El presidente de la Comunidad Valenciana compareció esta mañana en el Foro Alicante como protagonista de la charla ‘Ciudad de la Luz: un proyecto con futuro’, para hablar de la vuelta a la actividad de los estudios tras una década de sanción.

Ximo Puig, durante la comparecencia

Ximo Puig ha dedicado el espacio a analizar los distintos momentos clave que han marcado la actualidad del proyecto en los últimos años –con muchos más oscuros que claros- y presentar cómo será la vuelta a la actividad de los estudios en los próximos meses tras la reapertura llevada a cabo el pasado 1 de julio. Los puntos clave de la hoja de ruta están claros: atraer grandes producciones y fomentar la formación y contratación de talento local.

“Al fin podemos decir que el proyecto de la Ciudad de la Luz, después de años de enorme incertidumbre, vuelve a estar en marcha. Si hubiéramos seguido las determinaciones que nos indicaba la Comisión Europea, habría desaparecido y estaríamos hablando de una situación distinta. Pero como se decía en Lawrence de Arabia: “Las ilusiones son muy poderosas”. La Ciudad de la Luz es una de nuestras ilusiones más potentes, una gran ambición por alcanzar nuevas fronteras, por eso estamos aquí”, ha comenzado Puig.

Con esta referencia a la Comisión Europea, se ha referido a ese momento entre 2014 y 2015 cuando desde Bruselas recomendaron, como única solución factible, dejar morir el proyecto y vender las instalaciones por un importe irrisorio de 17 millones de euros, cuando la inversión había superado los 400 millones. “En Cinema Paradiso, Alfredo le dice a Totó: ‘este pueblo está maldito. Vete y no vuelvas nunca’. Pero nosotros consideramos en aquel momento que ni la Ciudad de la Luz estaba maldita ni dejarla languidecer era una opción. Por eso la Generalitat nunca la abandonó, ni aceptamos malvenderla, porque es un gran patrimonio nuestro”.

Sin embargo, Puig también ha querido reconocer los errores cometidos, explicando que la firme voluntad de mantener vivo el proyecto nace de una voluntad de reparación y la confianza en “que podíamos devolver el máximo valor a nuestros activos y volver a hacer cine. Llegar hasta aquí ha requerido infinidad de reuniones para encontrar una solución. En aquel momento (cuando Bruselas, en 2012 impuso la sanción que impedía reanudar las actividades económicas hasta 2027)  había un gran agujero contable, una vergüenza por las malas prácticas realizadas… pero hemos conseguido que La Ciudad de la Luz regrese para destinarse únicamente a aquello para lo que fue concebida. Como decía el gran Berlanga, que tuvo que ver con el proyecto, “la historia siempre debe seguir adelante, aunque se equivoquen los protagonistas”.

Planes de futuro

Lanzando una mirada al calendario más inmediato, Puig ha avanzado cuáles serán las iniciativas más urgentes a seguir. “Vamos a reparar el tanque de agua, que es uno de los elementos más destacados del estudio, con una aportación de 2,5 millones de euros. También estamos en contacto con las grandes productoras de este país, el ICEX y la Spain Film Commission para situarnos de nuevo en el radar internacional y atraer producciones grandes y medianas que garanticen la rentabilidad. También aquellas más pequeñas, de carácter nacional y de proximidad, ya que nunca vamos a olvidad la deuda moral que tenemos con el audiovisual de la Comunidad Valenciana después de estos años de sanción.

En cuanto a fechas concretas, el presidente de la Comunidad Valenciana ha comunicado que a partir de septiembre los estudios estarán disponibles para acoger los primeros rodajes. De hecho, ya hay tres “importantes” confirmados para octubre, noviembre y enero del 2023.

Para concluir, Puig ha añadido algunos de los hitos y objetivos que se esperan lograr en esta reapertura a medio y largo plazo. “Creemos que de aquí a cinco años, la Ciudad de la Luz habrá acogido 200 producciones que darán pie a 5.000 contratos laborales, generando un impacto positivo de 850 millones de euros. También queremos ser un activo de futuro, en conexión permanente con la innovación, que atraiga talento pero que también ayude a que grandes productoras cuenten con nuestros profesionales autóctonos.

“Han pasado 126 días desde que recibimos la mejor noticia para la Ciudad de la Luz, después de momentos muy oscuros. Un giro que supone una oportunidad para conseguir prestigio para Alicante y todos los subsectores de la región. Con esta ilusión que tenemos, la película solo puede acabar bien”, ha concluido.