Las salas de cine permanecen todavía cerradas por el coronavirus. Hay mucha incertidumbre acerca de cuál será la fecha de reapertura y qué condiciones de seguridad se establecerán, pero parece casi seguro que habrá limitaciones de aforo durante un tiempo. En este contexto, la figura de los autocines cobra protagonismo porque es un concepto de cine que permite de forma natural el distanciamiento social. ¿Podrían ser una solución para la distribución de cine en pantalla grande?

Las fundadoras de Autocine Madrid RACE están acelerando su plan de expansión.

Como hemos publicado con anterioridad, el sector de la exhibición está en conversaciones con las autoridades públicas para consensuar un protocolo de seguridad que permita reabrir los cines y que se reactive la actividad.

La nueva normalidad de la que tanto se habla es todavía un misterio. Lo que parece claro y que el propio sector reconoce es que, en una primera fase de duración indeterminada, solamente se va a permitir la apertura con aforos limitados.

¿Se mantendrán los grandes estrenos previstos para julio en esas condiciones? Es difícil de saber, incluso por las propias majors. Quizá una vía que pueda dar una solución idónea son los autocines, que permitirían ofrecer un puente entre los contenidos y el público, sobre todo si el hecho de que los espacios de espectáculos en público no puedan abrir se alarga o las restricciones los hacen poco viables o interesantes para un estreno.

Como han apuntado miembros del gremio de los cines, el distanciamiento social es el gran enemigo para los cines en una etapa de desconfinamiento. Los autocines parecen un tipo de cine creado para estas situaciones. De esta forma, los espectadores pueden acudir al cine en sus respectivos vehículos sin interactuar con el resto de asistentes, cumpliendo así con los protocolos de seguridad.

Para que las distribuidoras pudieran continuar con su programa de estrenos, se podría disponer de solares vallados, como los que tienen grandes centros comerciales.

El coste de instalación no sería excesivo, en tanto en cuanto, además del espacio, sólo se necesitaría un proyector digital y una pantalla. El sonido se recibe por radio dentro de cada coche. De esta forma, además, los instaladores también retomarían su actividad. La Administración Local debería contribuir y aportar, al menos, el coste de alquiler de la pantalla ubicada en su término municipal.

Parece una idea descabellada, pero en el amor y en la guerra todo vale. Y ahora estamos en guerra.

 

Hablamos con los autocines

En Cine&Tele hemos querido consultar a algunos de los autocines más relevantes en España para conocer cómo ven la situación actual para un negocio como el suyo.

“Todo apunta a que el sector ocio / entretenimiento será uno de los sectores que más tarde se reanudaran”, nos cuenta Tamara Istambul, cofundadora y co-CEO de Autocine Madrid RACE, que abrió sus puertas a principios de 2017 para volver a llevar este concepto de cine a la capital.

También hemos hablado con Carles Miralles, propietario del Autocine Drive-In Dénia, el autocine más antiguo de España. “Deduzco que los grandes circuitos quieren abrir lo antes posible aceptando las indicaciones de antes del cierre y de acuerdo con las fechas de los grandes estrenos del verano”, indica pero añade que quizás para los medianos y pequeños las medidas de limitación pueden ser demasiado severas y algunos opten por esperar a abrir hasta que las exigencias sean más laxas.

Autocine Drive-In Dénia

El modo de funcionamiento del autocine es adecuado para la desescalada. “Tenemos una ventaja competitiva, como si se hubiera creado este modelo de negocio a medida para convivir con el COVID-19. Cada cliente puede disfrutar del cine desde su propio vehículo respetando la distancia social, sintonizando la emisora en su coche, viendo la película en una pantalla gigante de 250 metros cuadrados. Sin necesidad de entrar en contacto con otra gente, haciendo de esta experiencia al aire libre una alternativa de ocio totalmente segura”, nos explica la cofundadora de Autocine Madrid RACE.

Como relata Miralles, ellos están preparados “de forma natural” y no tendrían ningún problema para cumplir las normas “en el momento en que dejen circular a las personas y a los coches libremente”. Los autocines están situados, por lo general, fuera de las ciudades y en grandes espacios, por lo que incluso la separación entre vehículos es “fácil de adaptar”.

No obstante, hay que ser cautos a la hora de señalar a los autocines como salvadores de la pantalla grande. “A primera vista o desde el desconocimiento, puede resultar sencillo desarrollar un autocine pero se trata de un modelo de negocio muy complejo. Son miles los factores que afectan tanto al visionado de películas, como a la calidad, el sonido, la minuciosa logística necesaria para el correcto funcionamiento de la dinámica de autocine, los derechos de exhibición, los trámites burocráticos con los diferentes sectores afectados y los permisos administrativos. A nosotros nos costó cerca de 3 años abrir Autocine Madrid RACE. Muchos emprendedores se han quedado en el camino”, apunta Istambul.

Pero, dejando a un lado las complicaciones de este negocio, ¿podrían ser una opción temporal? Según Miralles, “el cine transitorio no es una solución para un empresario que cuida a sus espectadores”, y se escuda en que las experiencias en playas y plazas de pueblos “no son la solución para ver títulos en los que los directores pusieron todos sus esfuerzos”.

El Autocine Madrid RACE trajo de vuelta este tipo de cines a la capital a principios de 2017.

En opinión del fundador del Autocine Drive-In Dénia, “los cines actuales son una maravilla técnica y cómoda” a la que nunca van a sustituir ni tampoco lo pretenden.

Pero en el caso de Autocine Madrid RACE sí parece que la situación es propicia para ser ambiciosos. “Estamos trabajando en el plan de expansión desde 2018. Las circunstancias actuales sólo han acelerado este plan mediante el cual prevemos estar en diferentes ciudades españolas muy pronto”, asegura Istambul.

La co-CEO de Autocine Madrid RACE nos dice que preparan “muchas sorpresas” que todavía no pueden desvelar pero que tienen todo preparado para actuar.

Istambul se muestra optimista: “Como decía Einstein, es en la crisis cuando nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo sin quedar superado”.

Así es. Es tiempo de hacer de la necesidad una virtud y de utilizar el ingenio para encontrar entre todos soluciones que desatasquen la situación.