El 46% del consumo audiovisual está determinado por la forma en que los usuarios acceden al contenido, según un estudio elaborado por las televisiones autonómicas integradas en FORTA. La investigación, basada en encuestas a más de 5.000 personas y en el análisis de audiencias mediante técnicas avanzadas de modelización, señala que la facilidad para encontrar qué ver y el interés por descubrir nuevas propuestas son factores decisivos, mientras que la recomendación social sigue teniendo un peso clave incluso en un entorno dominado por algoritmos.
En un ecosistema audiovisual marcado por la sobreabundancia de oferta y la fragmentación del consumo, el principal desafío ya no es producir contenidos de calidad, sino lograr que estos sean descubiertos. Es una de las principales conclusiones del estudio presentado por FORTA (Federación de Organismos o Entidades de Radio y Televisión Autonómicos) en AEDEMO TV 2026, que se celebra en Zaragoza del 18 al 20 de marzo, con Aragón TV como cadena anfitriona.
La investigación, desarrollada por las televisiones autonómicas integradas en FORTA, analiza cómo los usuarios descubren, prueban y recomiendan contenidos en un entorno multiplataforma. Basado en una encuesta a 5.014 usuarios y en técnicas avanzadas de análisis de datos, el estudio permite trazar un mapa completo del proceso de descubrimiento audiovisual.
El análisis ha sido presentado por Regina Arenas, responsable del Hub de Conocimiento de la Ciudadanía de 3Cat, e Inma Quejada, técnica de Programación y Contenidos y coordinadora del Laboratorio de Audiencias y Tendencias de Aragón TV, en el marco de la 41ª edición de AEDEMO, una de las principales citas europeas de investigación aplicada al sector audiovisual.
El descubrimiento, clave del nuevo consumo audiovisual
Uno de los principales hallazgos es que el descubrimiento se ha convertido en el verdadero cuello de botella del consumo audiovisual. El interés por encontrar nuevos contenidos a través de motores de búsqueda, páginas especializadas, redes sociales o recomendaciones, y la facilidad para acceder a ellos explican el 46% de la decisión de probarlos.
Cuando ese proceso falla, el usuario abandona. La pérdida de tiempo y la frustración son las emociones más frecuentes, especialmente cuando no se encuentra rápidamente qué ver o la experiencia resulta poco intuitiva.
Un consumo guiado por lo social y lo emocional
El análisis confirma que no existe un único perfil de espectador, sino múltiples formas de descubrir contenidos en función del contexto. Sin embargo, sí emerge un patrón común: el consumo se articula en torno a tres palancas (descubrimiento, prueba y recomendación) en las que la dimensión social resulta determinante.
En este sentido, el estudio de FORTA pone de relieve una paradoja: en la era del algoritmo, la recomendación sigue siendo profundamente humana. Las conversaciones personales, las redes sociales y las comunidades online continúan siendo claves en la elección de contenidos, mientras que los entornos digitales actúan como facilitadores cuando se combinan con estos factores.
En ese proceso, la decisión de probar un contenido depende de la combinación de distintos factores, entre los que destacan la afinidad, la relevancia cultural y la proximidad, así como la presencia de actrices o actores reconocibles o la notoriedad del contenido.
Implicaciones para la industria audiovisual
En conjunto, los resultados apuntan a un cambio de paradigma en la industria audiovisual: el éxito de un contenido ya no depende únicamente de su calidad, sino de su capacidad para ser encontrado, generar conexión y activar la recomendación.
El estudio refuerza el papel de FORTA como agente activo en la generación de conocimiento aplicado sobre el comportamiento de las audiencias audiovisuales. En un entorno fragmentado, donde ningún factor por sí solo impulsa el consumo, la combinación de visibilidad, accesibilidad y vínculo con la audiencia se consolida como el principal motor de fidelización.















