Coincidiendo con esta fecha, Filmoteca Española proyecta la restauración de El jefe político, llevada a cabo junto al Arxiu del So i la Imatge de Mallorca.

Hoy se celebra el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual

El miércoles 27 de octubre es el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, una efeméride que surge con motivo de la aprobación en 1980 por la UNESCO de la “Recomendación sobre la salvaguarda y la conservación de las imágenes en movimiento”. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura recordaba, entre otras cosas, que los archivos audiovisuales nos cuentan historias, que tienen un alto valor para comprender el mundo que compartimos y que es necesario conservar ese patrimonio.

Señalaba la importancia del reconocimiento del valor patrimonial de la creación audiovisual, como depositaria de la creatividad contemporánea y soporte documental de otros patrimonios, especialmente el inmaterial. La recomendación también apuntaba hacia el problema fundamental del deterioro de los soportes y reclamaba la necesidad de la creación de depósitos en los que pudiera garantizarse su preservación, así como de archivos en los que se facilitase su acceso público y la difusión de su importancia cultural.

Unos años más tarde, en 2005, UNESCO aprobó que el 27 de octubre se conmemorara el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual. Coincidiendo con esta fecha, Filmoteca Española celebra la efeméride proyectando la restauración de la película El jefe político, llevada a cabo junto al Arxiu del So i la Imatge de Mallorca, con música en directo compuesta para la ocasión, a cargo compositor e intérprete Miquel Brunet.

Hoy se celebra el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual

‘El jefe político’ (Imagen: Filmoteca Española)

La película adapta la novela El caballero audaz de José María Carretero, que había salido a la venta en septiembre de 1923, dos días antes del golpe de Estado de Primo de Rivera, y cuyo trasfondo político reflejaba la crisis del sistema parlamentario que se venía fraguando desde la Restauración borbónica en España. Un año después de la publicación de la obra literaria, los medios franceses y españoles anunciaban el inicio del rodaje de la película con la llegada de Hugon y Carretero a Mallorca. El director decidió trasladar a Baleares las escenas que la novela situaba en Castilla. A continuación viajaron a Madrid para concluir las localizaciones exteriores, mientras que las interiores se realizaron en los estudios Menchen, a las afueras de París.

La exhibición de este trabajo se enmarca dentro de una serie de actividades organizadas por Filmoteca Española a lo largo de octubre para celebrar el “mes del archivo”, cuyo objetivo es hacer accesible a todos los públicos materiales recientemente rescatados, digitalizados o preservados por la institución.