“El montaje empezó con las mujeres” dijo ayer Julia Juaniz, Premio Ricardo Franco de esta edición, en una jornada en la que volvió el ciclo Afirmando los derechos de la mujer. Un sexto día de cine en el Festival de Málaga que abrió también una mujer: Judith Colell con 15 horas, una historia de maltrato en las clases altas. Además, la Academia de Cine Andaluz volvió a elegir el certamen malagueño para anunciar los Premios Carmen, premios con nombre de una mujer mítica: la de Mérimée. Por Silvia Tinoco

Directora y protagonistas de “15 horas”

15 horas de Judith Colell fue el primer pase del martes y una proyección difícil por el tema que aborda este largometraje: el maltrato y cómo desmonta tu estructura social. Sus protagonistas son una pareja de artistas famosos con un secreto: él la maltrata, algo que ella siempre ha ocultado hasta que decide dar el paso y pedir ayuda. Sterlyn Ramirez y Marc Clotet protagonizan esta cruda historia.

“Tenemos que seguir hablando de este tema hasta que no haya ninguna mujer muerta, ni una. Aquí por lo menos tenemos un sistema de leyes y protección a las víctimas, pero en República Dominicana, lo que ves en la película es lo menos que te puede pasar. Concibo el cine como un arma de denuncia y concienciación, me interesa el cine que nos hace pensar y denuncia injusticias, así que me pareció una oportunidad única para hablar de un tema que hace tiempo que quería abordar”, explicaba su directora en rueda de prensa.

“Es algo que venimos arrastrando de generación en generación y tenemos que hablarlo aunque canse. Hasta que no se encuentre algo que produzca un cambio, hay que seguir concienciando a la sociedad. En Latinoamérica tenemos esta cultura del aguante, de que los matrimonios duran porque aguantan. ¿Pero hasta cuándo? ¿Dónde está el límite”, comentaba Sterlyn, que además es psicóloga.

Desde Uruguay nos llegó el segundo largometraje de la Sección Oficial a concurso: Años luz, road movie de Joaquín Mauad que ya tiene un recorrido en el festival porque pasó por el MAFIZ en 2018. Es la historia de tres hermanos que, tras estar distanciados, se reencuentran para poner a la venta la casa de su infancia.

En conexión virtual, el director contó el origen del filme. Esta es su segunda película como director, pero es la primera en la que es productor y guionista, por lo que tiene mucho sabor a primera película. “Partimos de la base de querer hacer una road movie sin tener claro el tipo de historia, queríamos una película donde los personajes se desplazaran física y emocionalmente y lo familiar es lo primero que nos convenció”.

El disparador de la trama es un fragmento de un poema que habla de no saber nada de los demás a no ser que sean ellos mismos quienes nos lo cuenten, incluso aunque esos “otros” sean de tu familia, como en este caso.

 

Equipo de “Hombre muerto no sabe vivir”

La tercera historia del día nos la presentó el malagueño Ezekiel Montes: su ópera prima Hombre muerto no sabe vivir, cinta que distribuye Filmax. Su protagonista es Tano, un obrero de la construcción ya retirado que es testigo de cómo su antiguo jefe no puede hacerse cargo de la empresa, pues se están produciendo muchos cambios.

Estamos ante un thriller ambientado en la Costa del Sol que nos habla de corrupción, drogas y pérdida de valores. “Ver que gente de barrio con ciertos valores que se están perdiendo se enfrenta a la realidad y la sociedad me parecía una historia interesante de contar. Además, es que mi barrio era así y creía que para mi primera película tenía que conectar con eso”.

 

Ayer volvió el ciclo Afirmando los derechos de la mujer

Mientras se desarrollaba la Sección Oficial, Cinema Cocina hacía lo propio con una sesión de cortometrajes que abordaron temas como el cultivo del olivo, la comida basura o la figura de Julito el del Laurel. Los títulos proyectados fueron “Joseba Cruz” de Aleix Vilardebó; “El del laurel” de Lolo Ruiz; “Bulid me” de Román Reyes; y “La senda del azar” de Xavier Artigas.

A la misma hora arrancaba uno de los ciclos más comprometidos del festival: “Afirmando los derechos de la mujer”, ciclo que promueve el cine como medio para dar a conocer la realidad y la situación de las mujeres en el mundo. A lo largo de la jornada se pudieron ver las diferentes propuestas documentales que se presentan este año.

La primera proyección la protagonizaron los documentales “Las flores que arrancas” de Claudia Estrada; “La mirada femenina” de Beatriz Tato; y “Biabu Chupea. Un grito de silencio” de Priscila Padilla.

En el segundo pase se proyectaron “Barraskiloentzat Iganderik” de Enrique Rey Monzón y Ainhoa Urgoitia; “Before I die” de Iker Esteibarlanda; “Las Nadie” de Elisa Martín; “María Arrondo. La fuerza de la convicción” de Vicky Calavia; y el largometraje de Silvia Moreno “Callejeras”.

La tercera sesión fue para los cortometrajes “(B)ellas” Laia Suru y Clara Rodríguez, “Iballa corazón de escamas” de José Hernández; “La historia de todas nosotras” de Itxaso Díaz; y el largometraje “Cuatro Versos” de Heleni Smuha.

 

Presentación de los Premios Carmen

A mediodía teníamos una cita en el Teatro Cervantes con la Academia de Cine de Andalucía. Su presidenta, Marta Velasco, anunció que Andalucía tendrá sus propios premios de cine: Los Premios Carmen, en honor al icónico personaje de Mérimeé, que celebrarán su primera gala en Málaga el 29 de enero de 2022. Aunque, la idea de la academia es que sean unos premios itinerantes y cada año sean acogidos por una provincia andaluza. Todos los detalles, en este artículo.

 

Presentación de “Las motitos”

La tarde fue de los documentales. Un cortometraje y tras largos pudieron verse ayer dentro de la Sección Oficial: “Yuma” de Rebeca Sasse; “Telenovela en gris y multicolor” de Filip Martinovic; “La luz de Masao Nakagawa” de Mo Scarpelli; y “El canto de las mariposas” de Núria Frigola.

En Documentales Especiales, todo el protagonismo se lo llevó Víctor Escribano con “7 lagos, 7 vidas”. Esta historia nos acerca a la aventura en furgoneta de David Riaño, investigador del CSIC diagnosticado con ELA que sueña con recorrer Europa de Este y bañarse en sus lagos.

Mientras tanto, ZonaZine nos ofrecía “Las motitos” de Inés Barrionuevo y Gabriela Vidal, una producción argentina sobre dos jóvenes de un barrio humilde que se enfrentan a un embarazo no deseado.

 

Adelanto de “Jesucristo flamenco” en NeoCine Málaga

Hasta tres títulos se presentaron ayer en NeoCine Málaga, la sección del festival que nos ofrece un adelanto de las películas que aún están en producción. La primera de ellas fue “Las leyes de la frontera”, nueva historia de Daniel Monzón producida por Ikiru Films, La Terraza Films S.L., Las Leyes De La Frontera AIE, Atresmediacine.

“Treguas” de Mario Hernández fue el segundo proyecto que se presentó en este espacio y que narra una historia que supone una vuelta de tuerca a las películas de pareja. Es la antihistoria de amor: el encuentro de dos amantes que lleva viéndose desde hace una década, pero ahora ambos tienen pareja…

Y el tercer título es un ambicioso proyecto de alcance internacional: un largometraje musical basado en la pasión y muerte de Jesucristo, pero ambientado en la actualidad. Además, estará protagonizado por grandes figuras del cante y el baile flamenco y su rodaje se llevará a cabo en icónicas localizaciones andaluzas: Itálica, El Torcal, Bolonia… Se trata de “Jesucristo flamenco”, nuevo proyecto de Francisco J. Gutiérrez, cordobés afincado en Los Ángeles.

 

Pase de “Lucía en la telaraña” de RTVE Play

Málaga Premiere, por su parte, continuó con su programa de series. Ayer martes le tocó el turno a “Lucía en la telaraña” de Tomás Ocaña y Rafael González. El público asistente al pase pudo ver el primer episodio, “Proteger la naturaleza”, de esta nueva ficción documental producida por RTVE en colaboración con El Cañonazo y The Facto. Este “true crime” trata de indagar en el asesinato sin resolver de Lucía Garrido, muerta el 30 de abril de 2008 en Alhaurín de la Torre. Para ello cuenta con testimonios inéditos y la colaboración del jefe de Asuntos Internos de la Guardia Civil. Una serie original de la plataforma RTVE Play.

 

Julia Juaniz, Premio Ricardo Franco

Todavía había más en la programación, como un encuentro con Fran Perea o la presentación del libro “Esa pareja feliz. Inventos, concursos y verbenas”, de Alba Gómez García y Asier Gil Vázquez. Pero nos esperaba la homenajeada del día:

Julia Juaniz se sentó ayer con Juan Antonio Vigar como homenajeada que este año recibe el Premio Ricardo Franco, galardón que reconoce el trabajo de los que no están delante de la cámara, de los oficios del cine. La montadora dejó patente su espíritu renacentista, su interés en variadas disciplinas y en lo importante que es “vivir la vida para saber cómo es el mundo”.

Durante este encuentro compartió algunas de sus vivencias y también repasó los hitos de su trayectoria. Su infancia en Arellano despertó su imaginación y, con ella, su pasión por el cine: “Lo bueno de ver películas cuando eres pequeña es que me hacían soñar a la noche con el cine y yo me veía dentro de esas películas. Tenía claro que quería hacer cine, pero en mi casa no había tradición y tampoco había escuelas. Entonces no creía que pudiera hacer cine”.

Así que hizo y hace muchas cosas y todas ellas han conformado su identidad y su carrera. “Mi vida es el montaje y el cine, pero de joven hice fotografía. Empecé por aprender más. Creía que dentro del montaje tenía que dirigir para entender a los actores, etc. Y así empecé haciendo cortos. Descubrir nuevos lenguajes y experimentar para mi es algo que hago para descubrir cosas. Un director de cine si solo sabe de cine no sirve. Hay que aprender más cosas”.

Julia Juaniz

Y de aquí al photocall del Gran Hotel Miramar, por el que desfilaron los equipos de las diferentes producciones. Ya en el interior del teatro, Julia Juaniz subía el escenario para recibir su Premio Ricardo Franco dando las gracias al festival, pero también a todos aquellos con los que ha podido trabajar en 30 años de carrera. Además, Juaniz instó a enseñar a los jóvenes a entender el lenguaje audiovisual en este mundo en el que vivimos: “Hoy más que nunca vivimos en un mundo audiovisual. Por ello, pido que se enseñe a los jóvenes en los colegios a entender este lenguaje, y que no se les pueda engañar a través de las imágenes”. Y terminó animando al público a volver al cine, el mensaje más repetido de esta edición: “El cine nos da vida nueva, así que todos al cine”.


A continuación, puedes leer la versión digital de la nueva edición de Cineinforme, especialmente dedicada al Festival de Málaga y a las ayudas europeas para el sector: