Analizamos las principales conclusiones que ofrece el Observatorio de la Piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales del año 2020.

En España cada vez se accede a menos contenidos ilícitos, aunque la piratería continúa en niveles elevados (5.239 millones), dando una oportunidad al avance de la oferta legal. En 2020 la piratería experimentó un retroceso del 7% respecto 2019, y en torno al 24% desde 2015. A pesar de la mejoría en los datos, el perjuicio económico directo en 2020 para las empresas del sector fue de 2.416 millones de euros.

En el 2020, año protagonizado por el confinamiento domiciliario, se produjo un descenso del consumo pirata en todas las industrias, excepto en el editorial y en las retransmisiones de fútbol. Los ámbitos que experimentan un descenso más notable es el consumo de cine, series (-32% y -27% respectivamente) y música (31%), mientras que el pirateo de emisiones deportivas creció un 22%, por un 23% el de periódicos y un 18% el de revistas.

En cuanto al volumen de producciones pirateadas, los ámbitos más perjudicados son la música, con 2.033 millones de contenidos y las series, con 1.000 millones de capítulos. Si atendemos al valor monetario de esos accesos ilícitos, el de los videojuegos es el más perjudicado con 8.603 millones de euros de pérdidas potenciales, seguido por la música con 8.072 millones de euros y las películas, que tienen pérdidas por valor de 5.937 millones de euros.

También conviene destacar dos aspectos que habitualmente se pasan por alto cuando se trata el tema de la piratería. Por un lado, ocasionan que las arcas públicas dejen de percibir 682 millones de euros en conceptos tales como IVA, IRPF y cotizaciones a la seguridad social. Además, se estima que eliminando la piratería se generarían 21.720 empleos directos y 108.598 indirectos. En total, 130.318 puestos de trabajo que se pierden por culpa de la piratería.

Con respecto a los mecanismos de acceso a los contenidos ilegales, cabe destacar que la expansión de las redes sociales en los últimos años ha contribuido al fomento de estas prácticas nocivas. Pese a que el mecanismo preferido por los piratas para llegar a los contenidos continúa siendo a través de buscadores como Google, el acceso a través de redes sociales ha crecido hasta el 27%. Dentro de estas, las más populares para acceder a los contenidos ilegales son Facebook, Youtube, Whatsapp, Instagram y Telegram.

El informe también recoge otro aspecto clave para entender lo lucrativo de este tipo de prácticas, como es la financiación. Según señala el Observatorio, el 92% de los contenidos pirata están sustentados por publicidad, siendo la más frecuente la de apuestas, juego online o páginas de citas. Además, las páginas se quedan con datos personales del usuario en un 93% de las ocasiones, con el enorme riesgo que ello conlleva.

Para consultar el informe completo, puede hacerlo aquí.

La crónica de la presentación del Observatorio, a cargo de la Coalición de creadores, que contó con representantes de las diferentes industrias y la participación del Ministro de Cultura, disponible aquí.