El Parlamento Catalán acogerá hoy, 30 dejunio, la votación en el pleno de la institución de varios preceptos y leyes autonómicas, entre los que se incluye la polémica Ley del Cine Catalán que se aprobará previsiblemente, a pesar de que los sectores de la exhibición y la distribución cinematográfica se han mostrado frontalmente en contra.

Joan Manuel Tresserras, consejero de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat catalana
Joan Manuel Tresserras, consejero de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat catalana
La ley a punto de ser aprobada obligará a que en el 50% de las películas que se exhiban en el territorio de la Comunidad Autónoma estén dobladas o subtituladas en catalán, salvo para las películas que se hayan rodado en catalán o castellano. La norma no rige para películas de producción europea que se distribuyan con menos de 16 copias en el territorio y sin subtitular.

La ley también obligará a que los DVDs que se distribuyan dentro de Cataluña incluyan como una lengua más entre las disponibles el catalán. En cuanto a las sanciones en caso de incumplimiento, después de un período de adaptación de cuatro años, se contemplan medidas muy duras, con multas de hasta 75.000 euros.

Los exhibidores y distribuidores creen que la obligación de doblar la mitad de las copias de las películas que se distribuyan afectará principalmente a la producción independiente. Los exhibidores estiman que la Ley pone en riesgo la viabilidad de 45 empresas catalanas y unas pérdidas de 5 millones de euros tan solo en los tres primeros meses de la puesta en marcha de la Ley.

En opinión de Luis Hernández de Carlos, presidente de Fedicine, ‘quien más va a sufrir estas medidas va a ser el sector de exhibición local, también la distribución independiente a la que no le salen las cuentas. Pero al final el que pierde es el público’.

El 15 de enero pasado sindicatos y exhibidores firmaron un manifiesto conjunto contra el proyecto de Ley. Los sindicatos CC.OO. y CGT y el Gremio de Empresa­rios de Cines en Cataluña quisieron dejar clara su férrea oposición al endurecimiento de una Ley que creen que pone en riesgo la viabilidad del sector.

Una de las voces más crítica durante el proceso de tramitación de la ley ha sido la del exhibidor y distribuidora Enrique González Macho, que hoy mismo, en una columna en el diario ‘El País’ alertaba del serio peligro de que la imposición de la ley haga que la misma ‘nazca muerta’, con una fuerte reducción de la oferta cinematográfica en Cataluña y un gran desabastecimiento.

Al margen de las reticencias en el sector y de los argumentos legales esgrimidos en contra, la ley se ha encontrado con un nuevo escollo que salvar a última hora: el fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, que ha determinado que el catalán no sea clasificado como lengua ‘preferente’ en la comunidad.

Está previsto que el texto legal se apruebe con los votos a favor del tripartito que gobierna Cataluña (PSC, ERC y EU) y quizá con el apoyo de la coalición Convergencia i Unió.