían 2 ó 3 películas al año en Dominicana ¿y después de la Ley?

Y.M.: El primer año se hicieron aproximadamente ocho películas, incluyendo dos películas internacionales, una A Dark truth protagonizada por Andy García, una producción canadiense, y la otra era A long way to, creo que era una producción coreana que vino a nuestro país aprovechando los incentivos que ofrecía la Ley. Ya para el 2013 si que se activó bastante, se firmaron aproximadamente 40 permisos de rodaje y de esos permisos un total de 14 películas llegaron a nuestras salas y en lo que va de este año, yo he firmado 30 permisos de rodaje, se han rodado 12 y ya se han estrenado 15 películas, faltan cinco, así que terminaremos con un saldo de 20 películas estrenadas.

C&T.:¿Cuál es el costo medio de cada película? Según parece es muy bajo comparado con los costes europeos y americanos. Están entre los 300 mil y el millón de dólares, ¿no es así?
Y.M.: Hay alguna que cuesta millón y medio, y tenemos otras de presupuestos aún meyores, pero en general están por debajo del millón de dólares. Cuando un presupuesto sobrepasa el millón y medio empiezo a pensarlo dos veces antes de firmarlo porque, aunque la Ley obliga a invertir el dinero del empresariado dominicano, el incentivo, la desgravación fiscal es un sacrificio para el Estado.

C&T.: Según la nueva Ley, las producciones extranjeras se pueden beneficiar de una desgravación fiscal del 25 por ciento, ¿y las películas 100% dominicanas?
Y.M.: Cien por cien. En el momento del retorno de la inversión se le devuelve al inversionista el cien por ciento del coste de la película, siempre y cuando no sobrepase el 25 por ciento de lo que paga en impuestos al año.

C&T.: Vamos con unos datos básicos ¿La población?
Y.M.: 12 millones de habitantes aproximadamente.

C&T.: ¿Renta per cápita?
Y.M.: Un poco más de 5500 dolares.

C&T.: ¿Número de salas de cine?
Y.M.: El número de cines es de 32 y el numero de pantallas de 182. Te puedo decir que en los últimos dos años el número de personas que ha ido al cine es de un millón y medio al año. Otro dato importante es que antes de la Ley, eran solo 700 mil personas las que iban al cine a ver una película. Ahora con 20 películas nacionales al año, el pastel se ha dividido y a pesar de que hemos crecido un poquito en nuevos espectadores, hemos perdido ese gran número de personas que iban a ver una sola película. Ahora el número tope hasta la fecha es 350 mil personas en una sola película, esa es la película más exitosa del año en nuestro país.

C&T.: Según los datos publicados, hay siete películas dominicanas en el Top ten de 2013, eso es increíble.
Y.M.: Así es. Las primeras tres son dominicanas, luego la cuarta Fast & Furious, luego otra dominicana y así sucesivamente. En 2013, siete de las diez películas más taquilleras en Republica Dominicana han sido producciones locales, por eso también estamos abriendo más salas de cine. El público está volcado con su cine.

C&T.: ¡Que envidia nos producen estos resultados!
Y.M.: Incluso me lo comentan en varios países latinoamericanos y nos preguntan cómo lo hemos logrado.Una de las piezas más importantes dentro de la DGCINE es la capacitación, o como dicen aquí formación. Entonces capacitamos mucho a nuestra naciente industria y eso está produciendo excelentes resultados.

C&T.: Estáis sembrando y llegará el día en que recojáis. Porque nadie recoge si no se siembra primero.
Y.M.: Cierto, pero no todo es dinero. Hace falta talento y, afortunadamente, de eso sí que tenemos. Por otra parte, pensamos que el crecimiento cultural para la población no tiene precio y educar a través del cine, tampoco.

C&T.: Hablando de otro asusnto, ¿cómo es la distribución en República Dominicana? ¿Los dueños de las cadenas de salas son ellos mismos los distribuidores?
Y.M.: Si, lamentablemente tenemos ese monopolio en nuestro país. Las grandes distribuidoras locales son a su vez propietarias de las salas.

C&T.:¿Y son empresas nacionales o norteamericanas?
Y.M.: Una es nacional, que se llama Palacio del Cine, y la otra es Caribbean Cinemas, que es puertorriqueña. Radicada en Dominicana hace 30 años, a la vez son dueños de cines en Puerto Rico, Republica Dominicana y en otras islas del Caribe.

C&T.: Pero ¿con capital americano?
Y.M.: El dueño es norteamericano, su padre fue el que empezó el negocio de estos cines en Puerto Rico, más o menos hace 50 años. Lleva tantos años en el Caribe que ya todos lo consideramos como alguien de aquí.

C&T.: Vamos ahora con otra cosa. Los Estudios Shepperton, que hoy diría son la “joya de la corona” en la incipiente industria audiovisual dominicana, ¿cuando se inauguraron?
Y.M.: El año pasado, en verano hicieron lo que los americanos llaman un soft opening, pero realmente no habían terminado. Ya terminaron hace cuatro o cinco meses, aunque en diciembre del 2013 se rodó una película en el water tank, no en los estudios. Ya los estudios están funcionando y están a plena capacidad actualmente.

C&T.:Y ¿los otros estudios, Quitasueños?
Y.M.: No paran, es increíble, no dan abasto, aunque son más pequeñitos. No tienen más de cinco años funcionando, pero el trabajo que tienen ahí es increíble. Son más pequeños, pero un poco más manejables. Hay otros estudios mucho más pequeños que estos dos, pero estos son los que ofrecen los servicios completos.

C&T.: ¿Qué les ofrece el Estado a los ingleses para que construyan unos estudios tan grandes en Dominicana?
Y.M.: En realidad los estudios se llaman Shepperton Indomina. La parte que se llama Indomina es capital dominicano, y es un alto porcentaje. Luego hay una pequeña participación de los ingleses que aportan el nombre de Pinewood. Es una joint venture y en verdad ese matrimonio está funcionando muy bien.

C&T.: Entonces ¿podríamos pensar que es casi una franquicia?
Y.M.: Sí exacto, sin embargo, los ingleses están muy involucrados. Tienen un personal que trabaja de la mano con el personal local de Indomina. Y a nivel regional, desde Pinewood Norteamérica nos visitan tres veces al año, y nos vemos en todas partes del mundo, cuando vamos a algún lugar nos buscan y recuerdo que en la reunión de las Film Commission en Los Ángeles en marzo, nos invitaron a una cena que celebran para los comisionados, donde estaban también los directores de sus Estudios alrededor del mundo; y recuerdo que el director de Norteamérica, Andy Weltman, cada vez que se refería a cada uno de sus estudios él decía el nombre del estudio, pero cuando él se refería a nuestro estudio solo decía ‘en Republica Dominicana’. No especificaba el nombre y me llamó la atención, luego cuando conversé con él me dí cuenta que para ellos el país entero era Pinewood. Pero me gustó, porque percibí que ellos se sentían muy comprometidos con nosotros como país, no simplemente con su pedacito de estudio.

C&T.: ¿Cuánto personal inglés hay de forma estable?
Y.M.: El que lo dirige es Albert Martínez, y Albert es español/inglés, es una mezcla interesante porque su padre es español y su madre es británica, el está instalado en República Dominicana, pero su personal no es británico, es local. Dentro del convenio que mantenemos, uno de los mayores beneficios es que se llevan a dominicanos becados a Inglaterra para hacer prácticas en sus grandes producciones. Algunos tuvieron la oportunidad de participar en la producción de Star Wars, Guerra de las Galaxias este verano, y eso es todo un lujo. Ha sido bellísima de verdad la relación.

C&T.:Se ve que el Estado está verdaderamente involucrado en un plan de creación, de formación para la Industria.
Y.M.: Sí porque ellos (Pinewood) crearon una fundación para capacitar y trabajamos muy de la mano, se llama SC. Agregar también que la inversión dominicana en el Estudio fue de 80 millones de euros. Los empresarios dominicanos que se involucraron se llaman Vicini, una familia de origen italiano que emigró a Dominicana hace muchos años y son ya dominicanos, dueños de medios de comunicación, entre otros negocios. Es una familia muy importante en nuestro país porque en vez de llevarse su capital fuera lo invierten allí.

C&T.: ¿Cuántas cadenas de TV hay en Dominicana?
Y.M.: Muchísimas, ya he perdido un poco la cuenta. Hace 10 años teníamos 27 canales de tv.

C&T.: ¿Y propiedad del Estado?
Y.M.: Hay uno, el canal 4.

C&T.: Y ¿con el canal del Estado no puedes tener un convenio para que pasen todas las películas por ahí?
Y.M.: Sí claro, tenemos el convenio con el canal estatal por Ibermedia TV y ahí tenemos la fortuna de pasar, no solamente películas nuestras, sino también las que son parte del programa Ibermedia. Es uno de los requerimientos de Ibermedia que el canal donde se emita debe ser estatal, publico.

C&T.: ¿Alguna matización más sobre la Ley?
Y.M.: Sí debo confesarle que hemos tenido que cuidarla, precisamente porque es muy bondadosa, porque cuando es tan increíble es muy fácil querer abusar de ella. Algunos inversionistas han querido obtener el retorno prácticamente al día siguiente de hacer la inversión. Entonces hemos tenido que hacerles entender un poco.
Por otra parte, no hemos logrado que por el número de personas que va a ver cada película se recupere el costo de la misma.

C&T.: Los ingresos procedentes de la exportación son una parte muy importante, es de donde puede venir el retorno. En España ninguna película se amortiza solo con la explotación local, ni en Francia, ni en Italia.
Y.M.: Claro es a través de las ventas internacionales, pero el cine dominicano ahora comienza a buscar su salida al exterior, como los estamos intentando aquí en Madrid con la celebración de la III edición de Todo Cine, Todo Dominicana y el I Mercado, el primero busca difundir nuestro cine y acercar las producciones de ambos países, y el segundo busca cerrar nuevos acuerdos comerciales que contribuyan a la distribución, difusión del cine dominicano, y la realización de coproducciones. Durante esta edición presentamos cinco proyectos que están en la búsqueda de productores españoles, estos son: La Reina de carnaval, Cocote, Voces de la Calle, El hombre que cuida y Chow-Fan.