por Fernando Prieto, Consejero Delegado de Grupo 34 de Comunicación

Teleinforme cuenta con la colaboración de Fernando Prieto, consejero delegado de Grupo 34 de Comunicación para hablar sobre el negocio que ronda los canales de televisión por Internet, una nueva ventana de explotación todavía en vías de explotación y con un gran potencial a nivel internacional.

El negocio de la TV por Internet se ha vuelto tema recurrente en todos los mercados audiovisuales, foros y, especialmente, entre profesionales del sector para los que Internet es ‘algo en lo que hay que estar’, bien por convicción, o por temor a ‘ese monstruo invisible y desalmado’ que provocó el crack de otro de los bastiones de la industria del entretenimiento: el discográfico.

Pero vayamos a lo nuestro: la televisión, el leit motiv de nuestra vida profesional. ¿Qué entendemos por TV por Internet? ¿Cuál es el modelo de negocio? ¿Es cierto que la distribución de contenidos audiovisuales por Internet va a generar un negocio de más de 6.000 millones de dólares para el año 2012?

Podría continuar formulando preguntas sin parar, preguntas cada vez más incisivas que nos lanzan a todos los que, de algún modo, estamos creando, readaptando, pero sobre todo, comprendiendo, este nuevo medio de comunicación en el que la audiencia decide cómo, cuándo y dónde se conecta. Una audiencia activa y selectiva que va definiendo con su comportamiento los formatos y la duración de los mismos.

Está claro que las cifras cantan y que el consumo de vídeos por Internet se ha disparado y sigue aumentado de manera imparable. Según la consultora Comscore, el pasado mes de mayo, los internautas de Estados Unidos vieron más de 12.000 millones, lo que supone un aumento interanual de un 45%.

En lo referente a España, un estudio realizado por Microsft Advertising, la sitúa como país europeo líder en consumo de vídeos online. Los datos que vierten los múltiples informes sobre publicidad de TV en Internet a nivel mundial predicen espectaculares aumentos de ingresos para este incipiente negocio. Si en 2008, se aproximan a los 900 millones de dólares, para el año 2011 se esperan cifras del entorno de los 6,000 millones de dólares. En cuanto a si la distribución de vídeos por Internet va a generar un negocio de más de 6.000 millones de dólares en el 2012, el estudio de Informa Telecoms & Media, cifras de hasta 6.300 millones de dólares. Pero un Canal de TV por Internet es algo más que un colgador de vídeos. Es un medio de comunicación audiovisual cuya programación puede verse en cualquier momento con un alcance global. Posee un soporte técnico que le permite crear parrillas de programación diseñadas para un target específico. Los modelos de negocio de TV por Internet son múltiples. Pero por simplificar, dos modelos básicos de hacer dinero en este nuevo sector serían: la creación de canales para clientes y la explotación de canales propios.

Creación de canales para clientes por encargo

Basándose en la premisa de que las páginas web más visitadas son las que contienen videos, los canales corporativos están proliferando a un ritmo vertiginoso, creando con ello, comunidades de usuarios y/o clientes que permiten, en muchos casos, la interacción con su audiencia. Entidades bancarias como BBVA, Greenpeace o Union Profesional, la Organización que representa a las profesiones colegiadas españolas, ya tienen sus propios Canales de TV por Internet. Dentro de este sector, los negocios que hoy en día se benefician claramente de este nuevo medio son: la consultoría de comunicación, el diseño, producción y distribución especializada de contenidos, y la creación y mantenimiento de plataformas. Por lo tanto, en este modelo de negocio, lo primordial son aquellos profesionales o empresas que disponen del know how para diseñar y crear un medio de comunicación efectivo en Internet. Es decir, un Canal de TV que utiliza Internet para alcanzar los objetivos de comunicación establecidos por el cliente.

Canales Propios

En este caso, el modelo de negocio es tan viejo y conocido como la propia existencia del hombre, simplemente se trata de contar historias bien contadas y conseguir interesar a la mayor cantidad de gente posible. Una vez conseguida esta audiencia, comienza la tarea de comercializarla. Es decir, como se puede comprobar, en realidad: nada nuevo bajo el sol.

 

 

Pero entonces, ¿qué es lo que nos ofrece Internet que no tengamos ya? Muchas cosas, sin duda. En lo ya existente, cambiará la forma en la que lo hacemos. Bastante más de lo que algunos piensan, pero menos de lo algunos dicen. Desde mi punto de vista, lo que tiene un enorme potencial para transformar nuestra industria, es la capacidad de desarrollar nichos de audiencia a los que no teníamos acceso hasta ahora. Si se me permite el símil, es como si hubiésemos inventado un nuevo método de perforación que nos permitiera llegar a bolsas de petróleo que eran inaccesibles hasta el momento. Esto tiene el enorme potencial de encumbrar a aquellos que más rápidamente aprendan a utilizar y sacar partido a este nuevo método de sacar petróleo. Es fundamental identificar targets de audiencia económicamente viables y para capturar estos targets debemos ofrecerles un producto único aprovechando las características únicas que ofrece Internet: alcance global, interactividad y multimedia. Este medio se adapta especialmente bien a targets geográficamente dispersos y muy definidos en cuanto a sus intereses.

En mi opinión, para tener éxito en este empeño, como en casi todos, tenemos que empezar preguntándonos si con este nuevo producto podemos satisfacer en nuestro target algunas de las necesidades que impone la naturaleza humana mejor que con los medios que se utilizan actualmente. Si tenemos una respuesta positiva a esta pregunta, puede que tengamos algo con lo que empezar. Es decir, no crearemos audiencia sólo por que ofrezcamos algo técnicamente novedoso. De esa forma y con suerte sólo seremos parte de una moda. La identificación del nicho de mercado a perseguir y captar es fundamental. Como siempre, los buenos contenidos serán la herramienta que creará estos nuevos tipos de audiencia, que a su vez, nos permitirán posicionarnos con éxito en estos nuevos mercados publicitarios.