La Mostra de València-Cinema del Mediterrani acoge el estreno de Las capas de la memoria, un proyecto impulsado por la Academia de Cine y la Universitat de València que rescata fotografías dañadas por la dana y las convierte en arte audiovisual. El festival proyecta también la película de animación El tesoro de Barracuda, nominada a los Premios Lola Gaos.
El cine se convierte en espacio de duelo y reconstrucción en Las capas de la memoria, un proyecto impulsado por la Academia de Cine y la Universitat de València que rescata los recuerdos sepultados por la dana y los transforma en arte. El trabajo, compuesto por ocho piezas audiovisuales, se estrena dentro de las Sesiones Especiales de la Mostra de València-Cinema del Mediterrani, en vísperas del primer aniversario de la catástrofe.
El proyecto nació del compromiso y la sensibilidad de quince estudiantes de Comunicación Audiovisual, Sociología, Periodismo e Historia del Arte de la Universitat de València, guiados por los cineastas Nuria Giménez, Sergio Oksman y Víctor Serna. A partir de los materiales fotográficos recuperados por el programa ‘Salvem les fotos’, del Área de Patrimonio de la universidad, los jóvenes creadores construyeron relatos cinematográficos que devuelven vida a las imágenes dañadas por el barro.
Como explica Víctor Serna, “las obras transforman fotografías y álbumes familiares sepultados por el barro en relatos cinematográficos sobre la pérdida, la memoria y la esperanza”, a lo que añade “la importancia de la mirada joven como motor de reconstrucción emocional y cultural”. Cada imagen recuperada es un testimonio de resistencia: “Trabajar con ese material nos ha recordado que la memoria también puede reconstruirse a través del arte”, señala Serna.
Desde el Área de Patrimonio, Marisa Vázquez de Ágredos, directora del programa ‘Salvem les fotos’ y coordinadora del proyecto, destaca que “los alumnos, muchos de ellos afectados también por la dana, han sabido convertir la tragedia en creación, encontrando belleza y humanidad en los restos del desastre”. A partir de esas fotografías rescatadas, los cineastas y estudiantes elaboraron guiones que reinterpretan lo perdido desde la ficción o el documental autobiográfico, pero siempre “desde una mirada personal, artística y respetuosa”.
“Algunos partieron de los daños que la dana había causado sobre las imágenes, conectando lo que quedaba de las fotos y texturas con el arte contemporáneo. Otros exploraron cómo el pasado se entrelaza con el presente. La idea era fomentar la creación contemporánea a partir del material patrimonial de las familias afectadas”, explica Vázquez de Ágredos.
Los estudiantes relatan que el proceso fue tan íntimo como exigente: “Fue un proceso muy íntimo. Dialogamos mucho sobre lo que sentíamos al ver las fotos y sobre cómo podríamos transformar esa emoción en historias que respetaran el dolor, pero también hablaran de esperanza”, cuenta una de las participantes. Otro estudiante añade: “De esas conversaciones surgieron piezas muy diversas, algunas más poéticas, otras más documentales, pero todas con la voluntad de dar un valor estético y humano a algo que fue muy trágico.”
“Trabajamos con una mujer de Catarroja que había perdido casi todas sus fotos. Las imágenes estaban tan dañadas que apenas se distinguía nada, pero en ese vacío encontramos el sentido profundo de la memoria: lo que recordamos incluso cuando la imagen desaparece”, explica otra alumna. “Nos preocupaba cómo hacer arte de una tragedia tan reciente sin herir sensibilidades. Por eso abordamos el trabajo con mucho respeto y con gratitud hacia las familias que nos permitieron entrar en su intimidad”, concluyen los estudiantes.
Los jóvenes creadores agradecen especialmente la generosidad de las familias que cedieron sus fotografías dañadas, permitiendo que sus recuerdos (aunque fragmentados) se transformaran en nuevas obras que resignifican el pasado y lo convierten en arte compartido.
La Mostra de València-Cinema del Mediterrani incluye también hoy en su sección Finestra la proyección de ‘El tesoro de Barracuda’, dirigida por Adrià García y escrita por Amèlia Mora, una producción valenciana nominada a los Premios Lola Gaos en la categoría de Mejor Largometraje de Animación.
Según las lines producers Teresa Pascual y Zoraida Pensado, se trata de “una adaptación bastante libre del cuento” que narra las aventuras de Chispas, una niña que, en su búsqueda de sus padres, acaba a bordo del barco del Capitán Barracuda, una tripulación de piratas con un curioso problema: ninguno de ellos sabe leer. Solo ella podrá ayudarles a descifrar el mapa del legendario tesoro de Phineas Crane, iniciando una historia de amistad, humor y aprendizaje que combina aventura y emoción con una mirada contemporánea.
“El proceso ha sido muy largo y el equipo era un verdadero desafío, ya que es una coproducción y había que utilizar diferentes técnicas y tiempos; en algunos casos éramos más de cien personas”, explican las productoras.
El director Adrià García, ganador del Premio Goya a Mejor Película de Animación en 2007 por Nocturna, subraya el carácter artesanal del proyecto: “En esta película hemos sido bastante estrictos con la animación. El 3D es casi inexistente; lo hemos creado a base de ilustraciones en 2D, generando profundidad a partir de los propios dibujos, moviéndose y jugando con las distancias.”
García destaca además el mensaje universal de la historia: “El tesoro de Barracuda no da lecciones, pero transmite un mensaje poderoso: la lectura transforma, une y nos hace libres. Esta historia tiene humor, misterio, ternura y una visión del mundo abierta y empática. Es una película que habla el lenguaje de los niños, sin subestimarlos.”





