La Gran Fábrica de Juguetes Rotos

23 junio, 2026

Por Antonio Carballo

Hace ahora 130 años, el cine nació libre. Fue una gran revolución en todos los sentidos: en lo mercantil, en lo social y, lo más importante, se convirtió en un nuevo medio para expresar ideas. Ideas libres.

Los productores de entonces eran, a su vez, exhibidores. Lo que rodaban hoy con sus pequeñas cámaras de madera era revelado y positivado por ellos mismos (utilizando la misma cámara) y luego, al día siguiente, proyectado (también con la misma cámara) sobre una pared o una sábana blanca extendida en cualquier lugar. Lo dicho: un nuevo medio de transmisión de ideas. Sin cortapisas burocráticas de ningún tipo (al fin y al cabo, se trataba de unos feriantes que atraían al público con su “invento” igual que la mujer barbuda o los acróbatas-trapecistas).

Aquello duró poco en Europa. Mientras en las Américas el cine continuó libre de trabas hasta después de la Primera Guerra Mundial, en Europa pronto los respectivos gobiernos quisieron intervenir en el proceso. Y comenzaron a llegar los “encargos” de tal o cual partido, de tal o cual ideología, para que aquéllos feriantes vendiesen el contenido de sus mensajes. Poco a poco se normalizó el término “subvención” mediante el cual el partido gobernante, utilizando recursos públicos, conseguía que un cierto número de producciones fílmicas diseminasen ideas afines a sus intereses, normalmente bajo el pretexto de apoyar al nuevo arte. Ahí comenzaron a producirse películas de ficción con mensajes políticos ocultos en su trama, pero muy efectivos para el espectador…

Así llegamos a los tiempos actuales, en los que la tensión política en casi todos los países europeos está llevando a los respectivos gobiernos a límites nunca antes vistos en cuanto a manipulación de los contenidos.

El caso más espectacular es el de España, donde el año pasado (2025) se llegó a producir una inconmensurable cantidad de películas subvencionadas, casi todas con ínfimos presupuestos y destinadas no ya a difundir las ideas de la coalición gobernante (porque la mayoría no serán vistas por casi nadie) sino a crear y mantener la ilusión de que en España cualquiera puede producir cine gracias a la ayuda del gobierno.

Y es que son miles y miles de jóvenes los que han caído en la trampa. Ellos y sus amigos votarán al partido que les dio la oportunidad de “ser alguien” ignorando que luego les dejarán caer en el mayor de los olvidos. Después de haber dedicado como mínimo dos años de su vida a hacer “su” película, muy pocos lograrán hacer la segunda. Pasarán de un momento de gloria al baúl de los juguetes rotos en solo unos meses.

¡Qué lástima!

Quizás también te interesen:

Noticias desde Los Ángeles del 15 al 21 de junio

Una semana intensa en la industria audiovisual desde Los Ángeles: récord histórico para Toy Story 5 en taquilla, importantes movimientos corporativos con la compra de Roku por Fox y la expansión de Penske Media, nuevos cambios en las grandes compañías de entretenimiento y tendencias emergentes que siguen redefiniendo el negocio del cine y el streaming.

Leer más...

Sunny Side of the Doc 2026 arranca en La Rochelle con una destacada presencia española y nuevas fórmulas de coproducción

El mercado internacional Sunny Side of the Doc 2026 ha comenzado en La Rochelle (Francia) con la participación de 2.000 profesionales de 60 países y una notable representación española. La cita, referente europeo para la industria documental, apuesta este año por nuevas iniciativas de networking y coproducción bajo el lema editorial The Right Move.

Leer más...

Únete a nuestra Newsletter

Más de 1000 personas reciben las principales noticias sobre el sector audiovisual.

Únete a nuestra Newsletter

Más de 1000 personas reciben las principales noticias sobre el sector audiovisual.

Al suscribirte aceptas la Política de Privacidad.