La ciudad de Málaga acoge una nueva edición del Festival de Málaga, una de las grandes citas del cine español e iberoamericano. Del 6 al 15 de marzo, el certamen reunirá estrenos, profesionales de la industria y nuevos talentos en una programación que refuerza su papel como escaparate internacional del audiovisual en español.
Cada año, la ciudad de Málaga se convierte en el gran punto de encuentro del cine en español gracias al Festival de Málaga, un certamen creado en 1998 con el objetivo de promover y difundir la cinematografía española e iberoamericana. Desde su nacimiento, el festival se ha consolidado como una plataforma esencial para el estreno, la visibilidad y el impulso de nuevas producciones, al tiempo que refuerza el reconocimiento de autores consagrados y talentos emergentes.
El certamen articula su programación en torno a una Sección Oficial competitiva de largometrajes, además de documentales, cortometrajes y otras propuestas audiovisuales que reflejan la diversidad y vitalidad del cine en lengua española. La Biznaga, símbolo del festival, es el máximo galardón que distingue a las mejores obras presentadas en competición. Más allá de los premios, el Festival de Málaga se define como un espacio de encuentro cultural que fomenta la reflexión, el debate y la proyección internacional del audiovisual en español.
La 29ª edición del Festival de Málaga, que se celebrará del 6 al 15 de marzo, proyectará 263 audiovisuales y reafirma su compromiso con la diversidad del cine en español, consolidándose como una de las grandes citas culturales del calendario. Considerado insignia cultural de Andalucía y noveno proyecto más importante de España según el Observatorio de la Cultura, el certamen continúa ampliando su impacto social, educativo y económico. En 2025, la industria audiovisual generó en Málaga cerca de 8 millones de euros y programas como Ventana Cinéfila alcanzaron a casi 320.000 jóvenes espectadores, evidenciando su papel como motor económico y formativo.
Asimismo, el certamen reconocerá trayectorias destacadas del audiovisual. Rossy de Palma recibirá el Premio Málaga– SUR, mientras que la directora de producción Manuela Ocón Aburto será distinguida con el Premio Ricardo Franco–Academia de Cine. La cineasta Alauda Ruiz de Azúa obtendrá el Premio Málaga Talent, y Canal Sur concederá el Premio Talento Andaluz al productor José Alba por su trayectoria. Además, el Festival de Málaga y RTVE convocan un nuevo premio de guion para proyectos de cortometrajes, reforzando su apoyo a la creación emergente.
La 29ª edición reunirá 22 largometrajes a concurso —12 producciones españolas y 10 iberoamericanas— que evidencian la riqueza temática, estética y generacional del cine contemporáneo en español.
La selección española está integrada por Calle Málaga, de Maryam Touzani, encargada de inaugurar el certamen; Altas capacidades, de Víctor García León; Corredora, de Laura García Alonso; Después de Kim, de Ángeles González-Sinde; Mi querida señorita, de Fernando González Molina; Pioneras. Solo querían jugar; Los restos del futuro, de Luis López Carrasco; El último verano, de Clara Roquet; La buena letra, de Celia Rico Clavellino; Un cielo sin nosotros, de David Trueba; El horizonte de los eventos, de Kike Maíllo; y Volver a casa, de Carla Simón.
Por su parte, la representación iberoamericana incluye Ángeles, de Paula Markovitch; El corazón del lobo, de Francisco J. Lombardi; La mujer de la fila, de Benjamín Ávila; Memoria de las especies, de Tatiana Huezo; Los días transparentes, de Matías Bize; La frontera invisible, de Mariana Rondón; El silencio del río, de Juan Carlos Valdivia; Tierra roja, de Marcos Loayza; El eco de las piedras, de Ana Katz; y Cartas desde el sur, de João Paulo Miranda.
Esta selección combina nuevas miradas autorales con trayectorias consolidadas y refuerza el carácter iberoamericano del festival, que continúa actuando como puente entre cinematografías y como escaparate privilegiado para el cine en español.
En ese contexto se integra MAFIZ (Málaga Festival Industry Zone), el área de industria del certamen. Concebida como un espacio estratégico para el desarrollo de negocio, su misión es reforzar la internacionalización del cine español e iberoamericano y favorecer la conexión entre productores, distribuidores, agentes de ventas, plataformas, fondos de financiación e instituciones cinematográficas. Cine&Tele participa en WIP como parte del Jurado y otorga uno de los premios.
MAFIZ articula su actividad a través de diversas iniciativas. Entre ellas destaca Spanish Screenings Content, el mercado oficial de cine español orientado a la promoción y venta internacional de producciones nacionales. También ocupa un lugar central Málaga Work in Progress, destinado a impulsar películas en fase de postproducción mediante su presentación ante profesionales que pueden facilitar su finalización y circulación internacional.
A ello se suma MAFF (Málaga Festival Fund & Co-production Event), enfocado en conectar proyectos iberoamericanos con potenciales socios financieros y coproductores, y La Village, concebido como un espacio de networking y exposición donde convergen institutos de cine, film commissions y empresas del sector.
La integración de MAFIZ dentro de la estructura del certamen responde a una visión clara: convertir el Festival de Málaga en un ecosistema completo donde exhibición e industria dialogan de forma directa. De este modo, la ciudad no solo acoge estrenos y alfombras rojas, sino también acuerdos de coproducción, ventas internacionales y nuevas alianzas estratégicas que fortalecen la circulación del cine en español en el mercado global.
Así, el Festival de Málaga y su zona de industria funcionan como dos caras de un mismo proyecto cultural: por un lado, la celebración pública del cine; por otro, el impulso profesional que garantiza su continuidad y crecimiento. Juntos consolidan a Málaga como uno de los principales nodos del audiovisual iberoamericano.
















