El cine regresa a su esencia más pura con una propuesta que apela directamente a la memoria colectiva del espectador. Una experiencia analógica, limitada y excepcional, que recupera el valor del celuloide y de la proyección tradicional. Durante una sola semana, el público podrá revivir un gran título del cine épico tal y como fue concebido. Una oportunidad única para reencontrarse con la grandeza del cine en 35mm.
El próximo 6 de febrero marca el inicio de un reestreno muy especial que reivindica la forma clásica de ver cine. Las salas Palafox de toda España acogerán pases limitados de TROYA, proyectada en su formato original de 35mm, utilizando la copia auténtica del estreno de 2004 y en su versión doblada al castellano. Una propuesta que no solo apela a la nostalgia, sino que pone en valor el patrimonio cinematográfico y la experiencia colectiva en sala.
Este reestreno se plantea como un evento exclusivo y efímero. Debido a lo extraordinario de conservar y proyectar el celuloide original del estreno, las sesiones estarán disponibles únicamente durante una semana, con pases limitados y por tiempo muy restringido. Además, la película podrá disfrutarse mediante megaentrada, facilitando el acceso a una experiencia que difícilmente volverá a repetirse en estas condiciones.
Reviviendo la experiencia original como nunca antes, TROYA regresa a la gran pantalla tal y como el público la descubrió hace más de dos décadas: con la textura, el grano y la profundidad visual propios del 35mm. En una época dominada por la proyección digital, esta iniciativa supone un homenaje directo a la era analógica y a una forma de entender el cine como espectáculo monumental y ritual colectivo.
Estrenada originalmente en 2004, TROYA se convirtió en uno de los grandes referentes del cine épico moderno. Dirigida por Wolfgang Petersen, la película adapta libremente los acontecimientos narrados en la Ilíada de Homero, combinando espectacularidad visual, grandes escenarios y un reparto de primer nivel. Su regreso en formato original permite redescubrir no solo la historia, sino también el impacto estético y técnico que tuvo en su momento.
La sinopsis nos traslada al año 1193 a. C., cuando Paris (Orlando Bloom), príncipe de Troya e hijo del rey Príamo, rapta a Helena (Diane Kruger), esposa de Menelao, rey de Esparta. Este acto desencadena la legendaria Guerra de Troya, enfrentando a griegos y troyanos en un conflicto que se prolongaría durante más de diez años. El ejército griego, liderado por el poderoso Agamenón, inicia el asedio de la ciudad, decidido a recuperar a Helena y destruir Troya.
En el centro del conflicto se alzan dos figuras clave: Aquiles (Brad Pitt), el guerrero más temido y admirado del bando griego, y Héctor (Eric Bana), el noble y valiente hijo mayor de Príamo (Peter O’Toole), que representa la última esperanza de salvación para su pueblo. El choque entre ambos héroes simboliza no solo la brutalidad de la guerra, sino también el honor, el destino y la tragedia inherentes al mito.
Este reestreno en 35mm no es solo una proyección especial, sino una invitación a redescubrir el cine como se vivía en su época de gloria: imagen fotoquímica, sonido envolvente y una sala completamente entregada a la pantalla. Una experiencia irrepetible para cinéfilos, nostálgicos y nuevas generaciones que nunca han tenido la oportunidad de ver una superproducción de estas características en su formato original.
Durante una semana y solo en cines Palafox, el público podrá volver a sentir toda la emoción y la épica de TROYA como fue concebida: en celuloide, en pantalla grande y en comunidad. Una celebración del cine que mira al pasado para recordarnos por qué ir al cine siempre fue algo especial.


















