“En Latinoamérica la telenovela sigue siendo la columna vertebral de la programación de los canales en abierto”

En menos de una década Tepuy se ha convertido en uno de los puntales de la industria de la telenovela. Con una gran dosis de creatividad y apostando por renovar fórmulas que parecían agotados, la empresa liderada por Marcos Santana ha sabido impulsar a nivel internacional un género que parecía reservado a Latinoamérica.

La telenovela ha reinado en la televisión de Latinoamérica en las últimas cuatro décadas. ¿Cuál es el estado actual de este género televisivo?

Podemos afirmar que la telenovela se ha sofisticado sustancialmente durante la última década. Las inversiones que se están realizando a nivel de producción -especialmente en las telenovelas de Brasil, Estados Unidos y México- siguen en aumento, y esto se refleja en productos que son cada vez más exportables especialmente hacia mercados que podemos definir como exigentes. Por su parte, en Latinoamérica la telenovela sigue siendo la columna vertebral de la programación de cualquier canales de televisión en abierto.

Las telenovelas que distribuye Tepuy se han caracterizado por su creatividad. ¿Cómo ve a la nueva generación de guionistas de telenovelas?

En Latinoamérica existe una nueva generación de guionistas de telenovelas que es impresionante y que está logrando fórmulas para atraer al público joven pero sin apartarse de los elementos clásicos del género. Los buenos resultados alcanzados por esta nueva generación de guionistas son evidentes.

¿Cree que los productores de telenovelas están mirando cada vez más hacia el esquema de producción de las series estadounidenses?

Definitivamente no. Es más, podríamos afirmar que ocurre lo contrario ya que las series americanas se están acercando cada vez más a la telenovela, tomando elementos que forman parte de este género ya consagrado.

Los resultados obtenidos a nivel internacional por las empresas de distribución y producción de telenovelas son alentadores. ¿De qué modo trabaja Tepuy para que estos logros no se conviertan en un fenómeno pasajero?

Fundamentalmente controlando que nuestros productores no descuiden el nivel de las producciones. En todo momento los apoyamos con las necesidades y requerimientos necesarios para cada mercado así como con información sobre las reacciones y el comportamientos de las audiencias. Asimismo participamos en forma activa en la selección de los proyectos.

Cada vez es más común oír hablar del desarrollo de “formatos de telenovelas”. ¿Cree que este concepto es una innovación para el género?

A finales de los ‘80 el dramaturgo y escritor de telenovelas venezolano José Ignacio Cabrujas ya se refería al género como un “formato”, y es que la telenovela tiene una estructura única conformada por elementos que todos, y cada uno de los países que la producen, utilizan de una forma u otra: el amor imposible, el universo pobre, el universo rico, el odio, la venganza, la reiteración y un final feliz. Hablar de “formatos de telenovelas” como algo novedoso es confuso. En primer lugar porque, tal como he comentado, la telenovela es un formato en sí mismo, y en segundo lugar porque hace más de tres décadas que las empresas latinoamericanas están exportando sus guiones y el know how de cómo producirlas.

Tampoco es una innovación si nos referimos a telenovelas que se inspiran en formatos de reality shows ya que hace más de tres años que los escritores colombianos Dago García y Luis Felipe Salamanca han trabajado sobre la idea de una telenovela inspirada en Big Brother. Esa idea, que se llama Pecados Capitales, tiene más de tres meses al aire y es un programa que por sus características no deja de ser una telenovela que puede ser exportada como cualquier otro programa.

¿Por qué la explotación de negocios alternativos, basados en la licencia de productos, no es tan frecuente en la industria de la telenovelas?

Fundamentalmente porque en Latinoamérica tenemos un grave problema con la piratería, especialmente en el rubro de merchandising donde los productos piratas superan ampliamente a los productos que son licenciados oficialmente. De todos modos existen algunos casos exitosos como el de Betty, la fea, Pedro el Escamoso, El Clon y La Venganza donde se ha logrado crear un importante volumen de negocios alternativos surgidos a partir de una telenovela.

Gerardo Michelín