El BFI London Film Festival clausura su 69 edición con la victoria de la directora argentina por Landmarks, un documental sobre la memoria indígena. El certamen también premió a David Bingong, Vincho Nchogu y Said Zagha, y cerró con la premiere británica de 100 Nights of Hero de Julia Jackman.
El BFI London Film Festival 2025 ha cerrado su 69 edición con la premiere británica de 100 Nights of Hero, segundo largometraje de Julia Jackman, que puso el broche final a doce días de proyecciones, industria y celebraciones en la capital británica. La gala de clausura contó con un reparto estelar encabezado por Emma Corrin, Nicholas Galitzine, Maika Monroe, Amir El-Masry, Richard E. Grant y Charli XCX, y sirvió para despedir una edición marcada por la diversidad temática y la fuerza de las nuevas voces del cine mundial.
El gran premio de la noche fue para Landmarks (Nuestra Tierra), de la cineasta argentina Lucrecia Martel, reconocida con el galardón a Mejor Película. El jurado elogió su “profunda empatía y rigor cinematográfico y periodístico” al abordar el asesinato del líder indígena Javier Chocobar en la provincia argentina de Tucumán. Martel, que con este filme debuta en el largometraje documental, ofrece “un retrato de una comunidad a la que la justicia ha dado la espalda”, según el fallo oficial.
El Premio Grierson al Mejor Documental fue para The Travelers (Les Voyageurs), del realizador camerunés David Bingong, por su retrato de un grupo de migrantes que intentan cruzar el mar entre Marruecos y España. Bingong, también migrante, firma un relato íntimo sobre la solidaridad y la resistencia frente a la crisis humanitaria en el Mediterráneo. El jurado otorgó además una mención especial a Always, de Deming Chen, por su “mirada lírica sobre la infancia y la poesía en la China rural”.
El Sutherland Award, dedicado a las óperas primas, recayó en la directora keniana Vincho Nchogu por One Woman One Bra, una comedia sobre la lucha de una mujer por conservar las tierras de su familia. El jurado destacó “la habilidad de la directora para transitar distintos tonos sin perder el pulso emocional” y celebró la fuerza de sus interpretaciones y la calidad de su fotografía.
En la competición de cortometrajes, el premio principal fue para Coyotes, del palestino Said Zagha, que narra el encuentro entre una doctora y un grupo de soldados israelíes en un control rutinario que se torna violento. El jurado subrayó su “precisión emocional y sutileza en la construcción de personajes”, así como su capacidad para transmitir “el miedo psicológico que atraviesa la vida cotidiana en contextos de conflicto”.
El festival también entregó los BFI & Chanel Filmmaker Awards, con una dotación de 20.000 libras cada uno, a Harry Lighton por Pillion, Sandhya Suri por Santosh y al colectivo Neurocultures, liderado por Steven Eastwood, por The Stimming Pool. Los premios reconocen la creatividad y la audacia de autores emergentes en el panorama británico.
Más allá de su vertiente artística, el certamen consolidó su posición como espacio estratégico para la industria audiovisual con el Production Finance Market (PFM), celebrado los días 7 y 8 de octubre, donde productores y agentes de ventas negociaron nuevos proyectos de coproducción. Paralelamente, el Industry Forum reunió a decenas de profesionales en charlas, mesas de debate y sesiones de networking centradas en innovación, financiación y sostenibilidad del sector.
Con 247 títulos procedentes de 79 países, el BFI London Film Festival reafirma su vocación como escaparate del cine global y laboratorio de tendencias, combinando autoría, diversidad y nuevas formas de producción en un momento crucial para el futuro del cine interna




