Serenae y A Contracorriente Films lanzan en febrero Internet de cine, una campaña que une conectividad satelital y cultura para devolver el cine de estreno a municipios rurales sin acceso a fibra o 4G.
Un proyecto que pone el foco en la brecha digital y cultural y demuestra que el acceso a la cultura no debería depender del código postal.

La empresa de Internet por satélite Serenae y la productora y distribuidora A Contracorriente Films presentan en febrero la campaña Internet de cine, una iniciativa que busca devolver la experiencia del cine de estreno a pueblos de menos de 5.000 habitantes donde no existen redes terrestres de conectividad y cuya única alternativa de acceso a Internet es el satélite. El proyecto nace con el objetivo de romper la doble brecha, digital y cultural, que aún persiste en muchas zonas rurales, y demostrar que la conectividad satelital no solo sirve para trabajar o estudiar, sino también para acercar la cultura allí donde otros no llegan.
En España existen miles de municipios rurales sin acceso a banda ancha fija de calidad, entendida como conexiones de al menos 100 Mbps a través de fibra o 4G. Sin embargo, gracias al satélite, en muchos de estos pueblos ya se trabaja, se estudia y se emprende. Partiendo de esta realidad, Serenae y A Contracorriente Films se plantean una pregunta clave: si el satélite permite conectarse, ¿por qué no iba a permitir también disfrutar del cine de estreno sin tener que recorrer decenas de kilómetros?
Para hacerlo posible, la campaña se articula en forma de concurso nacional dirigido a municipios de menos de 5.000 habitantes sin acceso estable a fibra o 4G. Las candidaturas deberán presentarse a través de ayuntamientos, asociaciones culturales o juntas vecinales y consistirán en la grabación de un vídeo vertical de entre 3 y 5 minutos en el que el pueblo explique qué tipo de película podría rodarse en su entorno. Desde un western en paisajes desérticos hasta una comedia romántica entre viñedos o un thriller ambientado en calles empedradas, cada municipio podrá mostrar su identidad y su potencial narrativo, implicando a vecinos de todas las edades y reforzando el sentimiento de comunidad.
Las propuestas serán evaluadas por un jurado compuesto por representantes de Serenae, A Contracorriente Films y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que seleccionará cinco finalistas. Estos pueblos pasarán a una fase de votación popular en las redes sociales de Serenae, de la que saldrán los tres municipios ganadores.
El pueblo ganador disfrutará durante tres meses de una proyección pública semanal de cine de estreno en el espacio que el propio municipio designe, como un salón de actos o un centro cultural. Además, contará con acceso a la plataforma de streaming DCS de A Contracorriente Films, con un amplio catálogo cinematográfico, y con conexión a Internet por satélite de Serenae, garantizando la conectividad necesaria tanto para las proyecciones públicas como para el acceso a los contenidos. Una vez finalizado el periodo, el municipio podrá valorar la continuidad del proyecto mediante la adquisición de los equipos y el acceso a ayudas públicas como las contempladas en el Programa UNICO Demanda Rural.
Por su parte, el segundo y tercer pueblo clasificados recibirán durante tres meses acceso ilimitado a la plataforma DCS y conexión a Internet por satélite Serenae, asegurando las condiciones técnicas necesarias para disfrutar del catálogo cinematográfico en sus localidades.
Con Internet de cine, Serenae refuerza su apuesta por la conectividad satelital como herramienta de cohesión territorial y demuestra su capacidad para ofrecer servicios culturales equivalentes a los del entorno urbano en zonas donde otras tecnologías no llegan. “El acceso a la cultura no debería depender del código postal”, afirma Vanessa Cota, Directora de Marketing y Experiencia de Cliente de Serenae, quien subraya que el satélite puede ser un aliado clave para que los pueblos sigan siendo lugares vivos, conectados y con futuro.
En la misma línea, Carlos Jiménez, de A Contracorriente Films, destaca que el cine tiene un enorme poder para crear comunidad y que llevarlo a pueblos donde hace años que no existe una sala supone devolver algo que les pertenece. Una experiencia que busca demostrar que la España rural también merece acceso a cultura de calidad.

















