Los datos más recientes del Observatorio Europeo Audiovisual dibujan un mapa claro del estado del cine en el continente: Alemania, Francia, Italia e Irlanda refuerzan su posición como mercados sólidos y dinámicos, con cifras estables o al alza en asistencia y recaudación. En sentido contrario, España registra una caída del 8 % en espectadores, un descenso que contrasta con la tendencia general europea y abre un debate inevitable.
En Estados Unidos, con una población de alrededor de 335 millones de habitantes, el mercado cinematográfico continuó mostrando fortaleza relativa en 2024 y 2025, con cifras de taquilla que, a pesar de cierta volatilidad, se mantienen competitivas a nivel global gracias al impacto de grandes estrenos comerciales y a una base de espectadores amplia que contribuye a sostener el rendimiento de las salas frente a otros formatos de consumo.
Alemania, con cerca de 83 millones de habitantes, ha mantenido un contexto audiovisual dinámico en 2024, con aproximadamente 90 millones de entradas vendidas en sus salas, una cifra que muestra estabilidad y crecimiento dentro de un entorno competitivo y con una fuerte presencia de producciones locales y éxitos internacionales.
En Italia, con unos 60 millones de habitantes, el mercado cinematográfico consolidó la asistencia con cerca de 73 millones de entradas vendidas, situándose entre los países europeos con mejores resultados y demostrando una demanda constante de cine en salas tanto para producciones nacionales como para títulos internacionales.
Francia, país de 68 millones de habitantes, se mantuvo como el mercado cinematográfico más grande de Europa en 2024, con cerca de 181 millones de entradas vendidas, un volumen que reafirma su posición líder y el fuerte arraigo cultural del cine en la vida del espectador francés.
En Irlanda, con una población de alrededor de 5 millones de habitantes, el sector audiovisual local y la asistencia al cine también muestran crecimiento y resiliencia en el contexto europeo, con tasas de asistencia altas y una industria cinematográfica que ha registrado entre los niveles de mayor asistencia per cápita del continente.
Por el contrario, España, con cerca de 47 millones de habitantes, registró una reducción del 8 % en la asistencia a salas de cine en 2025, con alrededor de 65 millones de espectadores y una taquilla de 453 millones de euros, según datos de Comscore. Este descenso contrasta con la evolución positiva observada en otros mercados, mostrando un comportamiento decreciente en un año en el que varios países consolidaron o elevaron su número de espectadores.
La comparación de tendencias entre diferentes mercados plantea una cuestión relevante para la industria y los profesionales del sector: ¿por qué mientras en Estados Unidos y países como Alemania, Francia, Italia e Irlanda se observa crecimiento o estabilidad en la asistencia a salas de cine, en España se produce un descenso del 8 %? Este contraste de datos invita a reflexionar sobre las posibles variables estructurales, de programación o de mercado que están influyendo en estas dinámicas, dejando a los lectores analizar las causas a partir de los números.


















