La capital es la única ciudad española que acoge una exposición, que comienza en Ifema el próximo sábado, centrada en el mundo del personaje creado por J. K. Rowling, cuyas películas batieron récords en todo el mundo. Como aperitivo, en cuatro puntos de Madrid se han montado cuatro réplicas gigantes de algunos de los elementos más emblemáticos del universo del popular mago.

El Pabellón 1 de Ifema es el lugar escogido para poder disfrutar de esta exposición experiencial que ha recorrido varias ciudades de todo el mundo (Chicago, Boston, Toronto, Seattle, Nueva York, Sydney, Singapur, Tokyo, París, Shanghai, Bruselas y Holanda) y que el próximo sábado, día 18, aterriza en Madrid.
El vestuario, el atrezo y las criaturas fantásticas originales de las películas ocupan más de 1.400 metros cuadrados, en los que el visitante podrá sumergirse desde su entrada en este mágico mundo, pudiendo ser seleccionados para formar parte de su casa favorita en Hogwarts.
El recorrido incluye algunas de las salas más populares como la sala común, el dormitorio de Gryffindor, las aulas de Pociones o Herbología o el Bosque Prohibido. También se incluyen elementos interactivos como el área de Quidditch, donde el visitante puede lanzar una pelota Quaffle; la clase de Herbología, donde extraer una mandrágora de una maceta o la cabaña de Hagrid, que se puede recorrer para sentarse en su gigantesco sillón.
El acceso a la exposición se realizará cada media hora para garantizar una cómoda visita, respetándose la hora elegida y marcada en la entrada.
Un anticipo de la exposición
Para anticipar la llegada a Madrid de esta exclusiva exposición, hasta el 10 de diciembre se pueden encontrar en cuatro enclaves de la ciudad cuatro réplicas gigantes de algunos de los elementos más emblemáticos del universo Potter: una escoba, la Nimbus 2000; un sombrero, el Seleccionador; un elfo, Dobby y un coche volador, el Ford Anglia.
Madrid se convierte así en la primera ciudad del mundo en realizar este avance de una muestra que, desde su inauguración en Chicago en 2009, ha contabilizado más de cuatro millones de visitantes.
La Nimbus 2000, primera escoba de Harry Potter, -2,6 metros de alto y 2,4 de largo-, invita a volar con los sueños en la plaza de Callao. Un gigantesco Sombrero Seleccionador, de tres metros de altura, se ha ubicado en la plaza de Colón, esquina a Serrano. Dobby, el elfo doméstico de la familia Malfoy liberado por Harry Potter, con sus 2,60 metros de altura ha preferido ubicarse en la glorieta de Bilbao, en la esquina de las calles de Fuencarral y Carranza. Finalmente, una réplica exacta del Ford Anglia azul volador, modificado por Arthur Weasley, ha “aparcado” en la plaza de la Independencia, en la esquina de Alcalá con Alfonso XII.














