Es la primera producción cinematográfica del oscarizado Steven Spielberg en adaptarse a la televisión. La ficción retoma la historia 10 años después de los acontecimientos narrados en el largometraje de 2002 que protagonizó Tom Cruise.
Un hombre perseguido por el futuro y una mujer atormentada por el pasado unen sus fuerzas para tratar de impedir los peores crímenes antes de que sucedan. Él es Dash, uno de los tres hermanos precognitivos, cuyo talento utilizó el Gobierno hace diez años antes de la disolución de la Unidad de Precrimen, y ella, la detective Lara Vega, una brillante agente policial que arriesgará su carrera profesional para combatir eficazmente la criminalidad confiando en las reveladoras visiones de su nueva fuente de información. Esta alianza constituye el punto de arranque de Minority Report, primera producción cinematográfica del triplemente oscarizado Steven Spielberg en adaptarse a la televisión que Cuatro estrenará mañana, 3 de agosto, a las 22:30 horas.
Basado en el relato corto del escritor estadounidense Philip K. Dick -cuya obra literaria inspiró filmes como Blade Runner, Desafío total y Next, y creado por Max Borenstein (guionista de la saga de Godzilla), este drama policial de retoma la acción en 2065, una década después de los acontecimientos que narraba la película protagonizada por Tom Cruise en 2002, uno de los diez largometrajes de ciencia ficción más taquilleros de Estados Unidos.
Conspiraciones, crímenes e intriga marcan la acción de Minority Report, su secuela televisiva que reinventa las tácticas policiales, mostrando un sistema judicial que se apoya en superpolicías armados con sofisticados sistemas tecnológicos, desde drones personales hasta mochilas propulsoras. En este escenario futurista se adentrarán los hermanos gemelos Dash y Arthur junto a su hermanastra Agatha, que utilizarán su extraordinaria habilidad predictiva para ayudar a la detective Lara Vega a resolver casos imposibles.
Parciales, aterradoras e incompletas: así son las premonitorias visiones de los tres hermanos precognitivos. Pueden predecir el futuro, salvo el suyo.
Visiones futuristas combaten la criminalidad en el Washington del año 2065
Han pasado diez años desde que se cerró en Washington Precrimen, una unidad especial del Gobierno que identificaba y neutralizaba a los asesinos antes de que cometieran sus crímenes con la ayuda de Dash, Arthur y Agatha, tres precognitivos capaces de ver el futuro. Ahora, en 2065, la resolución de los casos criminales en la ciudad se basa exclusivamente en la utilización de las tecnologías más sofisticadas. Angustiado por terribles visiones, Dash decide regresar a la acción ayudando a Lara Vega, una detective de policía acosada por su pasado, a impedir que tengan lugar los asesinatos que predice.
En su lucha por resolver los crímenes, ambos se verán obligados a sellar un incómodo pacto con Arthur, el hermano de Dash que ha hecho fortuna gracias al lucrativo uso de su habilidad para ver el futuro. La situación se complica cuando entra en escena Agatha, la hermana adoptiva de Dash, determinada a que éste regrese a casa y retome la normalidad de su vida.














