El Foro de Innovación y Contenidos Digitales, FICOD 2014, se inaugura con las ponencias de José Manuel Soria y el invitado Nick Bilton del New York Times. La ceremonia inaugural de esta sexta edición contó con la presencia del Ministro de Industria, Energía y Turismo José Manuel Soria que comenzó incidiendo en la importancia de un sector que crece anualmente a nivel mundial un 5,6 por ciento.
Por Antonio J. Roldán
Nombrando algunos de los datos más actuales como le hegemonía en los contenidos de video en el consumo online y en móviles o los usuarios diarios que Facebook y Twitter, por nombrar algunas, tienen en su plataforma el ministro ponía en perspectiva un sector tan fascinante como creciente y cambiante.
“Aquellos que crean que la economía digital es la economía del futuro están equivocados, porque desde hace ya muchos años la economía digital es la economía del presente. Los cambios que hemos presenciado en los últimos años a nivel tecnológico no son sino un aperitivo de lo que está por llegar en la próxima década, una oportunidad para el futuro”.
Una oportunidad que recae tanto para los sectores íntegramente tecnológicos como para aquellos convencionales que se puedan beneficiar de las mejoras que los avances y servicios digitales pueden ofrecerles. Especialmente estaba hablando de sectores como el Turismo que representa el 11% del PIB en nuestro país gracias a las 60,6 millones de visitas que recibió España en este último año. Unos turistas que, hilando con el foro al que nos referimos, es cada vez más digital. El tiempo, la gastronomía y la cultura ya no serán clave en una competitividad turística si no se establece el foco también en apoyar esta creciente demanda de servicios digitales. El Plan Nacional Integral de Turismo aprobado por el Gobierno pretende reforzar esta serie de medidas para favorecer la economía digital en este sector.
Del mismo modo, Soria también nombró algunas de las medidas llevadas a cabo por el gobierno en esta dirección, como la aprobación de una nueva Ley General de Telecomunicaciones para “quitar los obstáculos y frenos que existían en España para acometer inversiones y dar mayores facilidades digitales”.
Con los nuevos datos del paro recién conocidos, el ministro se permitió el leitmotiv de la tendencia del crecimiento en nuestro país en el 2014 de un 1,3% a pesar de poseer aún una tasa de desempleo del 23,5, y se permitió el guiño hacia la “cultura del fracaso” tan imperante e importante en Silicon Valley como modo de referencia al esfuerzo por aprender de los errores en el emprendimiento y por atravesar barreras como una clara referencia a las medidas y recortes que desde el Gobierno se han ido tomando desde que tomaron el poder.
Ya metidos en materia, Nick Bilton, bloguero, emprendedor y tecnólogo del New York Times, con una ponencia mucho menos propagandística, venía a inaugurar estas jornadas como experto invitado.
Las disrupciones que la tecnología está llevando en la integración de la misma con la sociedad y el día a día, así como una mirada al pasado, presente y futuro del sector han sido las guías durante su representación.
Que la tecnología y el valor de la misma es algo que crece exponencialmente es un hecho y el uso de la misma cada vez está en manos de los más jóvenes. En datos en constante cambio, Bilton aseguraba que los teens en Estados Unidos duplican a sus mayores en el tiempo diario dedicado a estar con el smartphone con más de 5h y media al día, adictos a compartirlo todo.
Si en el pasado transportábamos la tecnología y en el presente llevamos la tecnología en el futuro la llevaremos puesta o integrada. Mediante ese apunte Bilton comenzaba a mostrar algunos hitos de los futuros proyectos con los que ya se están trabajando como los dispositivos digitales flexibles para reproducir tarjetas de negocio actualizables o periódicos plegables, los “Holodecks” o habitaciones con dispositivos de realidad aumenta y suelos deslizables o la ya conocida tecnología Oculus Rift de realidad virtual que tanto éxito está cosechando en los dos últimos años.
La tecnología “wearable” ya la estamos conociendo gracias a la batalla comercial entre gigantes tecnológicos por incorporarnos sus relojes inteligentes, pero aún hay mucho más por llegar, como los brazaletes de tinta electrónica, las pulseras de pantalla proyectada o la tecnología doblable.
La fiebre por el deporte, la salud y los sensores corporales también tienen su respaldo en tecnología cada vez más potente y pequeña. Desde los brazaletes que controlan tu actividad corporal a sensores biométricos en formato de pastillas consumibles, parches pegados a la piel o lentillas totalmente digitales. Todo ello para cambiar el concepto de la medicina, del “health care” al “health prevent”, en lugar de curar, prevenir. Sus usos no tienen fin.
Pero no todo son buenas noticias para estas tecnologías puesto que el principal problema al que se enfrentan estos dispositivos cada vez más pequeños y potentes son dos: la privacidad y la seguridad. De los problemas que puede acarrear la primera ya es testigo la tecnología de gafas inteligentes Google Glass, prohibidas en muchos lugares de Estados Unidos. El problema de la seguridad viene de la “capacidad” de ser hackeados que tienen estos dispositivos quedando más expuestos cuánta más tecnología incorporemos en nuestro día a día.
Ya en el terreno audiovisual, por último Nick Bilton sentenciaba: “la televisión como actualmente la conocemos está acabada. No es viable económicamente en el futuro”. La tecnología siempre ha atraído oportunidades e interrogantes.














