Lucía Bañuelos, delegada en Francia de Fomento San Sebastián y que trabaja actualmente en La Fonderie, Agencia Digital de la Región de París, ofreció ayer lunes 18 de mayo, una conferencia sobre el panorama audiovisual y digital en ese país, así como los puntos esenciales a tener en cuenta a la hora de desarrollar un negocio con el territorio vecino.
Por Noelia Jiménez
Desde 2003 Fomento San Sebastián ha realizado una apuesta firme por el sector audiovisual y digital, algo que se afianzó con la inauguración del edificio PI@ (Polo de Innovación Audiovisual y Contenidos Digitales) en 2011. En la misma línea, una de las últimas actuaciones destacadas de la citada corporación local ha sido la puesta en marcha de proyecto “Antenas PI@”, que comenzó a finales de 2014 y que consiste, tal y como su nombre indica, en la apertura de delegaciones del sector audiovisual y digital vasco, y más específicamente guipuzcoano, en diferentes puntos estratégicos de Europa. De momento, hay dos personas trabajando en Londres y una tercera en París.
Se trata de Lucía Bañuelos, que actualmente se encuentra desarrollando su trabajo como asesora y gestora para el desarrollo de proyectos audiovisuales y digitales en La Fonderie (Agencia Pública de Desarrollo Digital de París). Aprovechando su visita a Donostia-San Sebastián, Fomento San Sebastián organizó, ayer, lunes 18 de mayo, una conferencia bajo el nombre “Aspectos a tener en cuenta para desarrollar una actividad comercial en Francia”.
Dirigida al sector audiovisual y digital, la misma fue presentada por Nora Mendoza, de Fomento San Sebastián, quien se encargó de introducir a la ponente de la conferencia. La misma y, de forma clara y resumida, explicó las posibilidades de colaboración entre empresas españolas y francesas, así como los aspectos jurídicos básicos a tener en cuenta para desarrollar una actividad comercial en Francia. Del mismo modo, la ponente habló sobre el Festival Internacional “Futur en Seine”, que tendrá lugar en la capital gala, del 11 al 21 de junio. “Una oportunidad única para toda empresa, local o estatal, del ámbito audiovisual y digital, que quiera dar a conocer su empresa no sólo en Francia, sino también a nivel Europeo”.
Un país, Francia, que tal y como afirmaba la propia Bañuelos en una pregunta formulada por Cine&Tele Online “tiene un claro interés por colaborar con las empresas vascas y del resto de España”.
Un modelo a seguir
Estamos convencidos de que “no es oro todo lo que reluce”, pero cuando hay modelos de trabajo de otros países que merece la pena ser tenidos en cuenta y hablar de ellos, especialmente cuando se dedican a llevar a cabo ideas y proyectos que responden a la lógica de cualquier país desarrollado, en el que el Gobierno debería apoyar las ideas que impulsen la economía, en concreto y en lo que a nosotros respecta, del sector audiovisual.
La Fonderie, lugar en el que trabaja Lucía Bañuelos en París, es uno de esos ejemplos a seguir. Se trata de “un laboratorio social, donde se ensayan las diferentes mutaciones, fruto de la revolución digital”. En La Fonderie entienden que “la administración debe estar acompañando y reflexionando todos los cambios que surgen a partir de la revolución de la tercera Era Digital. Nosotros acompañamos y ponemos en marcha políticas públicas relacionadas con lo digital. Y como la Administración es un sistema pesado y lento, al que le cuesta mucho afrontar cambios, surge esta agencia de pequeño tamaño, para dar respuesta a esta demanda social que exige que la administración pública forme parte, de alguna forma, del día a día de los avances tecnológicos”.
Por tanto, en esta entidad, no sólo acompañan al ciudadano, sino que ponen en marcha políticas y proyectos públicos. Francia “ha hecho un esfuerzo importante por afrontar la crisis, siendo estas algunas de las medidas tomadas en relación con el sector audiovisual: incremento del programa de crédito fiscal en 20.000 euros y la supresión del Impuesto de Solidaridad, para atraer a los inversionistas. Por otro lado, también ha creado un Crédito Fiscal de Investigación, ha ofrecido estímulos para la creación de nuevas empresas, ha puesto en marcha nueva reforma laboral con la idea de flexibilizarlo todo (si bien en Francia es altamente complicado despedir a un trabajador), especialmente, ha llevado a cabo la reducción del trámite para la implementación de empresas extranjeras en el país galo”, explicaba Lucía Bañuelos, quien añadía que “me gustaría llamar la atención sobre otro punto más: las empresas extranjeras perciben las mismas ayudas que las francesas, algo que es muy interesante si estamos pensando en implantar nuestra empresa en dicho país”.
Aspectos jurídicos a tener en cuenta
Y es que, si estamos pensando en tener una relación comercial con este país, “hay que estudiar bien qué figuras jurídicas existen, para no tener problemas con la ley ni perder dinero a lo tonto”. Tal y como aseguraba Lucía Bañuelos, una de las cosas que más le han llamado la atención en este tiempo es que cuando la gente hace consultas para establecerse en ese país o trabajar con él “se olvidan de que la legislación, a pesar de que sea un país vecino, no tiene nada que ver con la española y también las diferencias son notables en derecho social y laboral”.
Algunas diferencias a tener en cuenta son:
- Más facilidades: es más sencillo crear una empresa en Francia que en España, ya que el trámite burocrático es más sencillo.
- Derecho laboral: mucho más regularizado que en España. Hay diferencias formativas y culturales. En Francia, el trabajador conoce bien sus derechos y no va a tener ningún problema en reclamar lo que es suyo. El trabajador español suele ser más conciliador, a pesar de que piense que no se cumplen las condiciones.
Relaciones comerciales con Francia
Los tipos de sociedades que existen son: la Sociedad de Responsabilidad Limitada (SARL), que no requiere de capital limitado para su creación; la Sociedad por Acciones Simplificadas (SAS), que es el modelo más extendido en la actualidad en este país y que no existe en España. Para su creación no es necesario ni un capital mínimo, ni una firma ante notario, sí el nombramiento de un auditor de cuentas. Y, por último, la Sociedad Anónima, que sí que requiere de un capital mínimo de 37.000 euros y tiene unas reglas mucho más estrictas.
Si estamos pensando en tener nuestra propia empresa en Francia, uno de los aspectos que destacaba Bañuelos era el del contrato de arrendamiento: “la famosa ‘regla del 3-6-9’. Estos contratos se hacen por 9 años, pero se pueden modificar cada trienio”.
En cuanto a las contrataciones, podemos tener la figura de un agente comercial o la de un comercial, es decir, un trabajador de las empresas. En ambos casos, el trabajo está muy regulado por Ley, algo que no está tan claro en España y que luego puede traer muchos problemas a los empresarios españoles si no lo tienen en cuenta, especialmente, pueden perder mucho dinero. Por eso, para tener más información al respecto, nada mejor que ponerse en contacto con agentes locales como Lucía Bañuelos, que nos informará exhaustiva y puntualmente de cómo establecer una relación comercial con Francia.
Futur Sur Seine
Es el festival por antonomasia de lo digital y audiovisual en Francia. Organizado por CAP digital (Polo de Competitividad del Sector Audiovisual y Digital de París), el mismo tendrá lugar del 11 al 21 de junio en la capital francesa y es “una gran oportunidad para todas aquellas personas que deseen hacer networking, no sólo con Francia, sino con empresas de otros países europeos que también asistirán”.
A lo largo de estos 10 días se llevarán a cabo talleres, presentaciones y habrá stands de empresas del sector nacional e internacional. Más información














