Por Juan Carlos Aparicio

Sin duda recordaremos el 2009 como el año más complicado en casi todos los órdenes de las últimas décadas.
 
En lo que a nuestro sector se refiere el sabor es agridulce. El aumento de espectadores por los distintos factores que todos conocemos o creemos conocer, no se ve acompañado del que sería lógico aumento de la inversión publicitaria. Al margen  de la caída de inversión en todos los medios, el cine está sufriendo el peor castigo que recuerdo desde los años ochenta con la explosión del vídeo. Todos nos esforzamos en encontrar las explicaciones que justifiquen la desproporción de la caída, Eduardo Medinaveitia (uno de los principales gurús de la publicidad) centra el problema en la caída de espectadores de los últimos años y en la desaparición del mercado de Screenvision acentuando, si cabe, la sensación de crisis sectorial.

Si bien es cierta la caída de espectadores de los últimos ejercicios no lo es menos el aumento de los mismos durante el presente año, y es aquí donde tenemos que poner todo el énfasis posible. Tenemos que aunar esfuerzos para comunicar con eficacia al mercado noticias positivas sobre el cine. Contrarrestar la tendencia destructiva de los medios de comunicación cuando se refieren a nuestro medio con información no solo del actual momento dulce de taquilla si no del brillante y cercano futuro del cine.

Se están cociendo demasiadas cosas en estos momentos en nuestra industria como la digitalización y sobre todo el 3D y tenemos el deber de airear la revolución que está llegando.

Los resultados en cuanto a la audiencia se refiere no pueden ser más explícitos no así la respuesta de los anunciantes que aún no apuestan por los nuevos formatos. Nosotros desde la responsabilidad que hemos asumido este año como líderes en la gestión de publicidad en vuestras pantallas, tenemos la obligación de cambiar la tendencia.

No es fácil corregir los despropósitos en la comercialización de vuestros espacios que se han producido en los últimos años. La pésima gestión de unas compañías (con resultado de quiebra) y el desinterés de otras mal llamadas multimedia (mas diría unimedias con apoyos) que claramente perjudican los intereses de los soportes más pequeños, hacen nuestra tarea mas complicada.

A finales del 2008 os reclamamos vuestro apoyo para tener musculo suficiente para hacer nuevas propuestas al mercado y para tener la capacidad financiera necesaria para realizar el esfuerzo comercial y comunicacional que el declive reclama. Pues bien, en estos primeros y durísimos meses hemos acometido un cambio fundamental en el modo de estructurar las bobinas publicitarias de tal modo que las grandes marcas se puedan ver resaltadas integrándose más en el pre-show de las proyecciones. Por otro lado estamos desarrollando una política comercial dirigida mas a los anunciantes directamente para presentar nuestro soporte,  dado el escaso interés que muchas agencias de publicidad tienen en hacerlo.

Esto es así no por falta de profesionalidad por parte de las agencias, sencillamente lo es por la avalancha de malas noticias que reciben del cine y, por la actual situación de las inversiones en los medios.

Parece ser a la vista de las furibundas protestas de anunciantes y  agencias de medios que el anuncio por parte del gobierno de la supresión de la publicidad en el ente público no agrada a nadie salvo a los señores de UTECA que intuyen como de los quinientos millones de euros que liberará TVE recogerán el bocado del león. Esto, que no me cabe duda de que será así, es sin embargo positivo para el resto de los medios de este país.

El encarecimiento de tarifas que propiciará la desaparición de la publicidad de TVE (ojo se está hablando también de las autonómicas, aunque eso es mas complicado) obligará a la revisión por parte de los anunciantes y de sus agencias de sus planes de medios. Si a esto añadimos el apagón analógico podemos entender el nerviosismo del mercado y la escasa atención al cine en estos momentos.

Demasiadas complicaciones en el mercado precisamente en el peor año. Pero el final como no puede ser de otra manera hablando de cine, tiene que ser feliz. Y digo esto por la sencilla razón de que nuestro panorama de medios a pesar de que no le guste a todo el mundo por razones que prefiero obviar, se acercará en la distribución de las inversiones al de los países de  nuestro entorno.
 
Con este panorama de inversión en medios en un futuro cercano y con todos nosotros haciendo el esfuerzo real de comunicar en POSITIVO todo lo referido al cine,  pasaremos ‘el año más largo’ y estaremos en disposición de recoger los frutos… ¡que ya tardan en llegar!

Juan Carlos Aparicio es director general de DISCINE G.C.P