La grabación de esta serie original de Movistar+, producida igualmente por Lazona, tendrá una duración de 15 semanas y se desarrollará en distintas localizaciones de la Comunidad de Madrid, Segovia Cuenca.

Enrique Urbizu se pone al frente de la cámara para dirigir otra serie para Movistar+, Libertad, para la que cuenta con el mismo equipo creativo de Gigantes, la ficción que volvió a unir a Urbizu con Jose Coronado.

Así Miguel Barros y Michel Gaztambide, guionistas de las dos temporadas de Gigantes, vuelven a colaborar con Urbizu para contar una historia de bandoleros, salteadores y burgueses, todos ellos seres duros y llenos de cicatrices que poblaron una época, los primeros años del siglo XIX, apenas conocida. Lazona será la productora de Libertad, que constará de cinco capítulos de 50 minutos de duración.

En el equipo técnico de Libertad, integrado por profesionales de primer nivel y prestigio, encontramos a varios que ya han trabajado en ocasiones anteriores con el director, como el director de fotografía  Unax Mendia, el director de arte Manuel Ludeña o  la figurinista Patrocina Monné.  Eli Adánez y Sergio Pérez estarán al frente de maquillaje y peluquería, mientras Marcos de Oliveira se encargará del sonido directo y Mario de Benito, compondrá la música de la serie.

Urbizu aborda en Libertad una historia de delincuencia y de la ley y el orden que intentan someterla. Un universo indómito y crudo poblado por personajes que viven al margen de cualquier norma en un territorio de aventura, pasión e intriga abordado desde una visión personalísima y realista de la época. En el plano interpretativo, el director cuenta con Isak Férriz como Aceituno, con quien repite tras su trabajo en Gigantes; con la cantante y actriz Bebe como La Llanera, con Xabier Deive en el papel de Lagartijo, con Jorge Suquet como John; con Sofía Oria, que se pone en la piel de Reina y con el joven Jason Fernández que interpreta a Juan, el hijo de La Llanera, nacido en cautividad. Cuenta, además, con la colaboración especial de Luis Callejo (El Gobernador) y Pedro Casablanc (Don Anastasio).

Uno de los grandes retos de la serie es la fusión de la estética y la geografía con la historia de búsqueda de la libertad en la que se embarcan sus protagonistas, lo que hace de Libertad un ambicioso proyecto en términos de producción. Las características y la iconografía de los espacios abiertos propios del género, paisajes naturales con niebla y noche, hacen que casi la totalidad del rodaje sea en localizaciones exteriores naturales (85%). Además, cuenta con un equipo humano de más de 150 técnicos, más de 600 sesiones de rodaje con caballos o más de 100 armas de época, entre otros datos, que revelan la amplitud del nivel de producción de Libertad.

Para Enrique Urbizu, “Personalmente, rodar Libertad, una historia de aventuras ambientada en el siglo XIX, protagonizada por un puñado de personajes fascinantes, y poder hacerlo en unos magníficos exteriores naturales, supone un ajuste de cuentas con mi vocación de cineasta. Libertad es la historia de Lucía, La llanera y de su hijo Juan. Comienza con su puesta en libertad tras diecisiete años en presidio. Una vez fuera deberán luchar sin cuartel por hacerse dueños de sus destinos”

La historia de Libertad: Una mujer apodada La Llanera sale de prisión tras 17 años. Durante su encierro, ha sido sentada todos los años en el garrote vil e indultada en el último momento. Su hijo Juan nació en la celda y no conoce a su padre, el célebre bandolero Lagartijo. Madre e hijo intentarán vivir la libertad que tantos años les ha sido negada mientras son perseguidos por cuadrillas de bandoleros y escopeteros del Gobernador.  Lagartijo, Aceituno y el Gobernador buscan a La Llanera, pero también se buscan entre sí. En la España del siglo XIX no hay sitio para todos, y mucho menos para traidores.