El histórico teatro austriaco apuesta por la proyección audiovisual como eje de su nueva producción de la ópera de Mozart, utilizando el software Stage Precision para sincronizar contenidos visuales y escenografía móvil con precisión milimétrica.

La Volksoper Wien, uno de los principales espacios dedicados a la ópera y el teatro musical en Austria, ha transformado su puesta en escena de ‘La flauta mágica’ de Wolfgang Amadeus Mozart mediante una innovadora combinación de proyecciones audiovisuales, seguimiento en tiempo real y escenografía dinámica. El proyecto, desarrollado durante la temporada 2025/2026, convierte la tecnología en un elemento central de la narrativa y abre nuevas posibilidades para futuras producciones del teatro vienés.
La propuesta, impulsada por la directora artística Lotte de Beer, sustituye gran parte de los tradicionales decorados físicos por un sistema de proyección que permite cambiar de escenario de forma casi instantánea. Para hacerlo posible, la Volksoper recurrió al software Stage Precision (SP), una plataforma especializada en la integración de audio, vídeo, iluminación y maquinaria escénica.
A diferencia de las producciones convencionales, que requieren numerosos cambios de decorado realizados manualmente por técnicos y actores, esta versión de La flauta mágica utiliza seis pantallas de proyección móviles, de diferentes tamaños y formas, que se desplazan de manera sincronizada sobre el escenario. El principal reto consistía en garantizar que las imágenes proyectadas permanecieran perfectamente alineadas con las superficies en movimiento durante toda la representación.
“Queríamos que las transiciones entre escenas fueran prácticamente inmediatas y con la mínima intervención posible del equipo técnico”, explica Christian Allabauer, responsable de iluminación y tecnología de red de la Volksoper. Según el responsable técnico, la precisión de Stage Precision permitió coordinar la información procedente de la maquinaria escénica, los sistemas de iluminación y los servidores multimedia para mantener la sincronización de los contenidos visuales en todo momento.
La producción sitúa la historia dentro del cuaderno de dibujos de un niño de trece años, una idea desarrollada por el diseñador escénico Christof Hetzer. A través de ilustraciones animadas y escenarios creados digitalmente, el público se adentra en un universo fantástico donde personajes y paisajes parecen surgir directamente de los bocetos del joven protagonista.
El sistema emplea sensores instalados en las estructuras que sostienen las pantallas para transmitir datos de posición en tiempo real. Esa información es procesada por Stage Precision y enviada a los servidores de vídeo, que ajustan automáticamente las proyecciones para mantener la coherencia visual incluso durante los movimientos más complejos.
Para Roman Hansi, responsable del diseño de contenidos audiovisuales, la tecnología fue determinante para hacer viable la producción. “Mapear seis pantallas móviles con precisión centimétrica habría sido prácticamente imposible sin una herramienta como Stage Precision”, afirma.
Tras el éxito de esta experiencia, la Volksoper ya estudia aplicar la misma infraestructura tecnológica a otras producciones de ópera, ballet y musicales. Al mantener instalada toda la arquitectura técnica, el teatro puede desarrollar nuevas escenografías digitales modificando únicamente los contenidos proyectados y la programación de movimientos, reduciendo costes y aumentando la flexibilidad creativa.
Con esta apuesta, la Volksoper Wien demuestra cómo la integración de tecnología avanzada puede convivir con las artes escénicas tradicionales, ofreciendo nuevas formas de contar historias sin renunciar a la esencia del espectáculo en directo.














