Por Antonio Carballo
Esa plataforma no podía ser otra más que PRIME VIDEO. Una plataforma INTELIGENTE cuyo plan de negocio no incluye eliminar a las salas de cine , sino colaborar con ellas.
Contrariamente a la política que está siguiendo Netflix desde su lanzamiento, PRIME VIDEO respeta las ventanas de exclusividad cuando se trata de largometrajes y, por fin, se ha decidido a dar el paso que tantas veces he recomendado desde estas páginas: utilizar las salas de cine para realizar el lanzamiento de sus producciones “non theatrical”, como es el caso de su nueva serie “La casa de los espíritus”, de la que luego hablaremos.
Y es que, cuando llega una nueva era a cualquier sector del mercado, el que más ruido hace no es necesariamente el mejor. Normalmente es el más prepotente, el que quiere cambiar las reglas de juego para apropiarse de todo el negocio y convertirse en un monopolio. Y la historia ha demostrado y sigue demostrando que ese no es el buen camino.
Disney estuvo tentada por ello, pero pronto renunció. Quien continúa erre que erre con su plan es el “garbanzo negro” de la era del “streaming” : NETFLIX, la única plataforma que no respeta las ventanas de exclusividad para las salas de cine (Recuerden el lamentable caso de “La sociedad de la nieve”).
Contrariamente, PRIME VIDEO con su INTELIGENTE desembarco en el mundo del cine, está dando los pasos que cualquier analista consideraría como adecuados. El más reciente de ellos ha sido la compra de MGM Studios, una marca sólida con la que entrar en el club de los grandes por la puerta grande. Otra, utilizar las salas de cine como colaboradoras para la presentación de sus producciones realizadas exclusivamente para televisión, como es el caso que nos ocupa. Y la tercera llegará pronto, con la adquisición de alguna importante cadena de salas de exhibición a nivel mundial para estrenar en ellas sus propias producciones y las de otros.
Con esta política de colaboración, PRIME VIDEO superará a Netflix en su volumen de negocio.
Animo a PRIME VIDEO a realizar las presentaciones de sus series televisivas en más salas de cine. Una en Madrid no es suficiente. Podría utilizar una en cada capital de provincia, lo que supondría realmente un lanzamiento explosivo con un coste más bajo de lo que se podría suponer. Sería la demostración final de que cine y televisión deben ir de la mano si quieren mejorar sus respectivos negocios.
A propósito de La casa de los espíritus, el movimiento de PRIME VIDEO no es casual, sino profundamente estratégico. Adaptar una obra tan icónica de Isabel Allende implica apelar a varias generaciones de espectadores: desde quienes leyeron la novela en su momento hasta nuevas audiencias que consumen ficción en streaming. Y ahí es donde entra en juego ese lanzamiento híbrido que comentábamos.
Y prueba de ello es su apuesta por un estreno con vocación claramente cinematográfica. El próximo 9 de abril tendrá lugar la premiere en el Cine Palafox Luxury, con la presencia de parte del elenco y el equipo creativo: Nicole Wallace, Alfonso Herrera, Maribel Verdú, Fernanda Castillo y la showrunner Francisca Alegría. La cita arrancará a las 18:30h con la atención a prensa, seguida de entrevistas, photocall y foto de familia, configurando un evento que responde más a los códigos del cine que a los de la televisión.
La serie, que se estrenará globalmente el 29 de abril en PRIME VIDEO, refuerza así esa idea de “evento” que la plataforma quiere recuperar para sus producciones. La presentación en salas no solo eleva el prestigio del proyecto —acercándolo al lenguaje cinematográfico—, sino que además genera conversación y sensación de gran estreno, algo que muchas series han perdido en la vorágine del consumo doméstico.
Además, esta estrategia permite a PRIME VIDEO testear algo fundamental: el comportamiento del público ante contenidos seriados en pantalla grande. Si la respuesta es positiva, no sería descabellado pensar en estrenos episódicos especiales, finales de temporada en cines o incluso modelos mixtos de distribución que rompan definitivamente la barrera entre cine y televisión.
En un momento en el que la industria busca desesperadamente nuevas fórmulas de rentabilidad, lo que está haciendo PRIME VIDEO no es solo una declaración de intenciones, sino un posible camino a seguir. Frente al modelo cerrado de Netflix, aquí se apuesta por la suma en lugar de la sustitución, por la convivencia en lugar de la confrontación.
Y quizás ahí esté la clave de todo: entender que el espectador no ha dejado de amar el cine, simplemente ha cambiado su forma de acceder a él. Quien sepa integrar ambas experiencias —la sala y el hogar— no solo sobrevivirá a esta nueva era, sino que la liderará.
















