La serie dirigida por Jaxsa (Jon Ander Serrano Avendaño) se erige como un punto de inflexión del llamado “cine indie.gente”, colocando a los antagonistas en el eje de un relato coral que explora la decadencia, el machismo y las estrategias de supervivencia en la Margen Izquierda de Bizkaia.
En una era donde las plataformas de streaming inundan el mercado con narrativas pulidas y moralejas predecibles, emerge desde las entrañas industriales de Bizkaia una propuesta que rompe con todos los esquemas preestablecidos. ‘Producto Local’, la serie de ocho episodios creada, dirigida y producida por Jaxsa —seudónimo del cineasta Jon Ander Serrano Avendaño—, no es solo un producto audiovisual; es un manifiesto de resistencia cultural y un espejo incómodo que refleja las sombras de nuestra sociedad sin filtros ni juicios de valor.
Tras un exitoso periplo por centros de pensamiento y cine como la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la Universidad de Salamanca (USAL) y diversos foros culturales en Donosti, Bilbao y México, la serie se prepara para una nueva fase de exhibición presencial que busca interpelar directamente al público en escuelas de cine y medios tradicionales.
El protagonismo de «los malos»: Un desafío a la moral tradicional
Lo que más ha impactado en los visionados privados y culturales realizados en petit comité es la audaz decisión de Jaxsa de situar a los «malos» como protagonistas absolutos. En ‘Producto Local’, no hay mártires ni héroes de capa caída; solo hay, en palabras de su creador, «perdedores e hijos de puta» intentando sobrevivir en un entorno que ya no los reconoce.
«Es una serie que presenta a los ‘malos’ como protagonistas, algo que ha chocado bastante», confiesa Jaxsa. Sin embargo, este enfoque no busca glorificar la delincuencia, sino presentarla de forma gélida y analítica. La serie se despliega como un ejercicio de realismo sucio donde las acciones de los personajes caen por su propio peso. No existe un narrador moralizante que dicte al espectador qué está bien o mal; es el espectador quien, ante la crudeza de lo presentado, debe lidiar con su propia reacción emocional.
La verdad tras el guion: Vivencias reales en la piel de las actrices
Uno de los puntos más desgarradores de la producción es la autenticidad de su discurso de género. Toda la serie es una presentación fría de actitudes machistas contra las mujeres, pero con una base documental perturbadora. Salvo las licencias narrativas propias del thriller, los diálogos, micromachismos y agresiones que sufren los personajes femeninos han sido extraídos de experiencias reales vividas por las actrices que dan vida a la serie.
Este enfoque convierte a ‘Producto Local’ en una denuncia silenciosa pero atronadora. El machismo no se presenta como una parodia ni como un recurso dramático accesorio, sino como una violencia estructural que se respira en cada fotograma, permitiendo que la realidad de las calles de la Margen Izquierda permee directamente en la ficción.
La Margen Izquierda: Un escenario de óxido y cambio
El contexto socioeconómico es el undécimo protagonista de la serie. Rodada en más de 250 localizaciones de Bizkaia, la obra captura el alma de una zona que vive en la dicotomía entre su pasado industrial y un presente de centros comerciales. La serie retrata barrios altos de Bilbao, zonas industriales degradadas y parajes naturales, creando una atmósfera de estancamiento donde «el progreso y el cambio corren más que las personas».
Un mosaico de personajes al límite
La serie es una historia coral compuesta por 10 personajes estancados entre los que se encuentran el Padre, una vieja gloria anclada en el pasado que recurre a la violencia para silenciar su culpa. Daddy, el hombre con principios que intenta limpiar su historial y ejerce como voz de la razón. El sacerdote, un lobo con piel de cordero y el chaquetero del barrio. La abogada, representante del cinismo profesional y del relevo generacional. El policía, un títere de las fuerzas de la ley marcado por un peligroso complejo de salvador e Irina y la Madame, mujeres que navegan el sistema prostitucional en busca de una oportunidad entre la venganza y la supervivencia
La audacia del «Cine Indie.gente»
Las cifras detrás de la producción son un testimonio de la tenacidad de Jaxsa. Graduado con excelencia y con una trayectoria que suma más de 100 premios internacionales, el director ha levantado este proyecto de 8 episodios (50-55 minutos cada uno) con un equipo de entre 150 y 200 voluntarios y más de 200 días de rodaje.
Se trata de un cine de guerrilla, autogestionado y sin apoyo económico institucional, lo que Jaxsa denomina «cine indie.gente». Esta libertad creativa le ha permitido mantener una visión artística intransigente, apoyada por una banda sonora original de carácter «canalla», con arreglos de acordeón y violín a cargo de Jaider Rojas y la banda La Séptima Farola, que captura la esencia del delincuente común.
Un modelo de distribución basado en la comunidad
En un gesto de rebeldía contra la dictadura del algoritmo, ‘Producto Local’ ha optado por un modelo de distribución presencial y exclusivo. El objetivo es dar a conocer la serie a través de proyecciones gratuitas y abiertas al público con una frecuencia semanal o bisemanal en espacios culturales.
La única y estricta condición impuesta por la dirección es no difundir ni compartir los episodios más allá de estas proyecciones. Se busca recuperar el cine como un evento social, una experiencia colectiva donde el coloquio posterior sea tan importante como el visionado mismo. Esta estrategia asegura que el impacto de la serie —que promete no dejar indiferente a nadie— se mantenga puro y controlado.
Aquellas universidades, escuelas de cine o instituciones interesadas en formar parte de este circuito de proyecciones pueden contactar directamente con el equipo de producción para llevar este crudo relato del barrio a sus salas.

















