Entrevistamos al Presidente de AOTEC (Asociación Nacional de Operadores y Servicios de Internet), con motivo del inminente arranque de su decimoquinta Feria Tecnológica, para conocer los ejes principales de esta edición y analizar los grandes cambios tecnológicos que se avecinan en el horizonte. 

Antonio García Vidal, Presidente de AOTEC.

Cine&Tele: ¿Cuáles van a ser las principales novedades de la Feria AOTEC 2022?

Antonio García Vidal: Sin duda la Feria de este año va a estar marcada por un doble aniversario, el de la asociación y el de la propia feria. La muestra cumple 15 años y la asociación, nada menos que 20. Dos décadas intensísimas de evolución tecnológica que se ha reflejado en la feria.

Si echamos la vista atrás hace 15 años esta feria tenía apenas una veintena de expositores. Con ella nació un caldo de cultivo de proveedores que se especializaron en el operador local y que han ido creciendo con nosotros. Gracias a ellos la feria siempre se ha podido encontrar la vanguardia en las infraestructuras de telecomunicaciones. E incluso han nacido empresas para cubrir necesidades específicas como el software de gestión. Además de las empresas internacionales de contenidos televisivos, que han sido una constante. Con el tiempo, la muestra ha ido creciendo y atrayendo a empresas nacionales. Y también diversificándose.

Esta edición se caracteriza por la variedad de expositores, porque además de las grandes torretas y las empresas de infraestructuras de red hay un importante abanico de servicios complementarios.

C&T.: ¿Con cuántos expositores contará?

A. G. V.: Un total de 113 empresas. Una cifra realmente importante que da idea de la consolidación y de la importancia que ha adquirido esta muestra tecnológica de telecomunicaciones.

C&T.: ¿Cuántos socios integran ahora mismo la asociación?

A. G. V.: La asociación cuenta con más de 150 empresas asociadas de prácticamente toda España.

C&T.: ¿Cuál ha sido la evolución del operador local tras la pandemia?

A. G. V.: El operador local de telecomunicaciones ha continuado creciendo y expandiéndose. Incluso durante la pandemia, cuando llegábamos a pequeños pueblos o viviendas aisladas que urgían tener conectividad. Somos un sector esencial para la economía de cualquier población, un servicio tan fundamental como el agua o la electricidad. El futuro transcurre por las redes de telecomunicaciones, porque estará marcado por los saltos tecnológicos. La pandemia no ha hecho más que poner el foco sobre el sector.

C&T.: ¿Qué factor está provocando en el mercado un número tan elevado de fusiones y absorciones entre operadores?

A. G. V.: En el sector siempre se han producido fusiones y absorciones. Esto ha permitido acelerar el crecimiento de las empresas, ganar posiciones y clientes de forma inorgánica. Creo que lo importante es que la estructura del operador local permanece con todo su personal comercial y técnico sobre el terreno. Y también su filosofía de cercanía y proximidad al cliente. Son empresas de mayor tamaño pero con el mismo foco: prestar el mejor servicio en zonas rurales y llevarles conectividad de banda ancha situándolas al mismo nivel que las grandes ciudades. El operador local sigue teniendo una elevada cuota allí donde se encuentra. Somos necesarios y el mercado así lo demuestra.

Además, la pandemia ha abierto nuevos caminos y oportunidades para las zonas rurales demostrando que teletrabajar es posible y que una empresa puede ubicarse en casi cualquier punto del territorio si tiene una buena conectividad. Esto es algo que hay que potenciar porque además, es más sostenible.

C&T.: ¿Nos conducimos a un futuro en el que un puñado de grandes operadores tenga un control casi completo sobre las redes españolas? ¿En qué posición dejaría eso al operador local?

A. G. V.: La liberalización de las telecomunicaciones a principios de los 90 permitió que el operador local pudiera desarrollarse y transformar su modelo de negocio de la televisión hacia ofrecer, con el tiempo, el cuádruple play (telefonía fija, móvil, internet y televisión). Y también hizo posible la llegada de otras compañías.
Hemos de tener en cuenta que el sector del operador local unido constituiría hoy una de las mayores empresas de telecomunicaciones de este país. Además, somos una consecuencia del mercado, nacimos por una necesidad y seguimos creciendo. Nadie ocupa ese espacio mejor que el operador local, ni cuenta con las herramientas para poder hacerlo. Al sector le queda mucha vida por delante. Estoy convencido. Porque cuando creas una empresa en la España rural y ves como poco a poco crece, generas empleo en tu municipio y tus clientes están orgullosos de serlo, te das cuenta de que el esfuerzo merece la pena. Eso nos hace trabajar cada día con más ganas.
La cercanía, proximidad y la calidad del servicio que presta el operador local, hoy por hoy, no son replicables por las grandes empresas. El proceso de concentración que se está produciendo entre las grandes compañías no nos asusta.
C&T.: ¿Es el Kit Digital una medida económicamente suficiente para los objetivos que se plantea?

A. G. V.: Se trata de una partida económica muy importante para lograr avanzar en la incorporación de herramientas y sistemas digitales en las pymes. Creo que es una oportunidad que las empresas de las zonas rurales no pueden dejar pasar. Porque se trata de ayudas a fondo perdido. Creo que todo suma, y que las pymes que incorporen algunas de las herramientas del Kit Digital van a notarlo. Es un impulso muy importante durante un año. Después, si las empresas ven que les ha sido útil seguirán por sí mismas.

En AOTEC firmamos un acuerdo con la empresa internacional Konibit con el fin de proporcionar un respaldo a aquel operador local que quisiera ofrecer los servicios contemplados en el Kit Digital por el Gobierno.

En la asociación tenemos hasta ahora al menos a siete empresas que se han constituido en agentes digitalizadores (empleando esta u otras fórmulas) y el periodo para pedir la autorización está abierto. El operador local siempre ha sido activo a la hora de promover cambios. Estoy seguro de que muchos otros canalizarán a sus clientes hacia el Kit Digital aún sin ser agentes digitalizadores.

C&T.: ¿Qué beneficios tendría la propuesta de AOTEC de incentivar una única infraestructura 5G activa y abierta por municipio?

A. G. V.: El beneficio es claro: la llegada del 5G no se eternizaría como lo ha hecho el 4G en las zonas rurales. Tras la pandemia creo que se impone la colaboración y no el conflicto. Somos un complemento, dado que las grandes operadoras no tienen ‘apetito’ por las áreas despobladas. La tecnología hay que ponerla al servicio de todas las personas y de todo el territorio para vertebrarlo. Estamos frente a la mayor revolución tecnológica de la humanidad y nadie debe quedar atrás. Las zonas rurales ya una vez perdieron la revolución industrial y no deben perderse este nueva era. Es un momento de pactos y no de volver a oligopolios o bloques.

Además, contar con una sola red no significa que vaya a haber un solo proveedor de 5g. Una vez construida, gracias a la tecnología ‘network slicing’ se podrán crear diferentes redes virtuales por las que otros operadores puedan prestar sus servicios. El coste a pagar por los operadores por el uso de la infraestructura estaría orientado a costes (es decir, con márgenes muy ajustados para el operador propietario) y permitiría darle viabilidad económica. El operador sin espectro también podría usar esta infraestructura para prestar servicios, aunque desde AOTEC se ha pedido al Gobierno que siga la tendencia europea y ceda espectro 100Mhz en las bandas medias para usos locales en zonas rurales.

Antonio García Vidal

T.: ¿La reducción de la brecha digital pasa por dar un mayor peso, desde el Gobierno, al operador local en los planes estratégicos de telecomunicaciones a nivel nacional?

A. G. V.: Allí donde hay operador local no hay brecha digital. Eso es una realidad. Creemos que podemos ser un actor importante a la hora de cerrar brechas. Esto pasa por involucrar a todos los actores del sector para hacerle frente y eso incluye al operador local. Estamos en un momento para la colaboración de todos. Creemos que todos somos complementarios. De hecho, acabamos de cerrar un acuerdo con Hispasat para llevar conectividad satelital allí donde por la orografía del terreno sea complicado que llegue la fibra. Creemos que juntos, sumamos. Pero no lo decimos nosotros, lo asevera el mercado.

De hecho, comunidades autónomas como Castilla-La Mancha o Andalucía se han apoyado en el operador local, y ahora también otras como Extremadura, para cerrar brechas digitales. El despegue en conectividad en Castilla León, está claramente liderado por los operadores locales sobre todo en las zonas más despobladas. En cuanto al Gobierno, éste tiene el instrumento de las ayudas, que hasta ahora han estado más centradas en las grandes empresas. Y queremos que esto cambie.

T.: El plan PEBA tiene por objetivo la cobertura del 100% del territorio en 2025, ¿es un objetivo factible? ¿se están dando los pasos adecuados para lograrlo?

A. G. V.: Desde Aotec defendemos que las ayudas del Plan Único cambien y permitan la participación del operador local de telecomunicaciones. Creo que es de justicia. Si hasta 2018 era complejo para el operador local acceder a ellas, a partir de 2019 se hace aún más difícil. Porque las ayudas se están otorgando por provincias a una única empresa, que debe hacerse cargo de todo el despliegue. Esto es inviable para el operador local excepto para aquellas empresas de mayor tamaño.

Hay que hacer las cosas de forma distinta porque quedan cada vez zonas blancas y grises más dispersas y aisladas en el territorio del país. El operador local debe poder optar a ellas. Porque agilizaría su transformación en áreas conectadas con fibra.

Para eso la unidad de concesión debería ser la zona. Se lo hemos planteado al Gobierno. Creemos que es una cuestión de equidad en las ayudas. Además, el interés del operador local por su territorio le llevará a desplegar cuanto antes, sin esperar a una planificación de dos años para todo un territorio. Por último, que esté el operador local también es beneficioso para las arcas gubernamentales, porque las propuestas del operador local han sido hasta tres veces más baratas que las de las grandes operadoras, dado que las ‘telecos’ locales optan a zonas cercanas a su propia red, por lo que los costes se reducen. En definitiva, repercutiría en acelerar el despliegue, agilizarlo y en eficiencia del gasto público.

T.: ¿Qué novedades principales introducirá la nueva Ley General de Telecomunicaciones? ¿Cuenta con alguna medida especialmente diseñada para equiparar en obligaciones/derechos a pequeños y grandes operadores?

A. G. V.: La futura ley general de telecomunicaciones recoge diversas mejoras para acelerar el despliegue de las redes de alta capacidad. Desde Aotec se han realizado diversas propuestas. Entre los elementos incorporados al texto -que se encuentra en tramitación parlamentaria- destaca la creación de un punto de gestión único a través del cual los operadores de redes públicas de comunicaciones electrónicas accedan por vía electrónica a toda la información relativa a las condiciones y procedimientos para la instalación y despliegue de redes de comunicaciones electrónicas y sus recursos asociados.

La futura Ley, al igual que la vigente, no recoge ninguna discriminación entre pequeños y grandes operadores. Sin embargo, se da un inadecuado desarrollo y ejecución en cuestiones como las convocatorias de ayudas. En el 5G reclamamos medidas contundentes que permitan la competencia de aquellos que no tienen espectro mediante la obligación de abrir el mercado secundario, abrir redes o, directamente, apostando por ceder una parte del espectro a nuevos operadores que además -como es el caso de las empresas integradas en Aotec- están dispuestos a invertir en la España rural.