En Cine&Tele hemos entrevistado al nuevo presidente de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC), que sucede en el cargo a Teresa Medina desde hace unos meses.

Ismael Issa, nuevo presidente de AEC, al que entrevistamos en el Café de la Academia de Cine en Madrid.

Ismael Issa, nuevo presidente de AEC, al que entrevistamos en el Café de la Academia de Cine en Madrid.

El valenciano Ismael Issa, que ha desarrollado su carrera principalmente en el Reino Unido, pretende seguir la senda iniciada por su antecesora. Según AEC, es “un hombre de gran carisma, profesional internacional, docente y con una gran capacidad de dirección“.

 

Cine&Tele: ¿Por qué decidiste presentarte a la presidencia de AEC?

Ismael Issa:  Nunca lo he visto como un marrón pero sí con respeto. No me lo había planteado y hace 6 años, cuando entré, estaba muy desconectado de la asociación, de hecho pasaba más tiempo en Inglaterra

Luego, hace 3 años, cuando Teresa Medina entró como presidenta, empecé a ver que había mucho movimiento y muchos cambios dentro de la AEC. Me ofrecí para entrar en la Junta Directiva. Al ver lo que estaban haciendo, me pareció superinteresante. Como decía Teresa muy locuazmente: “Es que cuando yo entré, estaba todo por hacer”. Ese espíritu me parecía que necesitaba una continuidad. Como Teresa no quería renovar el cargo, decidí presentarme. No sé a lo que me voy a enfrentar pero hay que salir de tu zona de confort. Si quieres fabricar una industria, tendrás que luchar por ella.

Creo que es muy interesante la línea que se inició pero también que hay que mejorarla y aprender de los errores. Yo me voy a equivocar. Me he equivocado y me seguiré equivocando pero si no hay un tiempo para que una propuesta evolucione, queda en nada.

C&T: AEC tiene 26 años pero quizás antes no tenía un papel tan activo…

I.I.: Sí, a ver, no hay que quitarle mérito a lo anterior. No es que cuando empezó Teresa se hiciese todo. La asociación se creó por una gente que dedicó mucho esfuerzo y eran muy pocos y con pocos medios económicos. Además, lo compaginaban con su trabajo. Puede que en un momento la situación se anquilosó y se hacían pocos eventos pero la importancia y la grandiosidad que tenía AEC es que reunía a un grupo de profesionales de la industria pero casi como asociación particular.

Lo que yo pretendo es profesionalizarla aún más y que gane un poco más de fuerza dentro de la industria para que nos tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones. Es decir, ser un interlocutor de la industria; no el único, porque no nos creemos estrellas ni nada especial, pero sí un grupo que representa a mucha gente. Porque la AEC no solamente representa a las directoras y directores de fotografía, sino a todo el equipo técnico de cámara (…) Igual tenemos algo que decir cuando hay un cambio en la ley del trabajo, sobre los estatutos del cine o de cuestiones técnicas para hablar con las plataformas.

 

C&T: ¿Cuál son los objetivos y prioridades para la asociación que te marcas en estos años? Has mencionado que quieres continuidad pero también crees que hay cosas que mejorar…

I.I.: El primer objetivo es implementar la comunicación y continuar con los cursos y la educación. El siguiente hito sería pasar a profesionalizar aún más la AEC. Buscar que los estándares de comunicación y trabajo sean más profesionales que los que tenemos.

C&T: Tú has trabajado fundamentalmente en el Reino Unido. ¿Qué se puede aprender de allí tanto a nivel de los rodajes como a nivel gremial?

I.I.: Sí, hay cosas que se pueden aprender. Yo allí fotografié 11 largometrajes. Empecé haciendo serie B con películas de zombis y terminé haciendo películas para Universal Pictures. En ese abanico bastante amplio, tengo que decir que, aunque se puede aprender de todo, no son muy diferentes a nosotros.

La gran diferencia que tienen es que las asociaciones, por ejemplo la Union, tienen más poder que aquí los gremios. Por mucho que aquí tengamos el Gremio de Eléctricos, que tiene su fuerza, no tiene tanta como allí la Union. Si eres un trabajador y tienes un problema, su sindicato le va a apoyar y además le dibuja a la producción una línea que no debería cruzar si no quiere infringir ciertas normas de rodaje.

En España tenemos algo muy parecido pero no está protegido por un sindicato. No queremos volver al Sindicato Vertical franquista pero, desde luego, el gran fallo democrático ha sido el no tener un sindicato real del cine que proteja los derechos de los trabajadores de una forma eficiente.

Esto en Inglaterra sí que existe pero, aparte de eso, trabajan de una forma parecida. Al final, todos somos técnicos que cuentan historias.

C&T: Los DoP estáis reconocidos como coautores pero esto no se traduce a nivel económico. ¿Vuestros derechos de autor son uno de los caballos de batalla más importantes?

I.I.: Sí, de hecho estamos ya trabajando en ello. Tenemos dos equipos de trabajo en dos diferentes vías. Uno de ellos trabaja junto con la Agrupación de Asociaciones del Audiovisual (AAA), de la cual AEC forma parte desde que se formó, cuando se produjo el confinamiento. Nos parece fundamental formar parte de esa interlocución. Al mismo tiempo, estamos viendo cómo gestionarlo con los cambios que está habiendo con las plataformas digitales. No es sólo una cuestión de dinero, va más allá de eso. No se trata tanto de cuánto me va a reportar el ser creador de una obra, sino que, en el momento en que la creación de una obra te pertenece en parte, tienes un cierto nivel de decisión real sobre el acabado final de tu trabajo. Esto es importante, aunque sea en un porcentaje pequeño, e igual también para cómo y dónde se ve o para qué se utiliza.

Por supuesto, la parte económica también es importante. Las directoras y directores de fotografía acaban su carrera o pueden pasar de moda y no tendrían absolutamente nada que les proteja, a pesar de que sus obras sigan circulando y dando dinero. Un rédito por este trabajo sería algo coherente.

 

C&T: Uno de los grandes proyectos iniciados hace poco por AEC es el MicroSalón, un punto de encuentro ya clave para el sector pero que el año pasado no se pudo realizar por la pandemia. Este año lo retomáis pero ya no en la ECAM, sino en La Nave Böetticher en el distrito de Villaverde…

I.I.: Como te decía, uno de los objetivos es profundizar en la profesionalización y el MicroSalón va en esa línea.  En las anteriores ediciones fue hospedado por la ECAM muy cálidamente y nos dieron todas las facilidades del mundo, pero hemos crecido lo suficiente como para que las instalaciones de la ECAM se nos hayan quedado un poco pequeñas. Agradeciendo muchísimo todo lo que han hecho por nosotros, y su colaboración continua con AEC, hemos decidido cambiar el escenario del MicroSalón.

El nuevo entorno es muy diferente, con una sala preparada para un evento de esta magnitud. Va a ser presencial el 10 y 11 de diciembre aunque por motivos evidentes, aún no sabemos si habrá alguna parte que vaya a ser online. Estamos preparando un plan de contingencia y logística desde ya.

 


“Agradecemos muchísimo lo que la ECAM ha hecho pero el MicroSalón ha crecido lo suficiente como para que sus instalaciones se nos hayan quedado un poco pequeñas”


 

C&T: En el MicroSalón hay siempre un país invitado. ¿Crees que es importante  forjar alianzas y colaboraciones externas? ¿Es necesaria una mayor unión internacional en vuestro ámbito?

I.I.: Me encanta que me hagas esta pregunta porque una de las cosas que se renovó con la entrada de Teresa Medina fue el contacto con IMAGO. De repente, la AEC volvió a interesarse por IMAGO e IMAGO se volvió a interesar por la AEC.

Durante la presidencia de Teresa, yo tuve la suerte de poder ir a Bruselas para una de sus reuniones y tuve la oportunidad de hablar con todas las asociaciones de Europa, y ahora del mundo porque se han incluido la ASC estadounidense, la australiana, latinoamericanas, etc. ¿Qué es lo interesante de que AEC esté en IMAGO? Que pueda hablar con todo el planeta, que pueda saber cómo hacen las cosas.

Por ejemplo, un caso es el MicroSalón, surgido en Francia. Eso nos sirvió para montar el nuestro pues ellos directamente nos explicaron cómo solucionar los problemas porque son cosas por las que ellos ya habían pasado. Y lo mismo si en otro lugar cambian una ley o cómo luchan por los derechos. Compartir experiencias forma parte de ese espíritu de AEC.

C&T: El número de mujeres es todavía mínimo, aunque cada vez se van incorporando más. Tú sucedes a Teresa Medina en la presidencia y hace unos meses el Goya de Fotografía fue a parar por primera vez a una mujer, Daniela Cajías. ¿Cómo valoras estos pequeños pasos?

I.I.: El número de mujeres en fotografía es patético. Es patético que todavía se esté impidiendo el acceso a mujeres no tanto a la industria sino a puestos de responsabilidad dentro de los equipos.

(…) Solamente hay un 3 o 4%  de mujeres en la dirección de fotografía. Es algo contra lo que tenemos que luchar. Esto tiene que cambiar radicalmente ya. No puede haber una discriminación por género dentro de nuestra industria. No tiene ningún sentido. Si las mujeres no alcanzan puestos de importancia dentro de la industria es porque claramente hay una corriente de hombres que frena ese movimiento. Pero es infrenable, va a pasar.

Y eso pasa porque desde la AEC, por ejemplo, promocionemos a las mujeres directoras de fotografía, que cada vez son más. Hasta hace unos pocos años, en la asociación eran solamente dos, Teresa Medina y Núria Roldós, y esto ha cambiado radicalmente. Son muy pocas aún.

 

C&T: Para que haya más, tienen que darles más oportunidades en la industria, porque para entrar en AEC se necesitan unos requisitos de trayectoria…

I.I.: Claro, ese es el problema. No vas a acceder a AEC solamente por el hecho de ser mujer. Necesitas un gran recorrido de 10 años y 3 películas. Pero en lo que sí trabajamos es en encontrar a todas las directoras de fotografía e intentando que se unan a la AEC. Al mismo tiempo, estamos colaborando con CIMA, intentando promocionar a la mujer en el cine. No hay que tenerle miedo al cambio, al revés.

 


“Solamente hay un 3 o 4% de mujeres en la dirección de fotografía. Es algo contra lo que tenemos que luchar. Tiene que cambiar radicalmente ya”


 

C&T:  A nivel personal, para que la gente te conozca mejor, ¿cuáles fueron y son tus referentes en la fotografía tanto a nivel nacional como internacional?

I.I.:  Cuando empecé, no sabía que existía la fotografía. Yo empecé a sentir que quería contar historias sin saber cómo funcionaba la industria. Me acuerdo de la sensación de enamorarme de películas y luego descubrir quiénes eran Roger Deakins, Christopher Doyle, Emmanuel Lubezki o Néstor Almendros. Me resulta curioso que las nuevas generaciones cada vez conozcan menos directores de fotografía, incluso dentro de la gente que estudia Fotografía. Esto es lo mismo que me pasaba a mí cuando empecé.

Cuando yo enseñaba, me apetecía mostrarles directores de fotografía porque era como descubrirles autores. Pero al final, enseñar referentes es muy jodido y yo prefiero sensaciones. Así que más que directores de fotografía, me gustan películas concretas. La dirección de fotografía cumple un papel fundamental en contar una historia. Incluso hay veces que hay películas que fotográficamente no son obras maestras pero la fotografía las hace perfectas.

Por ejemplo, a mí me dejó loco Captain Fantastic. La fotografía de Stéphane Fontaine no es la parte fundamental pero es muy importante. Hay una lista interminable de directores de fotografía cuyo trabajo me gusta sobre todo en unas películas particulares.

 

C&T: Estamos en un momento de auge de las series y lo más importante es que el listón de la calidad fotográfica de estas producciones ha subido mucho. Muchas veces se destaca la mejora de calidad de los guiones, ¿pero no crees que parte del boom viene también por la fotografía?

I.I.:  Sí, no solamente la fotografía sino también la técnica. La irrupción del cine digital fue sobre todo a partir del 2007 y 2008 con las cámaras RED, a lo que se sumó Arri, además de Sony que ya había empezado antes con el CineAlta. De repente, las ópticas empiezan también a adaptarse al digital, igual que los workflows. Se empezó a producir una unión de material y equipos entre cine y televisión. Propició contar las historias de forma más cinematográfica y menos televisiva de plató. La fotografía ha jugado un papel esencial (…) Si te fijas en las series, la fotografía que nos piden es cada vez más oscura y arriesgada.

Ismael Issa, nuevo presidente de AEC.

C&T: A nivel tecnológico, ¿es un reto también estar al día con la multiplicidad de estándares y novedades y sobre todo saber cómo aprovecharlo artísticamente en beneficio de la producción?

I.I.:  Sí, es una cantidad enorme. También es verdad que por eso las plataformas han creado unos estándares. Ayuda pero esto ha forzado que los técnicos se pongan las pilas para poder dar un formato específico que cumpla unos estándares de calidad. Lo que sería interesante es que fueran unos estándares para todos, más que nada por la conservación de todo este material. Habría que pensar muy bien qué vamos a hacer con todo el material que se está produciendo dentro de 50 años. Me encantaría que hubiera un diálogo mayor con las plataformas.

(…) Tenemos que estar todo el tiempo formándonos. El que no se forma, acaba saliendo del circuito de la industria. En la AEC estamos continuando con los cursos que se empezaron y estamos pensando en qué nuevos cursos podemos sacar, qué nuevas tecnologías podemos enseñar a nuestros miembros. Es muy importante compartir conocimiento, se trata de perder el individualismo para poder crecer en la industria y tener una cierta consistencia en cuanto a calidad.

 

C&T: En este sentido, por tener tu visión de la tecnología… Hay algunas como el 3D o el HFR que no han cuajado. Pero se habla mucho de HDR, Ultra Alta Definición, sensores Full Frame, espacio de color ACES o incluso la Realidad Virtual o Extendida. ¿Cuáles son las tecnologías o innovaciones que consideras más relevantes en la actualidad y para el futuro?

I.I.:  No tengo ni idea. Me encantaría saber para invertir en ello (Risas) Creo que las herramientas, cuanto más evolucionen para crear historias maravillosas, mejor.

(…) A veces hay una sobreexplotación de algunos recursos, hasta que se integra de una forma natural . Creo que hay cosas que llegan para quedarse  en nuestro arsenal de herramientas. Por ejemplo, el HDR veo claramente que es una funcionalidad que, cuanto más evoluciona, mejor la comprendemos y mejor la utilizaremos. También lo veo con los platós virtuales, porque ayudan a contar historias de una manera más coherente y son útiles para rodar planos imposibles.

Si no lo usamos, no se abarata y por tanto no lo puedes usar lo suficiente como para dominarlo y que se convierta en un recurso habitual más. Si son herramientas que te gustaría utilizar en el futuro, hay que promocionarlas desde el punto artístico.

 


“Con el digital se empezó a producir una unión de material y equipos entre cine y televisión (…) La fotografía ha jugado un papel esencial en el boom de las series”


 

C&T: Tú haces mucha publicidad. Ahí sí que puedes jugar más a probar…

I.I.:  Lo más divertido de hacer publicidad, sobre todo la más grande, es que puedes utilizar ‘juguetes’ que en una película de bajo presupuesto no puedes ni imaginar. La publicidad puede arriesgarse en utilizar algo que crea un impacto respecto a su competencia.

 

 


 

A continuación, puedes leer la versión online de la edición de Cineinforme dedicada Shooting Locations Marketplace: