La nueva comedia negra de Óscar Villarroya ha concluido su rodaje en Madrid y explora, entre el humor y la emoción, la crisis existencial de un asesino a sueldo que ha perdido la ilusión por su trabajo.

El rodaje de ‘El diablo sobre mi hombro’, el nuevo cortometraje dirigido por Óscar Villarroya, ha finalizado en Madrid tras tres jornadas de grabación desarrolladas entre los días 16 y 18 de junio. La producción está encabezada por Javier Gutiérrez, doble ganador del Premio Goya por La isla mínima y El autor, y Goizalde Núñez, conocida por sus trabajos en series como Los Serrano, Estoy vivo o Con el culo al aire.
La película, producida por CVPVLA Studio y Jarana Films en coproducción con Guainot Produce, cuenta además con la colaboración del Ayuntamiento de Orusco de Tajuña.
Una comedia negra sobre el amor, la rutina y las segundas oportunidades
‘El diablo sobre mi hombro’ parte de una premisa tan insólita como cotidiana: un asesino profesional que, tras años matando por dinero, ha perdido la motivación y el sentido de su trabajo. A partir de esta situación, la historia aborda temas como la crisis personal, el amor maduro, la rutina matrimonial y la búsqueda de un propósito vital.
La película mezcla elementos de la comedia negra, el western crepuscular y el costumbrismo absurdo, situando la acción en escenarios reconocibles de las afueras de Madrid, entre bares, cocinas y silencios cargados de significado.
Según explica Villarroya, la película no trata realmente sobre la violencia, sino sobre las consecuencias emocionales que esta deja en quienes la ejercen. “No habla de disparos, sino de los agujeros que quedan en quien aprieta el gatillo”, señala el director.
La historia de Emilio y Maite
La sinopsis sigue a Emilio, un sicario que regresa a casa abatido después de una jornada de trabajo. Su esposa, Maite, percibe inmediatamente que algo ocurre y le obliga a sincerarse. Cuando Emilio confiesa que ha perdido la ilusión por su profesión, ambos se embarcan en una conversación llena de reproches, humor y ternura que podría cambiar el rumbo de sus vidas y reavivar el amor criminal que compartieron en su juventud.
Para Villarroya, el corazón de la historia reside en la relación entre ambos personajes. “Cuando Emilio enfrenta su cataclismo, encuentra en Maite una respuesta inesperada: no se trata de buscar significado en lo que uno hace, sino en con quién lo hace”, afirma el cineasta.
Un equipo creativo de primer nivel
Además de dirigir el proyecto, Óscar Villarroya firma el guion junto a Teresa de Mera y Fernando Díaz-Cañas. La producción corre a cargo del propio Villarroya junto a Javier Peña y Paco Sepúlveda, con Sara Jiménez como productora ejecutiva.
El equipo técnico incluye a Manuel Galán en la dirección de fotografía, Ysrael Sánchez en la dirección de arte, Olga Santos en el diseño sonoro y mezcla, y Daniel Villarroya como responsable de la banda sonora original.
Con esta nueva propuesta, Villarroya apuesta por una historia que combina humor, melancolía y reflexión emocional para explorar las contradicciones de unos personajes atrapados entre la rutina y el deseo de encontrar una nueva oportunidad.














