Peter Andermatt: «La taquilla europea en 2023 vuelve a crecer por encima del 20% comparado con el año anterior»

10 mayo, 2024
Reproducimos el último editorial de Peter Andermatt, director de la Oficina MEDIA España, en el que reflexiona sobre el estado actual de la taquilla y el cine europeo, sobre su cuota de mercado y su futura evolución.
Peter Andermatt

Esta semana pudimos ver un adelanto del contenido del FOCUS 2024 publicado por el Observatorio Europeo del Audiovisual. En pocos días, ya podremos leer el informe completo, pero de momento algunos datos llaman la atención.

La taquilla europea en 2023 vuelve a crecer por encima del 20% comparado con el año anterior. Eso sí, sigue un 12% por debajo del último año prepandémico. Pero es un dato positivo, sin duda. En España la taquilla incrementó incluso un 25%, pero no olvidemos que estos datos son sujetos a muchos factores, incluyendo el de la inflación, los fenómenos Barbenheimer, Campeonex, etc. Aun así, pienso que nos ha de alegrar que la taquilla crece. Con algo de suerte, esta tendencia seguirá y pronto podremos crecer incluso por encima de lo datos prepandémicos. Puede ser, porque todavía son pocos los estrenos muy potentes de películas norteamericanas, no hay apenas blockbusters europeos, y los grandes éxitos nacionales son pocos, de momento. Lo que podemos deducir es que el cine sigue siendo un medio que atrae a las audiencias, y eso es lo realmente importante, lo que nos tiene que animar. De hecho, muchos de los exhibidores europeos están apostando fuerte por la remodelación y modernización de sus parques de cines. Si ellos creen en el futuro, entonces el resto de los mortales de la industria debería de tomar nota.

Si examinamos el top 20 de títulos estrenados y el top 20 de películas europeas estrenadas, vemos claramente un tirón de los blockbusters, de las franquicias y de las adaptaciones, incluyendo las películas de animación, prácticamente sin excepción. Yo diría que quizás una película europea de imagen real, ganadora de un premio top en un festival de clase A o en los Oscar, podría colarse en estos listados, pero parece que resulta más bien difícil. Las de animación parece que lo tienen más fácil, sobre todo cuando se distribuyen a través de una major. Podemos observar que el share del cine europeo en la taquilla ha bajado bastante, y eso que se produjeron más películas europeas que nunca. El terreno perdido por el cine europeo lo conquistaron los norteamericanos. Llama la atención que el cine europeo tuvo mucha presencia en los cines, un 66% de la oferta total, frente a un 20% de cine norteamericano y un 13% de cine de otros países. O sea, el cine europeo sí consigue estrenarse en salas, pero no conecta muy bien con el público. Ya veremos cómo los diferentes expertos acabarán interpretando esto. Seguro que habrá muchas teorías e interpretaciones. Yo pienso que no es tanto una cuestión de la calidad de las obras, sino más bien de la falta de visibilidad, porque no hay suficientes medios para promover las películas con publicidad. Dicho de otra manera, si los largometrajes fueran malos, no se estrenarían. Si tuvieran más promoción, la gente se enteraría más fácilmente de su existencia y, probablemente, irían a verlos con más ganas. Es el problema de siempre.

Otro informe reciente del citado Observatorio sobre la financiación de cine indicó el crecimiento de las aportaciones a través de los incentivos fiscales. Los datos se basan en películas estrenadas en 2021, pero me consta que la tendencia sigue hasta hoy. Si emparejamos este dato con los impulsos que nos pueden llegar a través de la nueva iniciativa MEDIA Invest, entonces se nos dibuja una perspectiva realmente interesante: Mediante la infusión de financiación privada, quizás podemos compensar lo que parece ser otra tendencia, la desinversión por parte de ciertas plataformas multinacionales, que está ahora en boca de mucha gente. Esto puede ser hasta una gran oportunidad; las productoras potentes podrán trabajar en proyectos europeos independientes de cierto tamaño, en vez de producir encargos de títulos uniformes y series, sujetos al dictado de los algoritmos. Quizás de esta manera el cine europeo vuelve a contar con una gama de películas de presupuestos medio-altos, de la mano de directores/as y autores de prestigio, como fue el caso hace algunos años, hasta antes de la crisis financiera del 2008, o incluso anterior a la otra crisis que se desencadenó en España cuando en 2003 se fusionaron Canal Satélite Digital y Vía Digital.

La oportunidad de reconquistar el mercado con cine independiente europeo de calidad será realpero solamente si durante el desarrollo y la producción hacemos caso a las señales que nos manda el mercado, o en última consecuencia el público. No se trata de repetir los éxitos o copiar los éxitos de los demás, se trata de apostar fuerte por el talento y de sacar pecho a la hora de promover las películasEl público tiene hambre de cine europeo, siempre que sea de calidad y distinto a otras ofertas. Como ya lo he apuntado en mi anterior editorial, podríamos aprovechar mejor las oportunidades de versionar películas europeas como remakes. Está más que comprobado que está formula puede traer buenos resultados. Si esto ayuda a seducir a la audiencia, entonces subirán las oportunidades de que las obras originales que aúnan la emoción con la sorpresa también conecten adecuadamente con las audiencias. En definitiva, creo que el FOCUS 2024, tanto como el Nostradamus Report 2024 que también se presentará en Cannes, nos pueden ser útiles a la hora de adivinar qué es lo que hay que hacer para devolverle al cine europeo la cuota de mercado que se merece. Nadie tiene respuestas absolutas a los múltiples retos a los que nos enfrentamos cada día. Eso sí, podemos usar muchos de los datos a los que tenemos acceso para tratar de afinar lo mejor posible, dentro de la realidad de cada uno/a.

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